
«Los Rolling Stones y el arte de seguir siendo los Rolling Stones»
Escrita por Mike Young
¿Qué se le puede pedir a una banda que lleva más de seis décadas escribiendo la historia del rock? A estas alturas, nadie espera que los Rolling Stones vuelvan a reinventar nada ni que compongan otro Gimme Shelter o Start Me Up. Lo único que realmente se les puede exigir es que sigan sonando a los Rolling Stones. Y eso es precisamente lo que me he encontrado al escuchar Foreign Tongues. Probablemente ya no vuelvan a cambiar la historia del rock, pero tampoco parece que tengan la más mínima intención de dejar de ser ellos mismos. Empiezo a pensar que el famoso pacto con el diablo sigue vigente, porque cuesta encontrar otra explicación para que Mick Jagger siga subiéndose a un escenario con esa energía pasados los ochenta años, mientras la banda sigue publicando discos con una naturalidad que muchos grupos treinta años más jóvenes ya quisieran.
Durante las semanas previas fueron publicando varios adelantos, pero decidí esperar al lanzamiento completo. Soy de los que todavía disfruta escuchando un disco de principio a fin, así que preferí llegar sin ideas preconcebidas y descubrirlo como una obra entera.
Mientras sonaba Foreign Tongues, era imposible no acordarme de A Bigger Bang. No porque ambos discos sean iguales, sino porque transmiten una sensación muy parecida. Los Rolling Stones no sienten la necesidad de reinventarse ni de intentar sonar como una banda de veinticinco años. Simplemente hacen lo que llevan haciendo toda la vida, y lo hacen muy bien. Andrew Watt moderniza el sonido en algunos momentos (quizá incluso demasiado), pero nunca llega a tapar lo importante: el corazón del disco sigue latiendo al ritmo del blues-rock que siempre ha definido a la banda.
Hay otro detalle que, al menos para mí, hace que este disco tenga un significado especial. Gran parte de las baterías que escuchamos en Foreign Tongues fueron grabadas por Charlie Watts antes de su fallecimiento, convirtiéndose en algunas de las últimas interpretaciones que dejó junto a los Rolling Stones. Más allá de la emoción que inevitablemente transmite saberlo, también sirve para recordar hasta qué punto Charlie fue una pieza fundamental en el sonido de la banda. Aunque la producción mire al presente, su forma de entender el ritmo sigue estando ahí. De alguna manera, escuchar este disco también es volver a encontrarse con él detrás de la batería, manteniendo ese pulso tan inconfundible que acompañó a los Stones durante más de medio siglo.
No todas las canciones parecen pensadas para el directo, pero hay unas cuantas que nacieron para un estadio. Desde la primera escucha me imaginé «Rough and Twisted», «Divine Intervention», «Mr. Charm» o «Never Wanna Lose You» (mi favorita del disco) sonando delante de miles de personas. Son de esas canciones que piden guitarras a todo volumen y un estadio entero cantando el estribillo.
No todo funciona igual de bien. La versión de «You Know I’m No Good» nunca termina de encontrar su sitio dentro del conjunto. No es un desastre, pero tampoco aporta demasiado y acaba rompiendo ligeramente el ritmo del álbum.
También me alegró encontrar un tema liderado por Keith Richards. Siempre es un placer escucharle tomar el protagonismo en un disco de los Stones, aunque, personalmente, «Some of Us» no ha sido una de las canciones a las que más he vuelto desde la primera escucha.
Tengo una conexión muy especial con Nueva York y quizá por eso muchas de las referencias que aparecen a lo largo del disco han conectado especialmente conmigo. No son el eje del álbum, pero ayudan a construir esa atmósfera tan característica de los Stones. Siempre han tenido esa capacidad para convertir ciudades, calles y personajes en canciones, y aquí vuelven a demostrarlo.
Foreign Tongues no será el disco que defina una generación ni el mejor trabajo de los Rolling Stones. Pero demuestra algo igual de importante: que todavía saben perfectamente quiénes son. En una época en la que muchas bandas veteranas buscan desesperadamente sonar actuales, ellos simplemente siguen sonando a los Rolling Stones. Y, después de más de sesenta años de carrera, quizá ese siga siendo su mayor logro.
Al fin y al cabo, hay bandas que envejecen. Los Rolling Stones, simplemente, siguen rodando.

Tracklist:
- «Rough and Twisted»
- «In the Stars»
- «Jealous Lover»
- «Mr Charm»
- «Divine Intervention»
- «Ringing Hollow»
- «Never Wanna Lose You»
- «Hit Me in the Head»
- «You Know I’m No Good»
- «Some of Us»
- «Covered in You»
- «Side Effects»
- «Back in Your Life»
- «Beautiful Delilah»
Banda:
Mick Jagger – Voz
Keith Richards – Guitarra
Ronnie Wood – Guitarra y bajo
Charlie Watts – Batería
Steve Jordan – Batería

