
Ronnie Romero y Gus G conquistaron el Escenario Santander.
Crítica de Nando Blackmore.
Fotos de Paloma Pamacor.
Después de todo el verano sin prácticamente nada de hard rock en el Escenario Santander, había ganas de disfrutar un poco de este genero musical que tanto nos apasiona.
En esta ocasión se presentaba en la capital cántabra una dupla de artistas consagrados en sus carreras con otras bandas y en solitario, para deleitarnos con sus composiciones propias y una variedad de versiones, haciendo honor a esas bandas donde ellos estuvieron y que tan buen legado nos dejaron.
Ronnie Romero, para muchos conocido por su participación en la ultima etapa en vivo de Rainbow, y sus trabajos con la MSG, Corleoni, etc, y el guitarrista griego Kostas Karamitroudis, más conocido en el mundo musical como Gus G, integrante básico de la banda Firewind, y mucho más conocido por ser uno de los guitarristas que acompañó al malogrado Ozzy Osbourne, durante un periodo de su carrera. Ambos se unieron hace unos meses para presentar por los escenarios una serie de conciertos en la que ambos apostaron por este proyecto de gira, titulado Convergence Tour 2025, que les llevará por una buena parte de Europa. Los dos músicos se hacen acompañar en escena por el bajista Andrea Arcangelli, y el batería que también forma parte de Firewind, Johan Nunez.
A las 9,30 de la noche y sin teloneros la banda empezó a darle caña a su repertorio, comenzando la actuación con un par de temas en formato instrumental a cargo de Gus G y la banda, para ir caldeando el ambiente. “Force majeure”, tema que Gus grabó con su amigo Vinnie Moore y “Quantum leap”, fueron los elegidos por Gus G para romper el hielo y para poder explayarse con las seis cuerdas y dar rienda suelta a su virtuosismo. Ya en la siguiente saldría a escena Ronnie Romero para empezar con su repertorio. La elegida para ese momento fue “Castaway on the moon”, canción de su cosecha propia, al igual que el siguiente tema, “Chased by shadows”, los cuales se incluían en su último trabajo editado hasta la fecha, “Too many lies, to many masters”. Canciones tocadas con ritmo y bastante bien llevadas por Gus G, en su sentido guitarrero, dándole su toque personal. Ronnie, muy a gusto, empezaba a disfrutar de la noche, sintiéndose cómodo y conectando con el público.
El sonido era bueno y la conexión entre los músicos también. La base rítmica de Nunez y Arcangelli era contundente y dinámica. “Mob rules”, fantástica canción de la época en la que nuestro querido Ronnie James Dio formaba parte de la banda Black Sabbath fue defendida por un Ronnie en plenitud de energía y sabedor de que ese rango vocal le encaja como anillo al dedo.
Gus y la banda con un acompañamiento potente hacían el resto, para dejar el listón arriba sin que decayese. La siguiente canción lo subiría aún más, “Kill the king”, de mi idolatrado Ritchie Blackmore y sus Rainbow, temazo con rapidez, energía y contudencia. Gus G intentó sacar la esencia de Blackmore y defendió el tema con mucha soltura para deleitar a los presentes, que en un grado de tres cuartos de sala disfrutaban de lo lindo.
La cosa seguiría in crescendo, y para cerrar esta trilogía eligieron un clásico de la gran banda que fue Thin Lizzy ,del fantástico Phil Lynnot titulado, Cold Sweat. El tema sonó a las mil maravillas, muy bien llevado por la banda a su terreno, dejando un sabor de boca muy bueno. A estas alturas de la noche Gus y Ronnie decidieron tocar una canción que compusieron juntos este verano de titulo “My premonition”, tema de corte suave y pausado, con un toque hard, que va creciendo hasta coger un ritmo mas rápido en el punteo, para bajar después a esas notas cálidas, que nos dejaría a las puertas de un par de temas de la cosecha personal de Gus G. El primer tema fue “Redemtion”, tema potente con fuerza y buenos toques de guitarra y canción que en la voz de Ronnie suena muy bien. La siguiente canción en escucharse de Gus G fue “I am the fire”, otro guapo tema del guitarrista Griego, bien ejecutado por la banda y donde el público participó coreando la canción y donde Gus G se marcó un solo de nivel y muy elegante.

Después de escuchar algunas creaciones de Gus en solitario, llegaba el momento de tocar un tema de su banda emblemática, Firewind, de la que también forma parte el batería Johan Nunez. Con media formación de Firewind en el escenario sonó “Destiny is calling”, canción de corte cañero, y agresivo, muy potente, con un punteo de Gus vertiginoso y lleno de emoción. Tema de calidad, con el cual fueron empalmando con la parte final con un clásico de clásicos, una verdadera joya titulada, “Highway star”, tema de Deep Purple, que no necesita presentación, y que gracias a su guapa ejecución hizo las delicias de un público encantado con la actuación. Gus G en esta clavó mucho mejor a Ritchie y se lo curró muy bien. Un poco mas difícil de igualar le resultó el temazo que sonó a continuación, y que para mi fue el cañonazo de la noche, “Stargazer”, mítico y atemporal tema de Rainbow, con una exigencia vocal que Ronnie solventó con mucha sultura y tablas en sus casi nueve minutos de tema. El poderío sobre el escenario era tremendo y la banda lo defendió con mucho nivel. Y así llegamos al final del set.
Tras un breve refrigerio los chicos volvieron a escena para hacerse unos bises, empezando por otro tema instrumental de Gus G, tema potente con una base rítmica aplastante, y un ejercicio de técnica guitarrera admirable. El tema era “Fearless”. En esta parte final entrariamos en el momento de homenajear a Ozzy Osbourne y su trayectoria musical, tanto con Black Sabbath, como en su carrera en solitario, y como Gus G formó parte de esa banda en solitario durante una época, le quisieron homenajear primero con “Bark at the moon”, después con “Shot in the dark”, para cerrar la noche con “War pigs”.
La verdad, que este tipo de conciertos y proyectos que ofrecen al público una parte de canciones de cada uno de los músicos y luego tiran de clásicos estelares dejan muy contento al público, que se siente identificado con los temas. Los músicos que los tocaron estuvieron a un gran nivel y en ese sentido la noche fue muy guapa musicalmente, muy animada y divertida. Canciones muy buenas y bien defendidas y proyectadas al público, el cual disfrutó mucho, siendo las sensaciones de felicidad. Johan Nunez estuvo super contundente en la batería, Andrea Argancelli preciso en el bajo, de Gus G… ¡qué vamos a decir de un guitarrista de tanto nivel… muy bien!, y Ronnie Romero pletórico en la voz. A todo est hay que añadir que les acompañó un sonido estupendo, que también es un privilegio de este Escenario.
En definitiva, buen concierto de Ronnie Romero & Gus G Band en Santander.

