
“Desnudando un corazón herido”
Melodic Heavy/Power Metal – España
Escrito por Crom
Cualquiera pensaría que tras el éxito de un álbum tan emotivo y aclamado como Lo que trajo el viento (2024), y después de sobreponerse a la marcha de varios miembros en el pasado, Adventus podría haberse tomado un respiro. Pero como el Fénix que renace de sus cenizas, Manuel Ramil (teclista, compositor y líder de la banda) vuelve a convertir la adversidad en emociones, y las emociones en canciones. En esta ocasión, la adversidad vino en forma de problema de salud grave, que cambió la vida de Ramil durante el último año (“Si la muerte se me vuelve a presentar, si la vida se alborota una vez más, jugaremos la partida, con las cartas boca arriba, y el espíritu En Paz”). Estoy convencido de que toda esa experiencia límite Manuel la ha canalizado y servido como inspiración a la hora de componer De mi corazón y otras miserias, su cuarto álbum de estudio.
Adventus es algo más que una banda musical, y no solo porque en estos cuatro discos haya tenido distintos músicos y nada menos que tres vocalistas diferentes… y muy diferentes. Creo que tras la marcha de los músicos que acompañaron a Manuel en los inicios, y que grabaron dos buenos discos como Morir y renacer y Saudade, el líder de la formación, que abandonó Mago de Oz entre otras razones, creo, para poder dedicar más tiempo a este proyecto musical y seguir con Avalanch, se planteó su continuidad, y consiguió reinventarse por completo, armar una formación nueva, eligiendo minuciosamente cada uno de los músicos, y me consta que teniendo en cuenta lo que buscaba transmitir con sus nuevas canciones, que terminaron conformando Lo que trajo el viento, con un Diego Valdez a la voz, que supo interpretar, con su enorme talento, cada matiz, cada sentimiento, por exigente que este fuera, obteniendo como resultado un discazo. Me consta que para Dani Arcos, guitarrista de Bloodhunter, una banda musicalmente tan distinta, fue todo un reto. Para Fernando Mainer (exTaco, Mago de Oz), sería como un día en la oficina, bajista curtido en mil batallas, y Nacho Arriaga (Arwen), estoy seguro de que tampoco tuvo dificultades para hacerse con las canciones.
Lo primero que sentí cuando supe que Diego no seguía en Adventus fue un poco de decepción, conecté tanto con su forma de interpretar las canciones, tanto viejas y sobre todo las nuevas, que no me esperaba el cambio de vocalista. Ramón Lage era una apuesta a caballo ganador, alguien que ya compartió banda con Manuel en DelAlma, también en la actual gira 30 aniversario de Avalanch, que contar con él para su proyecto musical más personal parecía razonable. Yo había escuchado ya los tres adelantos del nuevo disco, de forma que podía hacerme una idea de cómo iba a ser el disco. A grandes rasgos, me parece que la enfermedad cardíaca que sufrió durante meses Ramil, y de la que espero que esté recuperado en lo posible, porque esto es algo con lo que aprendes a vivir, pero de lo que nunca te recuperas del todo. Como digo, creo que este periodo tan importante en lo personal, donde te enfrentas a la muerte, pones orden en tu vida y reevalúas cada cosa que has hecho y que harás, qué cosas son importantes de verdad, quienes son las personas de tu vida que merecen la pena tu tiempo… todas esas cosas han sido esenciales en la elaboración de este nuevo disco y sus canciones.
El disco arranca con Bienvenido Sea, una breve introducción en la que la actriz gallega Mabel Rivera, ganadora de un Goya y que ya participó en el anterior disco, nos da la bienvenida a este viaje emocional. En pocos segundos nos adelanta la aventura que estamos a punto de vivir, con unos versos preñados de aire cinematográfico, notas de piano delicadas, el latido rítmico del bajo, y la actriz que nos susurra “Y la Vida nos arrolla tan sutil y tan salvaje como nunca creímos, y la muerte se presenta tan repentina e implacable como siempre imaginamos, matices de los que se aprende para vivir, para estar vivos, para algún día trascender. Nos lo trajo el viento, bienvenido sea.” Mabel también protagonizó el vídeo del primer single que da título al disco, De mi corazón y otras miserias, y en él se recrea, aunque sea un poco, la incertidumbre, el dolor, ese infierno que es enfrentarte a algo que puede ser el fin de todo, y que cuenta con la participación de médicos reales: “El personal médico que aparece en este vídeo son profesionales que desempeñan su actividad en el Servicio de Cardiología del Complexo Universitario de A Coruña, una de las mejores unidades de cardiología del mundo. La sanidad pública salva vidas… Cada día. Cuidémosla«. Sin duda, es uno de los mejores cortes del álbum, brillante en lo musical, con el sonidazo que logran las manos de Ramil a los mandos de la producción, y donde Ramón acepta el difícil reto de ponerle voz a sentimientos, como si fueran propios, que a buen seguro los ha ido haciendo suyos en el camino. Él Tiene una voz cálida y llena de personalidad, que aprendes a amar con el tiempo, yo lo he hecho, pero además de melódica, no está exenta de rabia cuando hace falta, solo tienes que escuchar esa parte final donde grita «No quiero ver el Sol».
Esta no va a ser la típica reseña porque este no es el típico disco, es un viaje que tienes que hacer tú, porque a mi las canciones me llegan de un modo distinto al tuyo, seguro. Yo también tengo el corazón herido, una larga cicatriz me recorre el pecho en el lugar donde unas manos expertas entraron para sanarlo; también tengo heridas más profundas, donde ni las manos del mejor cirujano pueden llegar, donde las cicatrices nunca se cierran, no del todo… De esas creo que tenemos todos, ¿verdad? Entonces esto no va a ser un “track by track”, donde hable de cada una de las canciones, pero sí voy a destacar algunas, como Muerte en Espiral, uno de los mejores temas del disco en lo musical. Me encanta que el bajo de Mainer esté muy presente en esta y otras canciones, más si tenemos en cuenta que, bajo mi apreciación personal, este es un disco algo más melódico que el anterior, pero eso no quita que encuentres la batería explosiva de Nacho en este y otros cortes, heavy hasta decir basta, o a Ramón desgañitándose para dar forma a todo tipo de sentimientos, me gusta ese registro de voz rasgada y con garra, que usa para enfatizar momentos álgidos como en “Hay mil matices de los que aprender, es cuestión de respirar, mírame, no hay nada más”. Y Dani con sus seis cuerdas “fluye”, cambiando de registros melódicos a furiosos riffs con naturalidad, “Be Water My Friend”, que decía Bruce Lee, y él ha adaptado su forma de tocar la guitarra al sonido de Adventus como pocos lo harían. No hay más que ver el inicio de En lo peor, lo bien que se compenetran los teclados de Manuel con ese poderoso riff en el medio tiempo donde se desarrolla esta canción, que respira su propio aire: “Búscame en lo peor, es donde estoy mejor, vivo muriendo, resistiendo, quiéreme sin control, ámame sin razón, será lo mejor”.
Inspiración es otro medio tiempo que nos trae un rayo de luz “Fuiste mi mayor inspiración, mi refugio del dolor…”, y yo que, como buen “Metal Paco”, nunca fui admirador de los teclados en el Heavy Metal, no tengo más remedio que rendirme ante el buen hacer de Manuel, que aquí nos deleita con un buen solo, justo antes de que la magia de las cuatro cuerdas de Fernando den paso a uno de los mejores estribillos del disco. Y la canción que no puedo dejar de destacar es Nada a favor, y no solo porque colabore mi añorado Diego Valdez a la voz (me pone la piel de gallina cuando entona “Ayúdame a que no vuelvan a mí los ríos que yo dejé”), es porque ambos vocalistas se reparten los versos en una sinergia sin igual, parece que la canción se creara para que ellos dos la interpretaran (que conociendo a Ramil claro que puede ser!), y como resultado es para mí es el mejor tema del álbum, no me canso de escucharlo y cantar el estribillo: “Vivo en ese lado del dolor, donde nada ocurre a mi favor, habitando en lo imperfecto, respirando sufrimiento, sé que todo puede ir a peor y hago de mis tripas corazón, voy a pecho descubierto, dando gritos en silencio”.
Lo dicho, quiero que seas tú el que recorra los caminos que te ofrece este nuevo álbum de Adventus, que hagas las canciones tuyas, no te vas a arrepentir. Ahora que estamos terminando, voy a ser sincero contigo, llevo escuchando este cuarto disco desde el pasado viernes que vio la luz, no sabía si lo iba a reseñar, no terminaba de engancharme, creo que es un disco intenso que debes sentir más que escuchar, cuando me he sentado a escribir, y volvía a ponerme las canciones con unos buenos cascos, sin hacer nada más que dejarme llevar por las canciones, he ido encontrando las palabras que necesitaba para contarte lo que De mi corazón y otras miserias puede ofrecerte, que es mucho, porque la música puede ser sanadora, ¿verdad Isa? ¿Qué sería de nosotros sin poder disfrutar en directo de músicos como Ramón, Dani, Manuel, Fernando o Nacho sobre un escenario, amigo Carmelo? sería más triste, sin duda, así que ojalá y Ramón se recupere pronto para poder ver lo bien que defiende estas canciones y otras de la banda en directo. Mientras, voy a seguir disfrutando de uno de los mejores discos de este 2025.
Canciones
- Bienvenido Sea
- Muerte en Espiral
- En lo peor
- Inspiración
- De mi corazón y otras miserias
- Nada a favor
- Esencia
- ¿Cuántas lágrimas?
- Ser yo
- En paz

Adventus
Ramón Lage – Voz
Dani Arcos – Guitarra
Manuel Ramil – Teclados
Fernando Mainer – Bajo
Nacho Arriaga – Batería


En hora buena crom , pedazo de reseña de los grandes adventus , está claro que escribes con el corazón refiriéndote a tus cicatrices como bien dices . Esperemos verlos en directo pronto y si puede ser juntos . Un fuerte abrazo de parte de tu gran fan chatometal.