
“Diamante loco revisitado”
Reseña de Christian Dárchez
A estas alturas del partido ya sabemos que Roger Waters no solo es un imbécil por naturaleza sino también por necesidad…La necesidad por decir cosas innecesarias y nefastas. Al cumplirse casi 2 meses del fallecimiento del madman Ozzy Osbourne, y sin ningún tipo de contexto, el bajista y cantante Roger Waters en una entrevista lanzó una serie de comentarios bastante despectivos acerca de Ozzy y su legado con Black Sabbath que sinceramente no merecen ser reproducidos en esta reseña. Lo que provocó una reacción inmediata de las redes que se mostraron indignadas por las declaraciones de Waters y de los familiares de Ozzy, como fue el caso de su hijo Jack que aseguró “Mi padre siempre pensó que eras un hijo de puta, gracias por probar que tenía razón”, entre otras cosas como que la única forma de seguir siendo relevante es tirar mierda a diestra y siniestra. Y la cosa no quedó ahí: a principios de Diciembre, la familia Osbourne en su tienda oficial lanzó unas camisetas donde en una de ellas sale Ozzy meándose en una pared de Pink Floyd. Si con “The dark side of the moon redux” (2023) Waters se cagó en el legado de Pink Floyd, con sus declaraciones innecesarias hizo que el sagrado nombre del fluido rosa quede pegado en una polémica. Siempre un paso mas en su superación en la imbecilidad.
Mejor voy a hacer historia: “The dark side of the moon” (1973) octavo disco de los genios londinenses Pink Floyd, rompió todos los moldes y les tapó la boca a los críticos de la época que aseguraban que Pink Floyd era una banda aburrida y que jamás llegarían a ningún lado. En aquel disco la banda se animó a composiciones mas cortas, variadas y rítmicas y el resultado fue un disco que dejó una serie de clásicos imperecederos; lo cual no solo logró puestos altos en las listas sino que tambien explotó en ventas millonarias, siendo certificado con 9 discos de platino en su Inglaterra natal y 15 platinos en USA, contabilizando unos 20 millones de discos vendidos. No por nada hoy en día es uno de los mejores discos de la historia del rock. Tras la exitosísima gira de presentación de “The dark side of the moon”, el ingeniero de sonido Alan Parsons se negó a trabajar con ellos debido a que ya estaba trabajando en la gestación de su primer disco con su banda, por lo que la banda se decantó por Brian Humphries con quien habían trabajado en el disco “More” (1969) y pronto se pondrían a trabajar en algunas canciones que habían compuesto durante dicha gira.
Y como ya estaba siendo costumbre, el foco de los conflictos estaban apuntando Roger Waters que veía como su compañeros aguantaban cada vez menos su actitud peyorativa, por lo que la gestación del material se prolongó desde fines de 1974 hasta hasta principios de julio de 1975. El propio Humphries años mas tarde declaró que la banda no sabía que hacer y podían pasar varios días sin hacer un carajo en el estudio en el que se limitaron a beber y matar el tiempo, hasta que la idea central disco fue apareciendo. Menos mal, porque Pink Floyd tenía una responsabilidad enorme tras el éxito tremendo de su anterior disco. Fue en ese periodo que se dio la famosa anécdota de que en una de las sesiones de grabación un sujeto pasado de peso y calvo fue al estudio Abbey Road a visitarlos y que al principio no lo reconocieron: se trataba ni mas ni menos que de Syd Barrett, el cantante y guitarrista original de Pink Floyd desde 1966 hasta 1968 cuando el tremendo abuso de drogas lo dejaron con serios problemas mentales. Para Julio de 1975 tenían listo el nuevo material, y a 50 años de uno de los discos emblema de Pink Floyd se reedita en formato doble cd, triple vinilo y edición digital, pero como soy pobre conformo con la edición digital y como siempre: “¡Bienvenido sea!”
“Wish you you were here”, noveno disco de los ingleses Pink Floyd editado el 12 de septiembre de 1975, fue algo así como una vuelta a las fuentes mas voladas del grupo tras la aventura “accesible” de su anterior disco, con composiciones largas y de varias partes y otras canciones que no bajaban de los 5 minutos ricas en arreglos y pasajes que estaba mas en sintonía con discos como “Ummagumma” (1969) “ Atom heart mother” (1970) o “Meddle” (1971). El resultado es un disco conceptual en el que la banda hace una critica a la industria musical como tambien reflexiona y homenajea a Syd Barrett en su ascenso y caída que dentro de todo se disfruta dada la ambición y exploración musical del grupo por aquellos años estaban en auge, pero que no es fácil de digerir y puede atentar en la escucha. En el CD 1 tenemos la edición regular y la misma arranca con la larga suite Shine on you crazy diamond (pts 1-5) con su intro de teclas a cargo de Rochard Wright y los punteos bluseros del guitarrista y cantante David Gilmour (que aquí pone la voz) algunas coros femeninos hasta que luego irrumpe la base rítmica del bajista Roger Waters y el baterista Nick Mason y un solo de saxo, luego tenemos la misteriosa e inquietante Welcome to the machine llena de efectos y sintetizadores con la voz de Waters y las guitarras acústicas, luego llega uno de mis temas favoritos del disco: el andar rockero y blusero de la gran Have a cigar un medio tiempo comandados por las guitarras de Gilmour y los teclados de Wright y cuenta con el cantante Roy Harper como voz principal invitada y se salda con un tremendo solo de Gilmour para coronar un temazo. Luego viene el otro hit por antonomasia de Pink Floyd: la marcha acústica de la melancólica y bellísima canción homónima del disco se anota entre los momentos mas sanguíneos y conmovedores no solo del disco sino tambien en la historia del fluido rosa. Para el final llega la semi instrumental Shine on you crazy diamond (pts 6-9) que logra ser mas rítmica y guitarrera que la del comienzo dándole un muy buen cierre al álbum original
En el CD 2 se compone de temas descartados o tomas alternativas como el breve instrumental Wine glass, una versión bastante deslucida y desestructurada de Have a cigar cantada por Waters (¡gracias, Harper!) una Wish you were here con violín a cargo de Stephane Grappelli que aporta poco y nada a la original al igual que sus versiones instrumentales con otros arreglos de pedales de Gilmour y ambas partes de Shine on you crazy diamond en una sola, dando por sentado que lo mejor que pudieron hacer es separarlas.
En el CD 3 se trata de un show en vivo grabado en el Sports arena de los ángeles en 1975 en el que se destacan temas como ambas partes de Shine on you crazy diamond, una potente (para lo que es Pink Floyd, aclaro) versión de Have a cigar, Breath (in the air), la fantástica Time y su extenso solo de guitarra, el solo vocal de The greag gig in the sky, el blues rítmico de la gigantesca Money, el instrumental psicodélico de Any colour you like y los extensos 22 minutos de la melancólica Echoes cierran de muy buenas maneras el CD en vivo que cuenta con un buen sonido.
“Wish you you were here” al momento de su edición recibió criticas mixtas por parte de la prensa especializada, algunos señalando de que se trataba de un paso adelante para el grupo y otros una tremenda decepción dado que esperaban algo del calibre de “The dark side of the moon”.Si bien logró posiciones altas en el chart inglés y en el Billboard americano, a nivel ventas quedó muy lejos del tremendo éxito de su anterior disco si bien en USA llegó a vender 7 millones de copias. Aunque como es menester en estos caso el disco fue mucho mejor valorado con el pasar de los años, siendo el ejemplo mas inmediato el de este año cuya reedición que nos ocupa llegó al puesto número uno del chart inglés, una hazaña que ninguna reedición ha logrado antes. Una noticia muy celebrada por el cantante y guitarrista David Gilmour a quien hoy le debemos la tarea de poner el nombre de la banda a salvo. La reedición de “Wish you you were here” viene bastante completita en términos de material extra y con un nuevo arte de portada, que recomiendo mucho mas los amantes del rock progresivo mas psicodélico y para los mente abierta de siempre.
LARGA VIDA AL FLUIDO ROSA!

Pink Floyd
David Gilmour: voz y guitarra
Roger Waters: voz y bajo
Richard Wright: teclados y sintetizadores
Nick Mason: batería
Canciones
CD 1
1.Shine On You Crazy Diamond (Pts. 1-5)
2.Welcome to the Machine
3.Have a Cigar
4.Wish You Were Here
5.Shine On You Crazy Diamond
CD 2
6.Wine Glasses
7.Have a Cigar [Alternate Version]
8.Wish You Were Here – [con Stéphane Grappelli]
9.Shine On You Crazy Diamond [Early Instrumental Version, Rough Mix]
10.The Machine Song (Roger’s Demo)
11.The Machine Song [Demo #2, Revisited]
12.Wish You Were Here [Take 1]
13.Wish You Were Here [Pedal Steel Instrumental Mix]
14.Shine On You Crazy Diamond [Pts. 1-9, New Stereo Mix]
CD 3
15 Raving And Drooling (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
16 You’ve Got To Be Crazy (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
17 Shine On You Crazy Diamond (Pts. 1-5) (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
18 Have a Cigar (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
19 Shine On You Crazy Diamond (Pts. 6-9) (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
20 Speak to Me (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
21 Breathe (In the Air) (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
22 On the Run (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
23 Time (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
24 The Great Gig in the Sky (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
25 Money (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
26 Us and Them (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
27 Any Colour You Like (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
28 Brain Damage (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
29 Eclipse (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)
30 Echoes (Live from the Los Angeles Sports Arena, 1975)

