«Llegando para quedarse»

Por José Meh

Interesantísimo este debut que me han plantado Outreach en la cara sin yo verlo venir, colegas. Un proyecto muy ambicioso iniciado en 2015 de la mano del guitarrista Tony Liz (Ocean’s Garden) que practica un Melodeath que busca salirse de los límites que pueda imponer el género, tirando por instrumentales muy técnicas y ritmos que se abren al progresivo. Un poco del palo del fenómeno Jinjer pero al estilo de Outreach, digamos, conjuntando las profundas voces guturales de la omnipresente Diva Satánica (Bloodhunter), que está en todos los saraos, y Nines Bathory (Hair As A Crown) quien aporta un gutural más agudo y las voces limpias con las que suman el dinamismo necesario al grandilocuente, que no pomposo, sonido de la banda. El conjunto se completa con Reuven al bajo, Rafa Howler a la guitarra y Axel a las baterías y, colega, su trabajo merece mención.

En este primer trabajo, titulado Ephemeral Existence, tenemos siete temillas que conjuntan poco más de media hora de disco que se te pasa volando, así, zas! Y ya está, una pena, però esa media hora es jodidamente intensa, de eso que no ves venir el próximo riff o la siguiente melodía y ya te están atravesando sus afiladas voces o la batería te está machacando el cráneo. Las guitarras viajan por todos los caminos que encuentran, los ritmos varían junto a las voces y el conjunto te mantiene atento desde que abre la inicial Not An Animal, pepinazo de los más poderosos del disco, hasta que termina el último segundo de Pepper’s Ghost. En su contra juega una mezcla algo embarullada, tal vez por un exceso de recursos y arreglos, que hace que algunos pasajes se pierdan un poco entre tanta movida, igual es que soy fiel defensor del «menos es más», pero no pasa nada, nos hemos enfrentado a movidas más jodidas de escuchar. Temas como Delusion o Insane Mind, single con todas las de la ley, disfrutan de unas melodías bien cargadas de buen gusto, adornadas con teclados y algún deje electrónico que les da cuerpo mientras que The Faithful Gloom muestra la vertiente más salvaje de la banda, con Diva Satánica tomando el mando en gran parte de su minutaje, Nines apareciendo para aumentar aún más el nivel y un riff inicial que resulta adictivo, entra bien, está bien elaborado y mete caña, un equilibrio difícil de plasmar y que es seña de identidad de Outreach. Ariadna’s Lament, un tema que pasa de desgarrarte la piel a aplicarte crema suavizante en sus interludios melódicos, deja paso a mi favorito del invento, Empty Path, en el que la banda madrileña tira por su rollo más bestia, alternando voces muy crudas, guitarras gruesas y ritmos machacones, con un estribillo melódico que sobresale por encima del resto. Un ente con vida propia que se desmarca como la estrella del trabajo y le deja un marronazo a Pepper’s Ghost, que cierra la obra como humanamente puede siendo, posiblemente, el más flojete de todos. Nos hemos quedado en Empty Path, tronco.

Al final, Outreach transmiten ambición, ganas y deseos de dar de qué hablar. No solo con su propuesta musical, sino con todo lo que les envuelve en cuanto a imagen y la profesionalidad que transmiten, necesaria en un mundillo donde reinan los cazurros que no saben dónde está la tecla para poner una tilde. La propuesta es clara, Death Melódico, algo de Progresivo y muy buenas intenciones, el disco es un vaivén continuo de intensidad bien ensamblada que, como ya he comentado, te mantiene atento a todo lo que ocurre y hace que los 33 minutos que dura se pasen volando. Ya mismo tengo curiosidad por ver por dónde seguirá el sonido de la banda, pero de momento me quedo con que este Ephemeral Existence es un disco cojonudo.

 

Formación:

Tony Liz (Guitarras)
Rafa Howler (Guitareas)
Nines Bathory (Voces)
Diva Satánica (Voces)
Reuven (Bajo)
Axel (Batería)

 

Tracklist:

  1. Not an Animal
  2. Delusion
  3. Insane Mind
  4. The Faithful Groom
  5. Ariadna’s Lament
  6. Empty Path
  7. Pepper’s Ghost

 

 

 

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