Un Viaje Sideral En Estado Puro

Crítica escrita por Butch

Qué fácil y qué difícil es reseñar discos de avantgard rock, post rock, progresivos, o instrumentales. Pierdes info de las letras, etc… intenciones, y mucho más. El grupo busca conscientemente transmitir por otros canales. Y los sevillanos Blusa te dejan un mensaje, y vaya mensaje. K es un viaje en todos los aspectos de la palabra, una odisea onírica, sucia, etérea, visceral y espacial que te va a dejar con un sabor de boca maravilloso. Porque parecen maestros en su juego. #2 da comienzo a este manjar como una nave espacial que despega hacia la oscuridad en un viaje incierto donde el silencio está justo al otro lado del retrovisor. Las escenas que dejan los samples aportan una profundidad que personalmente no encuentro en gente como Toundra, dicho con muchísimo respeto.

Con más de una década a sus espaldas, los sevillanos Blusa ya dejaron bocas abiertas con el material de 2014, Toca Breakbeat, Perro!. Ahora vuelven con un disco que factura sonidos muy diferentes, donde la electrónica encuentra su hueco en la receta de una manera literalmente encomiable. Curro, Daniel y Antonio muestran que mimar la composición antes de grabarla tiene su merecido premio.

Esto lo notas desde el mismo comienzo con al mencionada #2 y al instante con #3 + #1, un post rock más “reconocible” dentro de la onda que Animals As Leaders o Russian Circles puedan ofrecer. Desarrollos largos en los riffs, mucho platillo, atmósferas que los samples de Antonio y las programaciones de Curro engordan a la perfección. Notas rápido que estos musicos como la copa de un pino querían hacer SU disco. Han llevado los mandos de las mesas en el estudio 335 de Sevilla buscando introducir matices que no encuentres en otro lugar. Como ejemplo, el final de #3 + #1 te deja boquiabierto , en ciertos momentos Orion de Metallica, en otros avant total.

K será editado por el sello madrileño Nooirax, y esta banda encaja a la perfección en festivales tipo Download Madrid, quizá no tanto Leyendas. Aunque obviamente los fests europeos de post rock tan de moda ahora parecen su nicho natural.

#9 me ha recordado grandemente por momentos a los grandiosos MONO, la banda japonesa de Taka. Y creo que esto habla muy claro de lo increible que me parece este K. Un largo donde los matices abren la puerta a miles de sensaciones variadas, envueltas en una base rítmica adecuada, y una guitarra que cuenta su propia historia, para mezclarse en un nuevo relato que deriva a no se sabe donde. Pero en el camino disfrutas como un enano. #7 es muestra clara de ellos. Inicios electrónicos tipo antiguos Radiohead para reconducir la melodía a un sureño leve, delicado. Quizá la portada esté iluminada por este corte, una especie de onírico oceano de olas desordenadas… no so sabremos hasta que los entrevistemos.

#6 es un botón de la artesanía de Blusa y su guitarra, Daniel, para comunicar sin palabras. Rasgueos leves que crean. #4 puede decir lo mismo de Antonio con los platillos y las baquetas, pues este corte le exije más, y cumple impecablemente. De hecho, no encontrarás fallos en este largo, discurre plácido en su misterio, en su precisión atmosférica. Este corte en concreto ofrece en su parte central un puro viaje de éxtasis apoyado en la programación que es una delicia.

Cerramos con #10 + #11, un larguísimo corte que tambien recuerda a los japoneses Mono por la textura de la guitarra, la entrada pausada del bajo y lo que rodea a la melodía.

Discazo sin paliativos. Independientemente de que esta onda del postrock te parezca sobredimensionada o no, estos sevillanos de Blusa pueden muy bien haber facturado una de las joyas del 2017. Póntelo cuando estés solo y quieras simplemente dejarte ir.

Banda:

Daniel Barja (guitarra)

Curro Molina (bajo, programaciones,diseño artístico)

Antonio Ortiz (batería y sampler)

Tracklist;

1. #2
2.
#3 + #1
3.
#9
4.
#7
5.
#6
6.
#4
7.
#10 + #11

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