Vanden Plas - Beyond Daylight

“El gran punto de inflexión”

Crítica escrita por Moralabad

Una semana más continuamos con esta serie de publicaciones de la banda alemana Vanden Plas, esta vez, después de un exitoso “Far Off Grace” y su posterior puesta en escena en tierras francesas en “Spirit Of Live”, el 28 de enero de 2002 sale a la luz “Beyond Daylight”, el primero bajo el mando productivo de Markus Teske, que sigue tratando su música hoy día, dando ese sonido tan bueno que los caracteriza.

Beyond Daylight” es considerado hoy día el segundo y principal punto de inflexión de la banda, una vez más se produce con un cambio de sonido y el hecho de afianzar su estilo como metal progresivo. De aquí en adelante los teclados toman mucho más protagonismo y la guitarra se atreve con más solos en los que se alcanza el nivel shred, sin olvidar esos característicos armónicos que le diferencian del resto.

La voz sufre de nuevo un cambio a mejor, siendo ya totalmente clara, sin apenas rastros de desgarramiento y las canciones se transforman en partes muy llevaderas que conforman un conjunto fácil de asimilar para principiantes. Por último, los coros pasan a un estado más notable, ya no son tan oscuros y tímidos, ahora es el mismo Andy Kuntz junto a los demás miembros quienes lo graban.

Nightwalker” y “Cold Wind” abren haciendo total referencia a lo mencionado anteriormente, temas frescos, fáciles de seguir y que logran enganchar a primeras de cambio. Sin embargo también hay más momentos suaves que en los discos previos, “Scarlet Flower Fields” hace muy buena referencia a ello, un tema semiacústico en el que la voz desempeña el principal trabajo con un estribillo muy emotivo y coreable y una parte instrumental muy Dream Theater de finales del siglo pasado. “Healing Tree” aparentemente tiene la misma tónica y, aunque no deja de ser otra balada, su forma es distinta, un medio tiempo con variaciones de batería, su estribillo sigue cautivando nuestros oídos gracias a la melódica voz de Andy acompañada de un coro novedoso.

Y pasadas estas cinco canciones llegamos al meollo principal. El primer pelotazo es “End Of All Days” y sus más de siete minutos llenos de energía en los que, sin decaer la intensidad, se producen riffs de guitarra, teclado y conjuntos, siempre dejando al vocalista el plano principal para desarrollar el tema. Una vez más el pegadizo estribillo se adueña de nuestros oídos, sumado la capacidad de Andy en aguantar esos tonos tanto tiempo.

La inesperada “Free The Fire” empieza y acaba como si se tratara de un estilo más cercano al power, oír un doble bombo continuo no era ni es muy habitual en esta banda, pero aquí es lo que nos encontramos. También mencionar que el riff de guitarra es de lo mejor del disco, así como el solo de cuarenta segundos que ocupa la parte final. Pocas canciones nos vamos a encontrar en el futuro de esta banda con la contundencia de ésta y su estribillo. Volvemos a la balada, esta vez de temática triste, con “Can You Hear Me?”, un tema guiado por el piano e interpretado por las voces, en directo, siempre que lo tocaban en su país contaba con la colaboración de una voz femenina, como en el musical de Abydos.

Phoenix” arranca con piano como si fuera una película de terror dando paso al riff de guitarra, un tema cercano en su forma a “Free The Fire”, para mí es la gran canción de este disco, es muy completa, en la que el coro pasa a un segundo nivel siendo independiente a la voz principal. El final del disco se produce con el tema homónimo, de diez minutos en el que ha varios cambios de ritmo sin llegar a arrancar del todo como en los dos pelotazos anteriores. De aquí me quedo con la interpretación vocal de Andy, de las mejores canciones en las que le he oído cantar. Quizá el tema es algo largo para lo que ofrece, pero no decae el nivel.

Por último, y para completar la hora total de duración escuchamos la versión de “Point Of Know Return” de los norteamericanos Kansas, influencia de prácticamente todas las bandas de metal progresivo de este estilo. El tema está muy bien hecho, el teclado es el más fiel a la estructura original y los hermanos Lill la endurecen para hacerla a su forma.

En definitiva, un disco que supone un antes y un después en la banda, un trabajo muy completo y ameno, cosa que la banda llevaba buscando desde su origen, por ello la nota que le voy a dar es de un 8,8/10.

Canciones

1. Nightwalker

2. Cold Wind

3. Scarlet Flowers Fields

4. Healing Tree

5. End Of All Days

6. Free The Fire

7. Can You Hear Me?

8. Phoenix

9. Beyond Daylight

10. Point Of Know Return (Kansas cover)

Vanden Plas

Andy Kuntz – Voz

Stephan Lill – Guitarra

Torsten Reichert – Bajo

Andreas Lill – Batería

Günter Werno – Teclados

Vanden Plas

Deja un comentario