
“Electricidad ochentera con nombre de genio”
Hard Rock – Estados Unidos
Escrita por Crom
El quinteto californiano Tesla se estrenó a lo grande a finales de 1986: tras forjarse en los clubes bajo el nombre de City Kidd, la banda consiguió un contrato con Geffen Records y rebautizó su proyecto en honor al inventor Nikola Tesla. Su álbum debut, Mechanical Resonance, vio la luz el 8 de diciembre de 1986, alcanzando el puesto 32 en las listas Billboard estadounidenses y obteniendo la certificación de disco de platino pocos años después. En plena efervescencia del hard rock y el glam metal ochentero, Tesla irrumpía con un sonido poderoso pero auténtico, menos teatral que el de algunos contemporáneos: guitarras rugientes, base rítmica sólida y la voz rasposa de Jeff Keith aportando un carisma muy bluesy y callejero. El impacto inicial del disco fue notable, situando a Tesla como una joven promesa del hard rock americano dispuesta a dejar huella con su honestidad y energía.
El álbum abre acelerado y sin contemplaciones. EZ Come EZ Go arranca con un marcado latido de bajo y un solo de guitarra vertiginoso que sube la adrenalina desde el primer segundo. Es un tema festivo de estribillo coreable, muy en la línea del hard rock fiestero de la época. Sin darnos respiro llega Cumin’ Atcha Live, introducida por otro alarde de guitarras eléctricas en plan duelo. Su vibra desenfadada recuerda al mejor Van Halen, con un riff contagioso y la banda tocando a velocidad de crucero. En apenas dos canciones, Tesladeja claro que domina los cánones del rock ochentero: solos ágiles, coros pegadizos y una producción potente, todo ello sin artificios exagerados.
Gettin’ Better baja un peldaño la intensidad al comienzo, sorprendiendo con una suave intro de guitarra acústica arpegiada donde la voz de Keith luce especialmente soul. Es solo un espejismo, porque enseguida el tema estalla en un medio tiempo optimista y riffero que resulta ser de lo mejor del primer lado El estribillo, con su mensaje positivo, invita a cantar a pleno pulmón y transmite muy buen rollo. Tras ello 2 Late 4 Love intenta mantener el listón: inicia con un redoble de batería y efectos de guitarra que prometen mucho, aunque luego se desarrolla de forma algo más convencional No es un mal tema –cumple con su riff potente y estribillo correcto– pero quizá queda opacado entre composiciones más inspiradas. En cualquier caso, la energía no decae.
Con Rock Me to the Top la banda vuelve a pisar el acelerador. Compuesta mano a mano entre Keith y el guitarrista Tommy Skeoch, esta canción tiene un tono ligeramente más oscuro, con riffs duros y un aire más heavy que las anteriores. La voz de Jeff Keith aquí suena algo más agresiva, encajando muy bien con la textura áspera de las seis cuerdas. Y entonces llega We’re No Good Together, la primera balada del disco. Se trata de un medio tiempo bluesy colmado de sentimiento: arranca con acordes lentos y una melodía melancólica que bien podría bailarse abrazado bajo luces tenues. Podría haber sido la típica power-ballad de manual, pero a mitad de camino Teslanos sorprende girando hacia un jam vibrante de blues rock. De pronto, la canción acelera el pulso con un solo sentido y la banda entregándolo todo, demostrando versatilidad y ganándose al oyente tanto en la faceta emotiva como en la enérgica.
El segundo lado del vinilo arranca con la que probablemente sea la canción insignia del álbum. Modern Day Cowboyes un himno en toda regla: un tema más elaborado y completo que los anteriores, donde Tesla saca a relucir todas sus armas. Comienza con guitarras acústicas entretejidas con eléctricas, construyendo una ambientación de Lejano Oeste moderno, hasta que irrumpe un riff principal impecable. La letra nos pasea por imágenes de vaqueros forajidos y conflictos contemporáneos (“It’s a showdown, in a no-man’s land…”, clama Keith con garra [“It’s a showdown, in a no-man’s land, for the cowboy of the modern day”]), mezclando el espíritu rebelde del western con alusiones a la Guerra Fría. El estribillo es simplemente demoledor, de esos que se te quedan grabados a la primera escucha, y el solo dual de Hannon/Skeoch destila maestría. No por nada fue el primer single del disco y una de las canciones más recordadas de Tesla. Tras semejante descarga, Changes logra mantener el nivel apelando más a la emotividad. Empieza con un delicado intro de piano clásico que desemboca en un medio tiempo dramático. Keith canta aquí con entrega total, transmitiendo una melancolía genuina sobre el paso del tiempo y los cambios inevitables de la vida. Las guitarras añaden capas intensas a medida que avanza la canción, que va ganando fuerza hasta un clímax sentido. Dato curioso: una frase de su letra acabaría dando título a su recopilatorio de grandes éxitos una década más tarde (“Time’s making changes”, verso que resume bien la temática) Es uno de esos cortes que demuestran la capacidad de Tesla para combinar dureza y sentimiento en perfecto equilibrio.
El siguiente plato fuerte es Little Suzi, que aporta un matiz diferente al ser una versión transformada por Tesla. Originalmente compuesta por el dúo británico Ph.D., aquí la convierten en un tema de hard rock acústico-eléctrico irresistible. Arranca con una preciosa intro de guitarra acústica estilo folk, muy alegre, para luego incorporar la banda al completo con un ritmo constante y pegadizo. El bajo de Brian Wheat brilla especialmente manteniendo todo cohesionado mientras las guitarras alternan pasajes sutiles con arranques de potencia. Tesla hizo tan suya esta canción que muchos ni se percataron de que era un cover, y de hecho fue lanzada como single logrando buena rotación en radio y MTV. Sin bajar el listón, Love Me continúa la fiesta rockera: un tema 100% hard rock, sostenido por un riff principal sencillo pero efectivo y un ritmo marcado que invita a mover la cabeza. Jeff Keith entrega aquí agudos apasionados, y en la parte instrumental el grupo se divierte metiendo un breve efecto de talk box (ese sonido de guitarra “hablante” popularizado por Bon Jovi) que añade picante al puente. El solo guitarrero combina melodías armonizadas con mucha clase, mostrando la gran compenetración entre Hannon y Skeoch.
Encarrilando la recta final nos encontramos con Cover Queen, quizá la pieza más peculiar del lote. Tras tantos himnos inmediatos, esta canción ofrece una estructura algo menos convencional y un ritmo más contenido. No destaca tanto a primera vista, pero tiene un groove interesante y detalles en las guitarras que se aprecian con las escuchas, aportando variedad al álbum Para cerrar, Mechanical Resonance se despide de forma impecable con Before My Eyes. Este tema final inicia de manera atmosférica, casi doom dirían algunos, con acordes lentos y sombríos que van creando tensión. Poco a poco la canción va desplegándose durante más de cinco minutos en los que Tesla se luce instrumentalmente: sin prisas, construyen un clima envolvente, con arreglos cuidadosos y un solo emotivo. Es un final semi-épico que deja un sabor de boca magnífico, como la última bocanada de aire después de un viaje sonoro intenso. Cuando el disco termina, uno queda con la sensación de haber vivido un gran momento del hard rock de los 80.
En conclusión, Mechanical Resonance resulta un debut robusto y muy equilibrado, repleto de canciones inspiradas y con una ejecución intachable. No inventa la pólvora, pero sí destila esa sinceridad y pasión que separan los buenos discos de los mediocres. Es cierto que quizá alguna pista menor pudo pasar inadvertida en su día, y que el álbum quedó algo eclipsado en las listas por fenómenos comerciales coetáneos (Slippery When Wet de Bon Jovi, The Final Countdown de Europe, etc.), pero con el tiempo muchos reconocemos que este trabajo merecía estar entre los grandes de aquel 1986. Tesla, lejos de ser una banda de hair metal del montón, demostraba aquí tener alma propia: riffs electrizantes, baladas con sentimiento y cero dependencias de apariencias. Su siguiente disco (The Great Radio Controversy, 1989) les daría un éxito aún mayor, pero Mechanical Resonance conserva una frescura y una garra únicas, las de quien golpea fuerte a la primera. No en vano la banda sigue orgullosa de este álbum; de hecho, celebraron su 30º aniversario tocándolo entero en directo y plasmaron esa experiencia en Mechanical Resonance Live(2016). Tres décadas después, estas canciones siguen sonando auténticas y atemporales, resonando con fuerza en los oídos de los amantes del buen rock. Mechanical Resonance no será un “disco 10” unánime, pero es sin duda un buen disco de hard rock que vale la pena revisitar, un pedazo de los 80 que se mantiene vigente y electrizante como el primer día.
Tracklist:
-
EZ Come EZ Go
-
Cumin’ Atcha Live
-
Gettin’ Better
-
2 Late 4 Love
-
Rock Me to the Top
-
We’re No Good Together
-
Modern Day Cowboy
-
Changes
-
Little Suzi
-
Love Me
-
Cover Queen
-
Before My Eyes
Formación:
-
Jeff Keith – voz
-
Frank Hannon – guitarra acústica y eléctrica, teclados, mandolina, coros
-
Tommy Skeoch – guitarra acústica y eléctrica, coros
-
Brian Wheat – bajo, coros
-
Troy Luccketta – batería, percusión


