«Resurgiendo de las cenizas con un segundo álbum homónimo»

Crítica realizada por ElyAngelOfDeath

Rock Alternativo – Estados Unidos

Tras ocho años de parada, la banda procedente de Los Ángeles, Stone Temple Pilots, quieren continuar con su álbum homónimo de 2010. Además, se trata del primer disco de Jeff Gutt a la voz tras la salida de Scott Weiland en 2013 y Chester Bennington en 2015. Fue lanzado el 16 de Marzo bajo el sello Atlantic Records

La banda comienza su nuevo trabajo con Middle Of Nowhere, que cuenta con una energía explosiva. Las cuerdas suenan ágiles y vigorosas, además, se le añaden la voz de Jeff Gutt aportando un aire cañero a la pista además de transmitir una energía especial capaz de engancharte rápidamente. Seguimos con Guilty, recordando a un Rock al más puro sonido americano donde la banda sigue con su instrumental poderoso así como con las ganas de dar mucha tralla. En la misma línea podremos escuchar también Never Enough.

Llegamos hasta una de las mejores canciones del plástico bajo mi punto de vista, Meadow, donde Stone Temple Pilots dan lo mejor de sí mismos para cautivarnos rápidamente con este tema que te engancha desde el inicio. Plasman perfectamente la esencia de sus trabajos con el anterior vocalista Scott Weiland pero con la nueva personalidad que han adquirido ahora. En Just A Little Lie nos encontramos con ritmos más calmados pero con un instrumental pesado de co***** que le da al corte una fuerza exclusiva haciendo de esta forma, que suene brillante. Recordando a bandas como Buzzard Canyon, suena Six Eight, que tampoco pasa desapercibida. En ella apreciaremos buenas vibraciones gracias a una energía exquisita que se propaga fulminante a lo largo de ella, especialmente en el estribillo, sonando abrasadora por completo.  Es otra de las joyas de la corona. 

Bajamos un poco la intensidad con Thought She´d Be Mine, donde la banda recoge al completo su estilo más fiel escuchando así una de las baladas que recoge este «Stone Temple Pilots» propagándose hasta Roll Me Under, pero esta vez apreciaremos a los norteamericanos rebosantes de garra por un tubo. Al contrario, en The Art Of Letting Go, Jeff Gutt despliega todo su vozarrón dentro de una sonoridad acústica dejando plasmada otra de las grandes baladas del álbum. Toda una maravilla que requiere ser escuchada una y otra vez sin parar. 

En Finest Hour, se continua con ritmos sosegados pero de gran potencia. Los instrumentos siguen sonando feroces pero, en este caso, la batería a manos de Eric Kretz se lleva la palma sonando un poco por encima del resto, especialmente en las partes más fieras del tema. 

Llegando casi al final, en Finest Hour y Good Shoes, se continua con ritmos «sosegados» pero de gran potencia. Los instrumentos siguen sonando feroces pero en el primer caso, la batería a manos de Eric Kretz se lleva la palma mientras que en el segundo caso, es la guitarra (Dean DeLeo), la gran protagonista. 

El plástico finaliza con la pista Red And Blues, donde de nuevo, la banda hace referencia a sus álbumes anteriores. La canción cuenta con la intervención de sonoridades en acústico en las que la voz de Jeff se integra perfectamente siendo este un cierre todo contrario a la energía con la que empezaron los estadounidenses.

Siendo sincera, dejé de escuchar a la banda cuando Chester Bennington se incorporó a la voz porque bajo mi propio gusto personal rompía con la esencia que había dejado Scott Weiland. Ahora que he escuchado este nuevo trabajo, no son para nada los Stone Temple Pilots de aquella época pero sí que es cierto que capitaneados con Jeff Gutt han ganado bastante, haciendo que este disco me interese por completo. 

Track List:

  1. Middle Of Nowhere
  2. Guilty
  3. Meadow
  4. Just A Little Lie
  5. Six Eight
  6. Thought Shed Be Mine
  7. Roll Me Under
  8. Never Enough
  9. The Art Of Letting Go
  10. Finest Hour
  11. Good Shoes
  12. Red And Blues

Banda:

Dean DeLeo – Guitarra

Robert DeLeo – Bajo/Coros

Eric Kretz – Batería

Jeff Gutt – Voz

 

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