«Una novela de transición»

Reseña escrita por Crom

Sinopsis:

Octubre de 1962. En una pequeña localidad de Nueva Inglaterra la sombra de un hombre se cierne sobre un niño que juega ensimismado con sus soldaditos. Cuando Jamie Morton levanta la vista, ve una figura imponente. Se trata de Charles Jacobs, el nuevo pastor, con quien pronto establecerá un estrecho vínculo basado en su fascinación por los experimentos con electricidad.
Varias décadas más tarde, Jamie ha caído en las drogas y lleva una vida nómada tocando la guitarra para diferentes bandas por bares de todo el país. Entonces vuelve a cruzarse con Jacobs -dedicado ahora al espectáculo y a crear deslumbrantes «retratos de luz»-, y este encuentro tendrá importantes consecuencias para ambos. Su vínculo se convertirá en un pacto más allá incluso del ideado por el Diablo, y Jamie descubrirá que «renacer» puede tener más de un significado.
Esta inquietante novela, que se extiende a lo largo de cinco décadas, muestra uno de los más terroríficos finales que Stephen King haya escrito jamás. Es una obra de arte del maestro de contar historias de nuestro tiempo, en la tradición de Hawthorne, Melville o Poe.
 
Reseña
 
Sí amigos, como digo en mi título estamos ante una novela de transición en la carrera del prolífico «maestro del terror» Stephen King. Ya me he acostumbrado, después de leer más de 60 novelas suyas, a sus altibajos, y tampoco soy exigente con que se mantenga fiel al género que le dio fama, desde su primera «Carrie» del ’74 (más de 4 décadas escribiendo… y mucho), pasando por otras muy conocidas y llevadas al cine como «Cujo«, «El Resplandor«, «Christine«, «La Zona Muerta«, «Cementerio de animales«, «It» y tantas otras, que encumbraron al autor como «rey» indiscutible del género del terror… o al menos el más leído (no puedo por menos que acordarme de Clive Barker y sus excepcionales «Libros Sangrientos«). La faceta menos terrorífica del autor también nos ha regalado grandes momentos, con novelas como «Dolores Claiborne«, «El pasillo de la muerte«, «La historia de Lisey» o la mastodóntica saga de «La Torre Oscura I», por no hablar de los que escribió bajo el pseudónimo de Richard Bachman, algunos explorando el terreno de la ciencia ficción, y donde hay un título en especial que se me ha quedado grabado a fuego: «La Larga Marcha«, para mí de lo mejor que ha salido de esa mente preñada de historias macabras.
Pero no estoy aquí para hacer un repaso a sus más de cuarenta años de carrera, ni cantar loas a sus muchos logros, sino para hablar de su última novela «Revival», bastante mediocre en muchos aspectos. ¿Por qué? porque no llega a dar miedo, que parece que es lo que pretende, tampoco consigue mantener la tensión, la historia es un poco incoherente y el final, como tantos de King, deja un sabor agridulce, no es para nada un desenlace que ponga final a una gran historia, porque ésta no lo es, pero podría haber maquillado el resultado, de haberla trabajado más.
El protagonista de la historia es Jamie Morton, al que conocemos con seis años, y que en su vida se cruza el Pastor Charles Jacobs, su «quinto en discordia», joven párroco llegado a cubrir la vacante del pueblo y que tiene una obsesión enfermiza por la electricidad, por una parte desconocida de ella que tiene algunas aplicaciones especiales, como la sanción, pero no exenta de efectos secundarios…
Ese será el primer encuentro, la fatalidad hará que sus vidas se separen al poco tiempo, pero sus destinos están ligados y tendrán distintos encuentros a lo largo de los años (y décadas), en distintas etapas y situaciones, uno será la tabla de salvación del otro cuando está a punto de naufragar y el otro será el bastón de un anciano que quiere cumplir un sueño, hasta el desenlace final que cambiará sus vidas para siempre. La historia tiene interés, ya sabemos que King puede tejer tramas poco convencionales y crear personajes muy interesantes, casi siempre lejos del estereotipo de héroes pero forzados por las circunstancias a ejercer de tales. También sabemos lo que le gusta al autor usar Maine como lugar donde se desarrollan sus historias, y lo dado que es a enlazar personajes o historias de otras novelas, si estás atento verás cómo ubica a Jacobs, cuando ya no ejerce de Pastor, trabajando una etapa en la feria de «Joyland».
¿Qué es lo que falla entonces? Que esa «electricidad secreta» no llega a inquietar lo suficiente, que no termina de explicarse el objetivo final que persigue Jacobs y, cuando lo hace, no parece tener sentido, dedicar toda la vida para lo que se muestra al final es muy difuso y podría haberse resuelto mucho mejor, en todo momento percibes que todo tiene que ver con su mujer e hija (no puedo explicar más sin hacer spoiler) pero la revelación que espera conseguir no está definida ni compensa dedicar la vida a ello, porque aún en el mejor de los casos no cubriría las expectativas de nadie ni justificaría dedicar a ello 50 años, por muy demente que seas… El personaje de Jamie tampoco está muy bien definido, una persona azotada por los avatares de la vida, parece que incapaz de enderezar el rumbo y en manos de un destino caprichoso, cuyo único papel relevante está ligado al de su antiguo Pastor, al que ayuda al principio por gratitud y luego no se sabe muy bien por qué. No puedo dar más detalles ni expresar más dudas e incoherencias sin revelar partes importantes de la historia, así que lo dejo aquí y, aunque lo leí del tirón en tres días, no puedo dar más de un 5,25 a esta novela, esperando que esta fuera una distracción mientras prepara la buena.

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