Actitud rockera en estado puro. 

Crítica de Rockberto.

Nueva entrega de las giras que nos acostumbran a regalar el madrileño Star Mafia Boy y los ingleses New Generation Superstars (y ya van… Unas cuantas) primero por nuestro país, donde han tocado en Madrid, Ávila y Gandía y después (esta misma semana) con réplica en Inglaterra donde las dos bandas intercambian cabecera de cartel.

Llegué a la sala pronto, sobre las 21:10 de la noche y me encontré directamente con Mafia con el que estuve charlando un rato sobre la furgoneta que les acompañaría en la gira española.

Una vez dentro del local pude disfrutar de una amena charla con D. Juan Olmos (uno de los mejores cantantes de este país), Jorge Vilche (!qué pasión le pone a todo¡) y allí me presentaron a uno de mis héroes de juventud, Pancho Martín, cantante de Bella Bestia en su mejor momento, con el que tuve una amena charla y con el que pude compartir algún cántico en el concierto de Mafia. Le llegué a decir que quién me iba a decir que iba a estar cantando al unísono con él 🙂 Pasado un rato, llegó otro crack, el gran guitarrista Javier Mira, con el que también tuve la suerte de hablar un rato. Y no me puedo olvidar tampoco de Tito, gran batería, que, de hecho, estuvo hace unos años tocando con Star Mafia Boy y el gran José Ángel que no se pierde una de Mafia. Un placer compartir la noche con todos ellos.

La sala presentaba una buena entrada sin llegar al lleno. Lo que sí os puedo asegurar es que la respuesta de todo el público fue muy entusiasta tanto con una Mafia como con NGS.

Los encargados de abrir el espectáculo fueron New Generation Superstars que liderados por el altísimo (se tenía que agachar para no darse con los monitores laterales del escenario que colgaban del techo) Aaron James dieron toda una lección de lo que es ofrecer un gran show de buen punk rock, con una actitud a prueba de bombas.

Dieron rienda suelta a lo mejor de su discografía con temas icónicos de la misma como “Bastards”, “King of the world”, “Radio” u “Overload”, dejando sin aliento a todos los allí presentes que no dábamos crédito a lo bien que sonaba la banda.

Banda en la que todo encaja con precisión y hace de eso una virtud, siendo tanto la base rítmica (madre mía cómo le pega ese batería) como las guitarras una apisonadora sónica.

Una de las cosas que más me gustó del show es la gran interacción que tuvo el grupo con el público, en gran parte propiciado por la simpatía que desprende el guitarra solista de la banda (perdona, pero en el momento de escribir esta crónica, no sé tu nombre) que chapurrea unas cuantas palabras de español y se hace con el público con su cercanía.

Una banda, en definitiva, que merece mucha más atención mediática de la disfrutan y que en condiciones normales estaría llenando recintos más grandes. Les vi en Gandía hacer 2 ó 3 años y me gustaron, pero esta última vez me encandilaron, dejando el listón muy, muy alto para el cabeza de cartel en la gira española, ni más ni menos que Star Mafia Boy.

Si fuera otro el que tenía que cerrar la noche le hubiese costado mucho igualar el entusiasmo y la actitud de NGS… Pero estamos hablando de Star Mafia Boy, un tipo que parece que ha nacido en un escenario ya que ese es su medio natural.

Más o menos a media noche saltaba al escenario acompañado de Sebass al bajo y Maikool a la batería. Esta vez no voy a ser tan preciso en el análisis como otras veces (si es que llego a ser preciso alguna vez del todo :)) ya que decidí que por una noche me iba a olvidar de mi labor (totalmente amateur) de pseudocrítico en favor de disfrutar a tope el show, y no me arrepiento, porque la comunión de Mafia con el público ese día fue una de las más fuertes que yo he vivido en un concierto en una sala pequeña, quizás sólo comparable a la que se puede vivir en un concierto de Ramoncín, salvando las distancias de aforo.

Un público entregado desde el primer momento que disfruta de cada minuto de derroche de actitud de Mafia y que canta a grito pelado cada una de las canciones del músico madrileño.

¡¡¡Que sí, que sí!!! que faltó tal o cual canción que todos queremos oír. Son tantos los potenciales hit singles que tiene este artista que ni tocando 40 temas vamos a abarcar todos. Y con un setlist en el que se incluyen canciones como “Mil años de amor en el infierno”, “En Babilonia”, la adictiva “Johnny Thunders”, “Killerkool”, “Diosa fortuna” o mi favorita (ya sé que me repito mucho, pero es que me parece una de las canciones de mi vida) “Entre cristales rotos”, que para más inri la compartió con Juan Olmos a la voz es imposible no quedar saciado. Y por cierto, abrir con la versión de Parálisis Permanente “Un día cualquiera en Texas” (incluida en el último single de SMB) me pareció todo un acierto.

La banda con estos músicos suena compacta, como siempre, y se notan las horas y horas de ensayos para que todo vaya rodado en el directo.

Al finalizar el show Mafia invitó al escenario a Aaron James para interpretar junto a él “20th century boy” de T-Rex, tras lo cual llegó una de las partes que todo el mundo espera, el salto de Mafia del escenario a compartir notas musicales con los presentes e incluso salir a la calle gracias al inalámbrico, ante el asombro de los transeúntes.

En definitiva, una de esas noches en las que todos los astros se alinean para que sea una de las más especiales del año en cuanto a conciertos se refiere.

 

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