“La llama sigue viva”

Crítica escrita por Skatman y Moralabad

Estados Unidos – Heavy Metal

Nuevo supergrupo, una vez más, liderado por el versátil vocalista Tim Owens, esta vez junto a uno de los más grandes guitarristas de la escena mundial, Chris Caffery de Savatage. Le siguen incorporaciones también de lujo como son Steve DiGiorgio al bajo y el maestro de las baquetas Mark Zonder.

Reuniendo a tan ilustrados músicos, el resultado no podría obtener nada que no sea del agrado de los seguidores de estos músicos, es cierto que los temas suenan muy en la onda de Judas Priest y Savatage, lo cual parece lógico puesto que Owens creció escuchando a los británicos hasta que se convirtió en su vocalista y fue desechado por los mismos en su mejor momento, todo por recuperar la imagen del pasado forzando la vuelta de un Halford patético y desgastado.

Todo comienza con la veloz que roza el thrash “Light Speed Marching”, con un Caffery que nos recuerda a su gran banda en el solo y un Ripper muy exaltado que aporta su vozarrón en un comienzo fulgurante, la garra de Zonder hace el resto en la sección instrumental. “Temple Of The Soul” suena más a lo Testament, si a Owens le cambias por Chuck bien podría ser firmado por ellos. El corte que da nombre al disco y banda es el verdadero ejemplo de maestría y compenetración de sus músicos, tiene garra, velocidad, solos y riffs de guitarra mezclados con ritmos puramente progresivos que solo Zonder conoce sus secretos. Aunque suene muy Painkiller por momentos, sobre todo vocales, no deja de ser un trallazo que nadie se debería perder.

It’s Everywhere” continúa con un ambiente más fiestero, el estribillo es más melódico y ameniza bien, por otro lado, “A Game” parece estar sacada de los australianos AC/DC, hasta que a Chris se le enciende la bombilla y nos sorprende con una serie de riffs de alto voltaje con los que el ritmo general pisa el acelerador como si de speed metal estuviéramos hablando. “Stand And Fight” es puro heavy metal, se pueden notar los riffs de los discos de Dio, así como Savatage, es obvio, una canción que sin dudas aporta frescura y nos hace recordar al mismo tiempo aquella época dorada del estilo base.

En la sección final tenemos a “The Path” en la que la voz de Tim te parecerá una montaña rusa, comenzando suave y grave cuando menos te lo esperas te suelta un sangriento grito que te pondrá los pelos de punta, todo junto a la música de sus compañeros. Por último, “Alone In The Darkness” toma las riendas, de forma suave, para finalizar este disco, un corte a mi parecer algo pobre salvo que sin ser malo.

No está nada mal este nuevo proyecto de los americanos, siempre es un placer escuchar voces tan buenas como la de Tim “Ripper” Owens, junto a músicos de gran talla mundial que, en sus grupos regulares hicieron historia y ahora emplean esa experiencia para deleitar a sus incondicionales seguidores por todo el mundo creando este tipo de proyectos, en este caso, disponible desde el pasado 22 de febrero, editado por Frontiers Records.

Nota: 8/10.

Canciones

1. Light Speed Marching

2. Temple Of The Soul

3. All Comes Together

4. Spirits Of Fire

5. It’s Everywhere

6. A Game

6. Stand And Fight

8. Meet Your End

9. Never To Return

10. The Path

11. Alone In The Darkness

12. It’s Everywhere (acoustic)

Spirits Of Fire

Tim “Ripper” Owens – Voz

Chris Caffery – Guitarras

Steve DiGiorgio – Bajos

Mark Zonder – Batería

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