Crítica escrita por Valkiriana

«Tralla hardcorera para tus oídos, y para molestar a los vecinos: si algo no toca las narices, es que no es bueno. (O el optimismo como herramienta del cambio social).» 

Sinequanum están llamados a cubrir un hueco en el panorama musical del rock español: el del injustamente maltratado Hardcore. Todo son modas y en los últimos años, en que las tendencias han girado en torno a la comida macrobiótica, la sacarina, la ideología moderada, el pilates o los helados de yogur, no deja de ser un soplo de aire fresco el que alguien abra una ventana y deje pasar a los sonidos más radicales, sin ningún tipo de miramiento.

Llega a mis manos este trabajo, “Ahora”, inspirado en los Hamlet de la época Hardcore, con sonidos también provenientes del más puro Thrash Metal. Guitarras sucias, rifss radicales, batería ensañada, efectos de sonido, experimentación y letras sin complejos, con un vocalista sobradamente a la altura de las circunstancias, son las notas predominantes.

La ambientacion underground que imanta el álbum no está reñida, sin embargo, con la elaboración: Canciones a modo de martillazos directos que, en cambio, no se descubren ni mucho menos a la primera escucha. Es un trabajo (por lo menos es lo que me ha pasado a mí), que pareciera agotarse, como digo, en la primera pasada, y en una segunda descubres que lo tienes que vivenciar muchas más veces. No me quedo sin destacar las letras: alejadas de todo infantilismo, son letras profundas y con mensaje, altamente irreverentes; 

Con claro ánimo de molestar a mis adormilados vecinos, lo enchufo y empiezo a repasar:

Sín Límites abre con ese latido de corazón acelerado que da paso a un golpear de guitarra y ritmo pautado, que te empuja a despertar la mente y saltar más allá de tus propios “límites”.

Dónde, menos acelerado que el anterior, contiene interesantes efectos de sonido y coros que ambientan la angustia de la búsqueda. No te pierdas el final. Es una canción que da mucho en que pensar.

Bajo mi Manga un As irrumpe con un doble bombo espectacular para acercarse al más fino Thrash Metal, aderezado con toques experimentales. El mensaje es claramente positivo y vitalista. Es la canción que no puedo parar de escuchar en este disco. Para mí tiene algo especial: tú escoge la tuya.

Hazme es un tema más denso e intenso, con una letra que a todas nos gustaría que nos dedicaran (¡y lo sabes!): mujer, no seas falsa. Es el fin de los cuentos de hadas, es el principio del paraíso. La temática está afrontada con una poesía y una belleza que hacen todavía más deseable su invitación. (Me encanta, por cierto, la originalidad de la guitarra en esta canción). El final es un golpe de efecto humorístico, que te saca del trance. Por detalles así, es por lo que decía antes que todo está más estudiado de lo que a simple vista parece.

En Fuego me recuerdan a las etapas más complejas de Hamlet, con su batería furibunda y esa manta de sonido y solo de guitarra que los asemeja más al Heavy Metal. Tema con contenido apocalíptico, representado por el fuego vengativo y purificador.

Afrontar, canción con la que se adentran en terrenos más experimentales e investigan otros campos sonoros, es otro de mis niños mimados en este tracklist. No dejan de lado sus fantasías y efectos de voz, y hablan del final del sufrimiento, de estas veces en que decides echarle un par de narices a la vida y dar carpetazo al dolor. Otra bella letra con una melodía muy pegadiza y cuidada instrumentación.

Nunca Jamás entra en mí inspirándome la añoranza del vinilo con su inicio, para volver al Hardcore más intenso y, por momentos, con coros rapeados. Es un tema sombrío, oscuro, con una letra compleja (alienación, conspiración, sometimiento, control), y un ritmo que se cuela en los entresijos de tu cerebro y de tu corazón.

El Anfitrión, que el bajista abre con fuerza, es un tema donde nuevamente se aventuran en el Heavy Metal y Thrash Metal, con sus sempiternos toques de experimentación; todo ello acompañado de esos “efectos especiales” que ilustran las letras. El Anfitrión no nos protege, sino que nos manipula y nos somete. Tema de clara crítica de la iglesia y sus “pastores”.

Diadema de Espinas es otro de los temas más rítmicos y quizá el más rockero, aunque siempre con esa densidad guitarrera de fondo. Te conmina a la resistencia, a creer en la vida y en el futuro, como instrumento para la rebeldía y el cambio. Somos nosotros los que “nos colocamos la diaema de espinas”; somos nosotros, por tanto, quienes nos la debemos quitar.

En Vienen dan un golpe de tuerca en el camino de alejarse de esa aparente sencillez inicial: tema enrevesado, profundo, y a la vez quizá de los más trasheros con esa batería que enfila hacia tus sentidos a velocidad vertiginosa. Al mismo tiempo, el sonido tiene ciertos guiños góticos, que acompañan a su “fantasmal” letra.

Cierran con Venganza, película de acción que subyuga con esa intro hipnótica. Es de los temas más contundentes y furibundos, y al tiempo de los más originales, de los de no perderse detalle; aunque nuevamente, no abandonan el contundente guitarreo que es su esencia en todo el disco. A riesgo de repetirme (y porque me parece de lo más interesante, lo que da personalidad al grupo) debo insistir en las filigranas auditivas que dan color a este y todos los temas. 

En definitiva, sorpresa tras sorpresa: si siguen trabajando, si siguen con ilusión, depurando el sonido y consiguen medios para lucirse, Sinequanum son una promesa que puede dar más de sí, y que tienen todavía mucho que decir. Desde aquí les recomendamos que hagan caso de la fuerza y vitalidad de que hacen alarde en su álbum, y les animamos a seguir en la brecha. 

Componentes:

Mikelo (Voz) 
Miguel Angel (Guitarra) 
Edu (Guitarra) 
Pintro (Bajo) 
Alvaro (Batería)

Tracklist:

1.- Sín Límites

2.-Dónde

3.-Bajo mi Manga un As

4.-Hazme

5.-Fuego

6.-Afrontar

7.-Nunca Jamás

8.-El Anfitrión

9.- Diadema de Espinas

10.- Vienen

11.-Venganza

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