
“Cuervo psicodélico revisitado”
Reseña de Christian Dárchez
Hay grandes historias que nacen tras un comienzo complicado y después está la historia del comienzo de los ya veteranos Hard rockeros teutones Scorpions jejeje primero para contextualizar es menester hacer un poco de historia: la cosa empezó en 1965 en Hannover bajo la iniciativa del guitarrista Rudolf Schenker y el baterista Wolfgang Dziony y al no ponerse de acuerdo con el nombre optaron por el de Nameless. Al poco se les unieron el bajista Joachim Kirchhoff y el guitarra líder Karl Heinz-Wollmer; y al no contar con un cantante tanto Schenker como Dziony se encargaban de las voces. No tardaron en ponerse a ensayar y tocar en el bar de la madre de Dziony hasta que las quejas de los vecinos por los ruidos hicieron que terminaran ensayando en una mina de arena situada a unas pocas cuadras de la casa de Schenker. Para 1966 decidieron renombrarse como The Scorpions que obviamente tenia un poco mas de gancho creativo y distintivo.
Ya bajo esa denominación ese mismo año y el siguiente brindaron una serie de conciertos tocando covers de bandas como The Rolling Stones, The Beatles y demas de la llamada “Invasión británica”; y al ver que si o sí necesitaban de un vocalista se hicieron con los servicios de Werner Hoyer, pero apenas 6 meses después Heinz-Wollmer fue llamado para cumplir con el servicio militar y la banda quedó en el limbo. Ya en 1968 Schenker y Dziony y con el nombre simplificado a Scorpions revivieron la banda con el guitarra lider Ulrich Worobiec, el bajista Lothar Heimberg y Bernd Hegner como cantante y con dicha formación comenzaron tanto a ensayar como a componer temas propios, pero a fines de 1969 tanto Worobiek como Hegner son expulsados de la banda, por lo que Schenker invitó a su hermano menor Michael y al cantante Klaus Meine, ambos proveniente de la banda Copernicus. Con esta formación reanudaron los ensayos y el proceso compositivo como también brindando varios shows y en 1971 se presentaron a un concurso de bandas cuyo premio era el de grabar 2 canciones con el sello independiente CCA Records, y a pesar de conseguir el primer lugar terminaron descalificados por tocar demasiado fuerte XD.
Un mes después la banda recibió la noticia que la banda que había sido premiada en lugar de ellos se había disuelto y les otorgaron el premio a Scorpions. Las sanciones seleccionadas fueron “I’m going mad” y “Action” pero esta ultima no pudo concluirse y se quedó sin las pistas de voces (doble XD). Pero como dice el dicho “Dios aprieta pero no ahoga” y al poco tiempo el director John Schlesinger se interesó en la banda para que lo dejaran usar 2 canciones en su film antidrogas “Das Kalte Paradise” y se dispusieron a grabarlas en un estudio de Hannover. En ese mismo estudio estaba el productor Konrad Plank que muy imprersionado con la banda les propuso ser su manager con el objetivo de conseguirles un contrato con Brain records. Tras conseguir el contrato y bajo la producción del mismo Plank, la banda se encierra en el estudio en octubre de ese mismo año para registrar el disco que hoy nos ocupa; y a 54 años de aquel lanzamiento la banda lo reedita de con una nueva remezlca, y como digo siempre: bienvenido sea!
“Lonesome crow”, debut de los alemanes Scorpions editado el 9 de Febrero de 1972, muestra a una banda alejadísima de aquella que años mas tarde explotaría con hits hiper radiados a puro Hard Rock y Heavy Metal. El disco a nivel musical y creativo deambula entre un rock pesado de la epoca con notorias influencias de Jimi Hendrix, Cream y Hasta The who con un componente psicodelico a lo Pink Floyd muy volado que se traducía en largos pasajes intrumentales y con pocas intervenciones vocales que en algunos caso acertaba y en otros se tornaba inconsistente. La cosa arrancaba con I’m Going Mad un solo de batería de Dziony, guitarras limpias y eléctricas de los hermanos Schenker para unos pocos riffs y largos solos, las muy buenas líneas de bajo de Heimberg y Maine limitándose solo a algunas vocalizaciones y diálogos para luego cantar unas pocas partes álgidas a lo Robert Plant…
La verdad que no fue una buena entrada en el rock para tan inmenso vocalista como siempre lo fue el diminuto gigante teutón! Pasando por la acelerada y muy Cream It All Depends donde Meine se impone mucho mas aunque el largo pasaje instrumental no lo deje hacer mucho mas, la reposada y tranquila Leave Me podría haber sido un un gran track si preponderaban el formato canción antes que el divague psicodélico quedandose en un track que apenas cumple. Las guitarras gemelas se diluyen enseguida en un arpegio suave en el bodrio fumado de In Search Of The Peace Of Mind. El pulso discontinuo de Inheritance entre partes calmas y solos de guitarra ya de por sí es infumable, y mas cuando recurren a partes eléctricas a lo Black Sabbath. La combinación de Cream y Led Zeppelin con momentos boogies en Action definitivamente no dio un buen resultado y el final con el tema homónimo del disco es justamente todo lo resumido del disco en interminables 13 minutos de duración. O sea un bodrio absoluto.
“Lonesome crow” al momento de su edición recibio un gran número de criticas mixtas a negativas, los mas benevolentes aseguraron que se trataba de un promisorio debut pese a sus fallas y los mas duros les achacaron la falta de una dirección definida y su displicencia compositiva donde el componente psicodélico no aportó nada interesante sino que hizo que el disco se vuelva inconsistente. En su país natal alcanzó la posición 65 en las listas, y pese a lo fría de la recepción en las reseñas la banda inició el tour de presentación tocando por si solos y como teloneros de bandas como Uriah Heep, Rory Gallagher y UFO, siendo estos que en 1973 quedaron gratamente impresionados por los dotes técnicos de Michael Schenker y lo invitaron formar parte de la misma, la cual terminó aceptando.
Para cumplir la plaza faltante, su hermano Rudolph invitó al guitarrista Uli Jon Roth, proveniente de la banda Dawn Road para que les diera un mano en los conciertos restantes. Tras eso Roth decidió seguir con su banda y días mas tarde tanto Rudolph como Maine se unieron a la misma, pero tanto Roth como el resto del grupo optaron seguir bajo el nombre de Scorpions. El resto es historia. “Lonesome crow” tal vez no sea el gran debut para la banda, de hecho es bastante inconsistente y plomizo en el que su nueva mezcla tampoco hace milagros, y que por suerte en “In Trance” (1975) encontrarían su estilo abandonando por completo la onda psicodélica para convertirse en una potente banda de Hard Rock hacedora de hits y también de baladas emotivas. Una reedición para curiosos, nunca antes mejor dicho jejeje.

Scorpions 1972
Klaus Meine: voz
Rudolph Schenker: guitarra
Michael Schenker: guitarra
Lothar Heimberg: bajo
Wolfgang Dziony: batería
Canciones
1. I’m Goin’ Mad
2. It All Depends
3. Leave Me
4. In Search Of The Peace Of Mind
5. Inheritance
6. Action
7. Lonesome Crow

