¨Heavy Metal átomo por átomos» By Christian Darchez

“La banda de dinosaurios más potente del momento” By Vpower

Que el cuarto disco de los ingleses oriundos de Newcastle, Satan, comience con una canción llamada Farewell evolution (¨Adios evolución¨) es toda una declaración de principios. Declaración por lo demás redundante e innecesaria teniendo en cuenta la poco prolífica discografía del grupo, totalmente enraizada en la tradición del más puro y duro Metal, que no conoce de refinamientos y evolución.

Para el metalero que recién se inicia o los ya viejitos en esto, por si no los conocen, les hablo de una banda nacida en los albores de la NWOBHM y que irrumpió con un clásico de aquellos como lo fue su gran debut Court in the act (1983) de un Metal oscuro, veloz y potente, digno de pelearle 12 rounds a cualquier disco de Iron Maiden, Saxon o Judas Priest de la época. Pero su particular nombre les cerró varias puertas ya que fueron acusados erróneamente de satanistas y además su segundo disco Suspended sentence (1987) apareció cuando ya la ola de NWOBHM comenzaba a sepultar bajo sus aguas a algunos grupos que no eran capaces de sorfear, como le paso a Raven, Witchfynder General, Tygers Of Pang Tang y Prayis Mantis. Bueno, así Satan pasó a engrosar las filas de los grandes perdedores del metal. Después de eso llegaron algunos EP’s, las primeras deserciones de integrantes, cambios de nombre y su posterior desaparición a principios de los ’90.

30 años después de su debut la formación clásica decidió volver al ruedo con Life sentence (2013), que si bien ni se arrima a aquel clásico, los muestra con ganas de seguir peleándola a puro Heavy Metal. Atom by atom justamente sigue la misma línea de su predecesor. Acá no se debe discutir si la banda perdió o no la magia ya que nunca apuntaron a refinar su propuesta, reprocharles eso es una pelotudez que solo los grandes críticos le achacarían para sentirse unos intelectuales y entendidos de la puta madre como la renguera Metal que cometieron con Venom en From the very dephts que les pegaron por esas cuestiones.

Acá esta todo en su lugar: los riffs y machaques añejos, melodías marciales y aguerridas, bases rítmicas veloces y la voz de Brian Ross que si bien mantiene su brío intacto y a pesar de la sobriedad y pulcritud de sus interpretaciones, cumple sin fisuras. Tenemos la entrada a pura velocidad y el agudo rompedor de Ross en la citada Farewell evolution, medios tiempos asesinos como Ruination, Atom by atom, la muy hímnica y épica Ahriman, y otras canciones veloces como The devil’s infantry, In contempt, o la final The fall of persephone que no sorprenden en los mas mínimo pero son entretenidas y mantienen el tipo.

El disco dura lo justo y en ningún momento se vuelve cansino. Tal vez un poco mas de producción no le hubiese venido mal pero teniendo en cuenta su historia, guarda coherencia con la misma. Recomendados para los amantes del puro Heavy Metal clásico. Y en su punto justo.

Crítica escrita por Christian Darchez

Los Satan una banda nacida en el movimiento Nwobhm y que después de tantos años siguen todavía en activo. No sólo eso sino que además están en un momento de forma excepcional y para hacer ya el repoker de ases hay que decir que están con la formación original. Todo un ejemplo a seguir.

Este disco viene precedido por la sombra, más que alargada de su predecesor, el mastodóntico y bestial Life Sentence, que ya he en su día escogí en mi blog como mejor disco del año. Pero no es que fuese un capricho mío, en muchos medios lo situaban entre los mejores discos del año, sólo tenéis que daros un garbeo por la red para confirmar mis palabras. Era muy difícil superar lo que habían logrado en 2013 y de hecho no lo consiguen, es más, este disco está claramente por debajo del magnífico Life Sentence. Y aun así este Atom by Atom es un gran disco. Para empezar sigue musicalmente la estela de su precedesor: riffs superveloces, técnicos, con mucha afinación y un punto de locura y adicción muy alto. La voz reconocible de Brian Ross, con su estilo propio y una base rítmica desbocada que tan pronto te mete un medio tiempo como se lanza al galope.

¿Qué es entonces lo que no está a la altura de su gran obra maestra?. Pues algo tan sencillo y tan complicado como la inspiración. Los temas son cañeros, tienen un despliegue de riffs infinito, ritmos diferentes para dar y tomar, un vocalista que se sale, solos para ir a mear y no echar gota… Pero los cortes no se te quedan tanto como en el anterior disco, que no era para nada comercial pero por momentos tenía unos estribillos o unas melodías que se te clavaban en el cerebro desde la primera escucha. En este disco tenemos temazos auténticos pero no son tan adictivos como los del disco de 2013. Y es que las genialidades pasan una vez en la vida, pero es difícil que se repitan.

De todas formas, ya digo que este un señor disco que solo palidece cuando lo comparas con el anterior. Por ejemplo, Fallen Saviour tiene un ritmo endiablado y unos riffs demoledores con un solo espectacular a caballo del cambio de ritmoRuination comienza con riffs de guitarras cruzadas a lo Helloween pero con oscuridad no con melodía, bizarros a más no poder, con ritmos heavys y una parada con solo melódico espectacular.

Ojo al trabajo de guitarras en In Contempt, con unos arpegios descomunales, velocidad de crucero y gama de riffs para escoger. Ahriman destaca por cómo van subiendo el tono de los riffs progresivamente, en un delirio constante hasta eclosionar en un punteo de traca y vuelta al ruedo.

Bound in Enmity se sale un poco de la tendencia general del disco por meterse en riffs más lentos y pesados, con unas guitarras que parecen sacados de alguna pieza de música clásica y la guinda la pone el solo, como siempre de calidad gourmet. Se cierra este gran disco con otro tema un tanto atípico, The Fall of Persephone, muy setentero, sicodélico, bizarro y desquiciante, es decir, tope estilo Satan.

Uno de los grandes discos del año, superar al anterior era casi imposible, pero saben mantener la magia y además, con los años que llevan en esto es incluso más meritorio. Puntuación: 8,5/10.

Crítica escrita por Vpower

Formación

  • Brian Ross: voz
  • Steve Rampsey: guitarra
  • Russ Tipping: guitarra
  • Graeme English: bajo
  • Sean Taylor: bateria

Track list

01 Farewell Evolution

02 Fallen Saviour

03 Ruination

04 The Devil’s Infantry

05 Atom by Atom

06 In Contempt

07 My Own God

08 Ahriman

09 Bound in Enmity

10 The Fall of Persephone

Oficial

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