Hoy celebramos el lanzamiento de tres discos clave para el Heavy/Power —Don’t Break the Oath (Mercyful Fate, 1984), The Warning (Queensrÿche, 1984) y Master of the Moon (Dio, 2004)—, recordamos el debut en directo de Led Zeppelin (como The New Yardbirds, 1968) y lamentamos la muerte de Keith Moon (The Who, 1978). Además, repasamos nacimientos ilustres como Buddy Holly, Chrissie Hynde y el guitarrista Keri Kelli (Alice Cooper, Night Ranger), y sumamos otros lanzamientos de interés para la parroquia metalera.

1968: Debut en vivo de Led Zeppelin (como The New Yardbirds)

A finales del verano de 1968, el guitarrista Jimmy Page había visto desintegrarse a The Yardbirds, quedándose con compromisos de gira ya pactados. Determinado a cumplir con esas fechas, Page reclutó a tres jóvenes talentos – el vocalista Robert Plant, el bajista/teclista John Paul Jones y el baterista John Bonham – y armó una nueva alineación bautizada provisionalmente “The New Yardbirds”. El 7 de septiembre de 1968 dieron su primer concierto juntos en el humilde Gladsaxe Teen Club de Copenhague (Dinamarca), presentándose aún bajo aquel nombre. Pocos en el público conocían a los nuevos miembros, pero desde los primeros compases quedó claro que algo especial estaba ocurriendo: la energía cruda y la química entre los músicos anticipaban el nacimiento de una banda legendaria.

Aquella noche la prensa local elogió el show debut. Un boletín del propio club describió la actuación como “absolutamente impecable”, alabando en especial el trabajo de Page al integrar a “los tres hombres nuevos” y destacando su solo de guitarra como momento cumbre. En dos breves pases (un show a las 5:30 de la tarde y otro más tarde esa noche), el cuarteto interpretó temas que combinaban blues pesado y psicodelia, incluyendo probablemente piezas como “Dazed and Confused” o “Train Kept A-Rollin’”, herencia del repertorio Yardbirds. Apenas unos días después, al terminar esa gira escandinava, Page decidió que la banda necesitaba empezar de cero con un nuevo nombre. Así nació oficialmente Led Zeppelin, denominación inspirada en una broma del baterista Keith Moon (de The Who) que había dicho que un “supergrupo” con Page y compañía caería como un “zeppelin de plomo” (lead Zeppelin). Irónicamente, el mismo Keith Moon – cuyo comentario dio origen al mítico nombre – fallecería exactamente diez años después de este debut, un 7 de septiembre.

El impacto a corto plazo de aquel primer concierto fue discreto, pero marcó el inicio de una carrera fulgurante. En cuestión de meses Led Zeppelin grabó su álbum debut (publicado a inicios de 1969) y comenzó a forjar su leyenda como uno de los grupos más influyentes del rock duro. A largo plazo, la repercusión de ese 7 de septiembre de 1968 es difícil de exagerar: la feroz mezcla de blues electrificado, volumen y virtuosismo que mostró Led Zeppelin sentaría las bases del hard rock y el heavy metal de la década siguiente. Lo que comenzó en un modesto club danés ante unos pocos centenares de jóvenes terminaría resonando en estadios de todo el mundo. Hoy aquel concierto inaugural se recuerda como el punto cero en la historia de Led Zeppelin, “el nacimiento de una de las bandas más grandes de todos los tiempos”, y un momento clave que cambió el rumbo del rock.

1978: Fallece Keith Moon, legendario batería de The Who

Keith Moon (1969). Conocido por su estilo enérgico y caótico, es considerado uno de los mejores bateristas del rock.

El 7 de septiembre de 1978 el rock perdió a uno de sus personajes más carismáticos y revolucionarios: Keith Moon, el desmesurado baterista de The Who. Moon había saltado a la fama en los 60 gracias al estilo explosivo con el que acompañaba éxitos como “My Generation” y “Won’t Get Fooled Again”. A diferencia de sus contemporáneos más sutiles (como Charlie Watts de los Stones o Ringo Starr de The Beatles), Keith tocaba con una furia desenfrenada, llenando las canciones de redobles frenéticos, destrozando frecuentemente su batería en escena y redefiniendo el papel del baterista de rock. Su personalidad fuera del escenario era igual de extravagante: aficionado a las bromas pesadas y a la vida al límite, ganó el apodo de “Moon the Loon” (Moon el chiflado) por sus célebres travesuras, que incluían hacer explotar inodoros con petardos o empotrar un automóvil en una piscina en plena fiesta de cumpleaños.

En el contexto de 1978, The Who acababa de lanzar el álbum “Who Are You” apenas tres semanas antes, con Moon fotografiado en la portada sentado irónicamente sobre una silla rotulada “Not to be taken away” (No llevar). La madrugada del 7 de septiembre, Keith asistió a una fiesta organizada por Paul McCartney en Londres para celebrar el estreno de la película The Buddy Holly Story, parte de los eventos anuales de la “Buddy Holly Week”. Tras la cena y el preestreno, Moon regresó de madrugada al piso de su amigo Harry Nilsson en Mayfair – la misma vivienda donde, macabramente, la cantante “Mama” Cass Elliot había muerto cuatro años antes. Allí, alrededor del alba, Keith consumió inadvertidamente una dosis letal de Heminevrin, un sedante que le habían recetado para controlar su alcoholismo. Debido a su conocida costumbre de tomar pastillas “a puñados”, Moon ingirió cerca de 32 tabletas cuando sólo unas pocas bastaban para causar estragos. El fármaco le indujo un sueño tan profundo que le impidió vomitar; combinada con rastros de alcohol, la sobredosis resultó fatal, y Keith Moon falleció ese mismo día a los 32 años, mientras dormía. Su deceso fue declarado accidental, fruto de un “error tonto” en palabras de su compañero Pete Townshend.

A corto plazo, la muerte de Moon sumió a The Who en la incertidumbre. La banda, devastada, canceló planes inmediatos y rindió tributo a su baterista en el documental The Kids Are Alright (donde Moon aparece póstumamente). En noviembre de 1978 The Who eligió al ex-Faces Kenney Jones como sustituto en la batería, logrando seguir adelante musicalmente, pero muchos fans sintieron que la química anárquica de Moon era irreemplazable. A largo plazo, el legado de Keith Moon sólo se agigantó: es venerado como uno de los más grandes bateristas de la historia del rock. Su influencia se percibe en infinidad de músicos posteriores – desde Neil Peart de Rush hasta Dave Grohl – que admiraron su libertad rítmica y espíritu salvaje. Moon fue incluido póstumamente en el Salón de la Fama del Rock and Roll junto a The Who (1990) y en listas de honor como la de Rolling Stone, donde décadas después de su muerte los lectores lo votaron el segundo mejor baterista de todos los tiempos. Como dato curioso, el piso londinense de Curzon Place donde falleció Moon quedó marcado por la tragedia: su dueño, Harry Nilsson, nunca volvió a habitarlo y Pete Townshend lo compró para exorcizar esa oscura coincidencia. Keith Moon, con su vida de exceso y talento descomunal, encarnó el lado más volátil y emocionante del rock – aquel cuyo brillo, aunque breve, ilumina para siempre la historia de la música.

1984: Mercyful Fate lanza Don’t Break the Oath, hito del metal oscuro

El 7 de septiembre de 1984 coincidió con el lanzamiento de varios discos influyentes en la escena del rock duro y el metal. Uno de ellos fue Don’t Break the Oath, segundo álbum de los daneses Mercyful Fate. Esta banda, liderada por el carismático vocalista King Diamond (famoso por su registro de falsete estremecedor y su maquillaje tétrico), venía ganando notoriedad en el underground gracias a su debut Melissa (1983) y a sus letras abiertamente satánicas y ocultistas. En Don’t Break the Oath, publicado por el sello Roadrunner, Mercyful Fate llevó su propuesta al siguiente nivel, combinando el heavy metal tradicional con atmósferas tenebrosas y pasajes de complejidad progresiva poco comunes en la época. El resultado fue un álbum muy adelantado a su tiempo: canciones como “A Dangerous Meeting” o “Come to the Sabbath” mostraban intrincados cambios de ritmo, duelos de guitarra entre Hank Shermann y Michael Denner, y la inconfundible voz teatral de King Diamond narrando historias de pactos diabólicos. En contexto, 1984 fue un año competitivo para el metal, pero Mercyful Fate logró con este disco consolidarse como referente del metal oscuro europeo.

El lanzamiento de Don’t Break the Oath supuso un momento agridulce para la banda. Por un lado, el álbum recibió aclamación de la crítica especializada y entusiasmó a los fans del metal más extremo, llegando a ser considerado con el tiempo como uno de los trabajos más influyentes en el nacimiento del black metal y subgéneros afines. De hecho, el sitio Metal-Rules lo nombró “el mejor álbum de la historia del metal extremo” en una retrospectiva, reconociendo su estatus de culto dentro del género. Artistas pioneros del black metal noruego citaron la atmósfera y temática de Mercyful Fate como una de sus inspiraciones directas. Sin embargo, poco después de la salida del disco, Mercyful Fate enfrentó tensiones internas (principalmente diferencias creativas entre King Diamond y Hank Shermann) que llevaron a su separación en 1985. King Diamond inició entonces una exitosa carrera solista, mientras los demás miembros tomaron caminos separados.

A pesar de esa ruptura prematura, el impacto a largo plazo de Don’t Break the Oath es innegable. Cuando Mercyful Fate se reunió en los 90, ya era evidente que este álbum se había convertido en piedra angular: no sólo consolidó el estilo “proto-black metal” de la banda – combinando riffs tradicionales con letras satanistas – sino que demostró que el metal podía explorar territorios más teatrales y siniestros sin sacrificar técnica ni melodía. Muchos músicos prominentes, desde Lars Ulrich de Metallica (casualmente también danés) hasta integrantes de bandas de death y black metal, han expresado admiración por la influencia de Mercyful Fate en sus propias obras. Un dato curioso alrededor de este lanzamiento es que compartió fecha con el estreno del primer álbum de una banda de un estilo muy distinto pero contemporáneo (Queensrÿche, ver siguiente efeméride), mostrando las diversas caras que tenía el heavy metal a mediados de los 80. Don’t Break the Oath permanece como un trabajo de culto que, con sus solos duales, voces diabólicas y ambiente tenebroso, no quebrantó el juramento de perdurar en la memoria metalera.

1984: Queensrÿche publica su álbum debut The Warning

El mismo 7 de septiembre de 1984 trajo otro hito pero en una vertiente distinta del metal: el lanzamiento de The Warning, primer álbum de estudio de la banda estadounidense Queensrÿche. Estos jóvenes originarios de Seattle habían sorprendido un año antes con un EP debut muy pulido para ser autoproducido, lo que les valió un contrato con EMI. Con The Warning, Queensrÿche se propuso mostrar al mundo su visión del heavy metal con tintes progresivos y temáticas futuristas. El contexto histórico era interesante: 1984, año emblemático por la famosa novela de Orwell, inspiró varias letras del disco – de hecho, la banda compuso mucho material durante la gira previa, influenciados por eventos mundiales y la distopía de “1984”. Bajo la producción del experimentado James Guthrie (colaborador de Pink Floyd), grabaron en Londres una serie de canciones sofisticadas que mezclaban la potencia del metal tradicional con arreglos elaborados. La voz privilegiada del cantante Geoff Tate, capaz de agudos operísticos, lideraba temas como “Take Hold of the Flame” (un himno cargado de dramatismo) y “Warning”. En conjunto, el álbum presentaba a Queensrÿche como una apuesta innovadora dentro del heavy metal de la época, incorporando elementos de power metal y rock progresivo.

El día de su lanzamiento, The Warning recibió una acogida moderada en Estados Unidos – no generó grandes ventas inmediatas ni sencillos en radio – pero sí cosechó éxito en mercados internacionales insospechados. “Take Hold of the Flame” por ejemplo se convirtió en un hit en Japón y Latinoamérica, demostrando el atractivo global de su sonido melódico pero poderoso. A corto plazo, el disco permitió a Queensrÿche embarcarse en importantes giras mundiales: fueron invitados como teloneros de Kiss (Tour Animalize 1984) y nada menos que de Iron Maiden en su gira World Slavery Tour de 1984-85, presentándose ante grandes audiencias metaleras. Estas oportunidades cimentaron la reputación de Queensrÿche como una banda prometedora y les dieron tablas para refinar aún más su propuesta en trabajos posteriores.

Con la perspectiva del tiempo, The Warning se valora como un debut fundamental en el desarrollo del metal progresivo y el power metal estadounidenses. Si bien la propia banda años después criticaría ciertos aspectos de la producción (hubo tensiones con la discográfica que incluso remezcló el álbum contra la voluntad del grupo), las canciones han perdurado en el repertorio clásico de Queensrÿche y entre los fans. En 2019, la influyente revista Metal Hammer clasificó The Warning en el puesto #13 de los mejores álbumes de power metal de la historia, subrayando la calidad e influencia de este trabajo pionero. Y es que sin The Warning allanando el camino en 1984, quizá obras maestras posteriores de Queensrÿche – como Operation: Mindcrime (1988) o Empire (1990) – no habrían encontrado terreno fértil. Un dato curioso: el símbolo tipográfico “ÿ” en el nombre Queensrÿche debutó justamente en este álbum, dándole al grupo una identidad visual única. En definitiva, The Warning anunció con su título acertadamente la llegada de una nueva fuerza en el metal de los 80, marcando el aviso de que la faceta más melódica e inteligente del género tenía mucho que ofrecer.

1999

1999: Steve Vai publica su álbum debut The Ultra Zone

07 de septiembre de 1999, se lanza el quinto álbum del guitarrista y compositor Steve Vai «The Ultra Zone«.

The Ultra Zone es el quinto álbum del guitarrista y compositor Steve Vai, fue lanzado en 1999.

Este álbum es estructuralmente similar a Fire Garden, en el que la primera mitad del álbum se compone principalmente de temas instrumentales, y la segunda mitad, de las temas vocales, sin embargo, a diferencia de Fire Garden, este no está formalmente dividido en dos «fases».

The Ultra Zone es notable por sus homenajes a dos guitarristas legendarios: Frank Zappa (en la pista «Frank»), y Stevie Ray Vaughan (en la pista «Jibboom»).

También es notable el hecho de que este álbum fue el último realizado en estudio, hecho con material original de Vai. Hasta el año 2005 en Real Illusions: Reflections, en los años intermedios, lanzó varias recopilaciones de su material, así como un álbum en vivo.

Este álbum incluye las participaciones de Kōshi Inaba y Tak Matsumoto del grupo japonés B’z en el tema «Asian Sky».

Listado de canciones

Todas las canciones escritas y compuestas por Steve Vai.

N.º Título Duración
1. «The Blood and Tears» (Instrumental) 4:26
2. «The Ultra Zone» (Instrumental) 4:52
3. «Oooo» (Instrumental) 5:12
4. «Frank» (Instrumental) 5:09
5. «Jibboom» (Instrumental) 3:46
6. «Vodoo Acid» 6:25
7. «Windows to the Soul» 6:25
8. «The Silent Within» 5:00
9. «I’ll Be Around» 4:57
10. «Lucky Charms» (Instrumental) 6:44
11. «Fever Dream» (Instrumental) 6:03
12. «Here I Am» 4:12
13. «Asian Sky» 5:34
68:36

2004: Sale a la venta Master of the Moon, último álbum de estudio de Dio

El 7 de septiembre de 2004, el veterano vocalista Ronnie James Dio – una de las voces más veneradas del heavy metal – lanzaba en Estados Unidos el álbum Master of the Moon. Este disco, décimo de la carrera de su banda Dio, terminaría convirtiéndose en su último álbum de estudio con material original. A sus 61 años, Ronnie James Dio afrontaba el nuevo milenio con la misma entrega que en sus días junto a Rainbow o Black Sabbath. Master of the Moon llegó tras una serie de trabajos sólidos a finales de los 90 (Angry Machines, Magica, Killing the Dragon), en una época en que el metal tradicional luchaba por visibilidad en medio de otras tendencias. Para este álbum, Dio volvió a reunir a viejos colaboradores: marcó el regreso del guitarrista Craig Goldy, quien había participado en clásicos previos como Dream Evil (1987). La base rítmica contó con Jeff Pilson (ex-Dokken) en el bajo y Simon Wright (ex-AC/DC) en la batería, aportando solvencia instrumental. El propio Ronnie produjo el disco, asegurándose de plasmar su visión sin concesiones.

En cuanto a contenido, Master of the Moon ofreció a los fans de Dio exactamente lo que esperaban: heavy metal de corte épico y potente, con la inconfundible voz del cantante dominando sobre riffs pesados. Canciones como “One More for the Road” y la titular “Master of the Moon” presentaban letras de fantasía y reflexiones algo más oscuras, con Dio comentando que había cierto tono cínico y político en algunos temas, reflejo “de los peligros de la vida moderna”. Si bien el álbum no tuvo gran repercusión comercial (no ingresó en listas de ventas importantes en EE. UU.), fue recibido con afecto por la base de seguidores. Dio emprendió una gira mundial para promocionarlo, en la cual interpretó no sólo los nuevos temas sino clásicos de toda su trayectoria (incluyendo joyas de su época en Rainbow y Black Sabbath). Como dato destacado, durante ese tour de 2004-2005 la banda llevó de teloneros a grupos como Anthrax, conectando distintas generaciones de metaleros.

A largo plazo, Master of the Moon adquirió un significado especial y agridulce: sin saberlo en su momento, los fans se despidieron con este disco del último material inédito de Ronnie James Dio. En 2006, el cantante se reunió con sus antiguos compañeros de Black Sabbath bajo el nombre Heaven & Hell y vivió un renacer creativo (publicando The Devil You Know en 2009) antes de que la enfermedad truncara su voz inmortal. Dio falleció de cáncer de estómago en mayo de 2010 a los 67 años, habiendo cimentado una de las carreras más influyentes del metal. Master of the Moon quedó así como el capítulo final en la discografía de su banda solista, una especie de canto del cisne donde aún brilla su poderoso registro vocal y su imaginación lírica. En 2020 el álbum fue remasterizado y reeditado con bonus tracks en vivo, revitalizando su legado para nuevas generaciones de oyentes. Más allá de no ser el disco más célebre de Dio, canciones como “The Eyes” o “Shivers” son hoy apreciadas como últimas muestras del genio de Ronnie, ese “hombre de la montaña” cuya voz definió la esencia del heavy metal clásico. Master of the Moon, en definitiva, cierra el círculo de una trayectoria estelar y nos recuerda la perdurable magia que Dio aportó al género desde los días de Holy Diver hasta sus últimos versos bajo la luz de la luna.

Nacimientos

Buddy Holly (1936–1959)

Nacido en Lubbock, Texas, Charles Hardin Holley, más conocido como Buddy Holly, fue uno de los pioneros del rock and roll. A pesar de su corta carrera —murió en un accidente aéreo en 1959 con tan solo 22 años— dejó un legado enorme. Su estilo de composición, basado en la sencillez melódica y los riffs de guitarra contagiosos, fue decisivo para bandas británicas como The Beatles y The Rolling Stones, quienes reconocieron abiertamente su influencia. Canciones como That’ll Be the Day, Peggy Sue o Everyday siguen siendo pilares del rock clásico. Holly fue además de los primeros en mostrar que una banda de rock podía escribir e interpretar su propio material, cambiando el paradigma de la música popular.

Chrissie Hynde (1951)

Fundadora, vocalista y guitarrista de The Pretenders, Chrissie Hynde nació en Akron, Ohio, y se convirtió en una de las grandes figuras femeninas del rock. Su voz ronca y su imagen desafiante rompieron moldes en los años de la new wave y el post-punk. Hynde no solo escribió himnos como Brass in Pocket o Back on the Chain Gang, sino que también colaboró con artistas como Frank Sinatra, UB40 o Cher. Con una carrera que ya supera cuatro décadas, Chrissie Hynde ha mantenido intacto su carisma, convirtiéndose en inspiración para generaciones de mujeres dentro y fuera de la música. Además, su compromiso con causas sociales y el veganismo la han hecho destacar como artista integral y activista.

Keri Kelli (1971)

07 de septiembre de 1971, nace Keri Kelli, guitarrista que ha tocado con Alice Cooper, Skid Row y ahora con la superbanda A New Revenge, junto  Ripper Owens y Rudy Sarzo.

Keri Kelli (nombre real Kenneth Fear) es un guitarrista de hard rock que tocó con la leyenda de rock Alice Cooper y, en ocasiones, con Skid Row. Tocaba la guitarra y co-escribió las canciones «Killed By Love», «The One That Got Away», «I’m Hungry», y «Feminine Side», en el álbum de Alice Cooper del 2008 llamado «Along Comes a Spider». También, trabajó extensamente con su amigo Jani Lane (ex – Warrant) en muchas canciones y en la banda de Lane Saints of The Underground, también trabajo junto al famoso guitarrista de Guns N’ Roses, Slash, en su proyecto Slash’s Snakepit.

Kenneth Fear nació en Huntington Beach, California el 7 de septiembre de 1971. Él es muy famoso por la sustitución de guitarristas en numerosas bandas de hard rock y glam metal norteamericano.

Algunas de las otras bandas que ha desempeñado en incluir: con el ex – guitarrista de Guns n’ Roses Slash en The Slash’s Snakepit Project), Skid Row, Vince Neil Band, Ratt ya que su estadía fue muy corta cuando lo reemplazo John Corabi (ex – cantante y guitarrista de Mötley Crüe), L.A. Guns, Pretty Boy Floyd, Love/Hate, Adler’s Appetite, Dad’s Porno Mag, El Newlydeads, Saints of The Underground, Phucket, Alice Cooper y entre otras más.

 

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