Hoy, 16 de octubre, Flea, bajista y cofundador de Red Hot Chili Peppers, cumple 64 años tras publicar en 2026 su primer álbum completo en solitario; recordamos a Bob Weir, fundador de Grateful Dead, en el primer aniversario de su nacimiento tras su fallecimiento; Jimi Hendrix hizo historia con “Electric Ladyland”, Possessed ayudó a definir el death metal con “Seven Churches”, Creedence Clearwater Revival anunció su separación, Ozzy Osbourne publicó “Down to Earth” y Epica y Rammstein hicieron coincidir dos discos fundamentales del metal europeo moderno, “Design Your Universe” y “Liebe ist für alle da”. A ellos se suman lanzamientos de ZZ Top, Stryper y Saxon, entre otras efemérides.

Flea cumple 64 años y Bob Weir habría cumplido 79

16 de octubre de 1962, nace en Melbourne, Australia, Michael Peter Balzary, universalmente conocido como Flea, bajista y miembro fundador de Red Hot Chili Peppers.

Flea es uno de los músicos que más contribuyó a transformar la función del bajo dentro del rock alternativo. Su forma de mezclar funk, punk, hard rock, psicodelia y jazz convirtió el instrumento en un elemento protagonista dentro del sonido de Red Hot Chili Peppers. Antes de descubrir el bajo, su gran pasión era la trompeta y el jazz; creció escuchando a músicos como Miles Davis y Dizzy Gillespie, y no se interesó seriamente por el rock hasta que Hillel Slovak, futuro guitarrista de los Chili Peppers, le enseñó a tocar el bajo y le abrió las puertas del punk y de Jimi Hendrix.

Su encuentro en Los Ángeles con Anthony Kiedis, Hillel Slovak y Jack Irons desembocó en el proyecto que acabaría convirtiéndose en Red Hot Chili Peppers. Flea y Kiedis han permanecido como los dos grandes hilos conductores de toda la discografía del grupo, mientras el bajista desarrollaba un lenguaje que podía pasar del agresivo slap de los primeros años a líneas mucho más melódicas y económicas en discos como “Californication”, “By the Way” o “Stadium Arcadium”. Con los Chili Peppers ingresó en el Rock and Roll Hall of Fame en 2012.

Su carrera, sin embargo, desborda ampliamente los límites de los Chili Peppers. Flea ha tocado o colaborado con Jane’s Addiction, The Mars Volta, Atoms for Peace, Tom Waits y numerosos músicos de mundos muy diferentes, además de desarrollar una notable trayectoria como actor. Esa amplitud estilística explica por qué su influencia llega tanto a bajistas de funk y rock como a músicos de punk, metal alternativo y rock experimental.

Y esta efeméride tiene en 2026 una importante actualización: el 27 de marzo Flea publicó “Honora”, su primer álbum completo en solitario. Lejos de intentar reproducir el sonido de Red Hot Chili Peppers, volvió a una de sus raíces más profundas: el jazz y la trompeta. Flea compuso y arregló el material, toca trompeta y bajo y se rodeó de músicos como Josh Johnson, Jeff Parker, Anna Butterss y Deantoni Parks. El disco incluye seis composiciones originales y reinterpretaciones de piezas asociadas a George Clinton y Eddie Hazel, Jimmy Webb, Frank Ocean y Ann Ronell, además de colaboraciones vocales de Thom Yorke y Nick Cave.

“Honora” resulta especialmente significativo porque cierra un círculo iniciado mucho antes de que Flea fuera una estrella del rock. A los 64 años, el músico que revolucionó el bajo eléctrico desde el funk punk ha regresado al instrumento y al lenguaje musical de su infancia. Más de cuatro décadas después del nacimiento de Red Hot Chili Peppers, el 16 de octubre no solo celebra a uno de los bajistas más reconocibles del rock moderno: celebra a un músico que continúa buscando territorios nuevos.

16 de octubre de 1947, nacía también Bob Weir, guitarrista, cantante y miembro fundador de Grateful Dead. En 2026 habría cumplido 79 años.

Esta es la primera rockfeméride de su cumpleaños después de su fallecimiento. Bob Weir murió el 10 de enero de 2026, a los 78 años, después de haber superado un cáncer pero sufrir problemas pulmonares persistentes. Fue uno de los arquitectos del universo Grateful Dead, aportando una concepción de la guitarra rítmica muy poco convencional y participando en clásicos como “Truckin’”, “Sugar Magnolia”, “Playing in the Band” y “Jack Straw”. Después de la muerte de Jerry Garcia y el final de Grateful Dead en 1995, mantuvo vivo aquel legado mediante RatDog, Furthur, The Dead y, posteriormente, Dead & Company.

Su último año de vida todavía lo encontró vinculado al escenario. En 2025 participó en las celebraciones por los sesenta años del universo Grateful Dead en San Francisco, y su última aparición pública tuvo lugar ese verano. Por ello, este 16 de octubre de 2026 tiene una dimensión especial: ya no es solamente el cumpleaños de uno de los padres de la psicodelia estadounidense, sino el primer 16 de octubre en el que el rock recuerda su nacimiento después de despedirlo.

Jimi Hendrix convierte “Electric Ladyland” en su gran laboratorio sonoro

16 de octubre de 1968, The Jimi Hendrix Experience publica en Estados Unidos “Electric Ladyland”, tercer y último álbum de estudio del grupo y último disco de estudio de Hendrix aparecido durante su vida.

“Electric Ladyland” no fue simplemente otro disco de The Jimi Hendrix Experience. Fue el momento en el que Hendrix tomó las riendas de su universo sonoro de una manera prácticamente total. La documentación oficial de Experience Hendrix sitúa el lanzamiento original estadounidense el 16 de octubre de 1968; la edición británica llegó posteriormente, el 25 de octubre. Fue un doble álbum en el que Hendrix dejó de ser solamente el guitarrista extraordinario que había deslumbrado con “Are You Experienced” y “Axis: Bold as Love” para convertirse también en un creador obsesionado con las posibilidades del estudio de grabación.

Fue, además, el primer álbum producido y dirigido por el propio Hendrix. Durante su elaboración se fue rompiendo la relación profesional con Chas Chandler, antiguo bajista de The Animals que había descubierto a Jimi en Nueva York, lo había llevado a Inglaterra y había producido sus primeros discos. Hendrix quería más horas de estudio, más experimentación, más músicos invitados y más libertad para construir capas de guitarras, voces, efectos y ambientes. Esa búsqueda hizo las sesiones más largas y caóticas, pero también convirtió “Electric Ladyland” en una demostración temprana de que el estudio podía utilizarse como un instrumento creativo en sí mismo.

Por sus sesiones desfilaron músicos de primer nivel. Steve Winwood, Chris Wood y Dave Mason, vinculados a Traffic, participaron en diferentes momentos; Jack Casady, de Jefferson Airplane, tocó el bajo en “Voodoo Chile”, y Buddy Miles apareció a la batería en “Rainy Day, Dream Away” y “Still Raining, Still Dreaming”. Las tensiones con Noel Redding eran ya considerables, hasta el punto de que Hendrix terminó grabando él mismo muchas líneas de bajo. Aquello anticipaba el final de la formación clásica de The Experience, que llegaría al año siguiente.

El repertorio es abrumador: “Crosstown Traffic”, “Voodoo Chile”, “Gypsy Eyes”, “1983… (A Merman I Should Turn to Be)”, “Voodoo Child (Slight Return)” y, especialmente, la versión de “All Along the Watchtower” de Bob Dylan. La reinterpretación de Hendrix se convirtió en el único sencillo de The Jimi Hendrix Experience que entró en el Top 20 estadounidense y acabó siendo tan influyente que el propio Dylan adoptó posteriormente elementos del tratamiento de Hendrix cuando interpretaba la canción en directo.

“Electric Ladyland” fue también el único álbum de Hendrix que alcanzó el número uno de las listas estadounidenses durante su vida. Más allá de las cifras, representa probablemente su visión artística más completa: rock, blues, psicodelia, soul, improvisación, efectos de estudio y una libertad instrumental que anunciaba caminos que el rock tomaría en las décadas siguientes. Hendrix moriría en septiembre de 1970, con solo 27 años, por lo que aquel tercer álbum de The Experience terminó siendo también la última gran declaración de estudio que pudo supervisar hasta su publicación.

Una curiosidad visual completa la historia. Hendrix había imaginado una portada diferente a la célebre fotografía británica con mujeres desnudas y no quedó satisfecho con aquella decisión de Track Records. Para la edición conmemorativa del cincuentenario, Experience Hendrix recuperó como portada una fotografía de Linda Eastman —posteriormente Linda McCartney— que mostraba a la banda en Central Park y que estaba mucho más cerca de los deseos originales del músico. Medio siglo después, incluso la presentación gráfica del álbum terminó acercándose a lo que Jimi había querido.

Creedence Clearwater Revival anuncia su separación

16 de octubre de 1972, Creedence Clearwater Revival anuncia oficialmente su disolución y pone fin a una de las carreras más intensas y extraordinarias del rock estadounidense.

Resulta difícil encontrar otra banda que produjera tanto material esencial en tan poco tiempo. Entre 1968 y 1972, Creedence Clearwater Revival convirtió una combinación de rock and roll, blues, country, rhythm and blues y lo que terminaría denominándose swamp rock en uno de los sonidos más reconocibles de su generación. “Proud Mary”, “Bad Moon Rising”, “Fortunate Son”, “Green River”, “Down on the Corner”, “Up Around the Bend” o “Have You Ever Seen the Rain?” llegaron en una sucesión vertiginosa. Sin embargo, detrás de aquella eficacia musical se acumulaban tensiones cada vez más difíciles de soportar.

John Fogerty había asumido prácticamente todo el control creativo: componía la mayoría del repertorio, cantaba, tocaba la guitarra, realizaba arreglos y ejercía un enorme peso sobre la producción. Ese liderazgo había dado resultados extraordinarios, pero deterioró su relación con el resto. Su hermano Tom Fogerty abandonó Creedence en 1971, dejando a John, Stu Cook y Doug Clifford como trío. En lugar de aliviar la tensión, su salida la hizo aún más visible.

El último álbum, “Mardi Gras”, publicado en abril de 1972, fue el reflejo de aquel desorden interno. John Fogerty cedió más espacio compositivo y vocal a Cook y Clifford, pero el experimento no resolvió los problemas y el disco recibió una acogida mucho más fría que los trabajos anteriores. Apenas medio año más tarde, el 16 de octubre, Cook y Clifford difundieron el comunicado que confirmaba oficialmente que Creedence Clearwater Revival había terminado.

La ruptura abrió décadas de heridas. Las disputas entre John Fogerty y Fantasy Records se convirtieron en una de las historias contractuales más amargas del rock, mientras la relación entre los antiguos miembros siguió marcada por el resentimiento. Incluso cuando Creedence ingresó en el Rock and Roll Hall of Fame en 1993, las viejas diferencias volvieron a hacerse visibles. Tom Fogerty había muerto tres años antes y la reunión que muchos seguidores esperaban nunca llegó a producirse.

Pero esta historia tiene un importante capítulo posterior que actualiza la efeméride. En 2023, después de aproximadamente medio siglo de conflictos sobre su catálogo, John Fogerty recuperó una participación mayoritaria en los derechos editoriales de sus canciones de Creedence. Y en agosto de 2025, ya con 80 años, publicó “Legacy: The Creedence Clearwater Revival Years”, regrabando veinte clásicos junto a sus hijos Shane y Tyler Fogerty. El proyecto convirtió una historia durante décadas asociada a la pérdida de control en una tardía reivindicación de su propia obra.

Así, el 16 de octubre de 1972 continúa siendo uno de los días más agridulces del rock estadounidense. Creedence desaparecía cuando todavía tenía una capacidad extraordinaria para generar canciones que parecían haber existido desde siempre. Su vida discográfica fue breve, pero su catálogo sigue ocupando un espacio gigantesco en la historia del rock, mientras Fogerty consiguió finalmente, más de cincuenta años después de la ruptura, reconciliarse jurídica y artísticamente con las canciones que habían construido aquella leyenda.

Possessed publica “Seven Churches” y el death metal encuentra uno de sus puntos de partida

16 de octubre de 1985, Possessed publica “Seven Churches”, uno de los álbumes fundacionales del death metal y uno de los discos más importantes que faltaban en la selección de esta fecha.

La afirmación de que “Seven Churches” es el primer álbum de death metal de la historia continúa siendo materia de discusión entre historiadores y aficionados, porque el nacimiento de un género rara vez puede reducirse a un único día. Lo que sí admite poca discusión es que fue uno de los puentes decisivos entre el thrash metal más extremo de principios de los ochenta y aquello que poco después se reconocería inequívocamente como death metal. AllMusic lo describe precisamente como un candidato recurrente a ese título y como el gran eslabón entre ambos estilos.

La discografía especializada de Metal Archives fija su lanzamiento en Combat Records el 16 de octubre de 1985. El álbum había sido grabado entre el 30 de marzo y el 5 de abril de aquel año, con Randy Burns como productor, y reunió a Jeff Becerra en bajo y voz, Mike Torrao y Larry LaLonde en guitarras y Mike Sus en batería. Su repertorio todavía conservaba parte de la arquitectura del thrash, pero las voces de Becerra, la violencia de los riffs, la oscuridad de las armonías y una temática abiertamente infernal empujaban todo hacia un territorio nuevo.

Los títulos lo dicen casi todo: “The Exorcist”, “Pentagram”, “Burning in Hell”, “Satan’s Curse”, “Holy Hell”, “Fallen Angel” y, para cerrar el disco, una canción llamada sencillamente “Death Metal”. Possessed ya había utilizado precisamente “Death Metal” como título de una maqueta anterior, y Jeff Becerra ha defendido repetidamente que el grupo adoptó deliberadamente aquel término para identificar su música antes de que se generalizara como denominación de un género. La paternidad absoluta del término puede discutirse, pero la relación histórica entre Possessed y la consolidación del nombre es incuestionablemente temprana.

Otro elemento sorprendente es la juventud de sus integrantes. Possessed no estaba compuesto por veteranos de una escena consolidada: eran músicos muy jóvenes intentando llevar la velocidad, la agresividad y la oscuridad un paso más allá. Esa condición explica parte del carácter salvaje de “Seven Churches”: no sonaba como un ejercicio calculado para inventar un nuevo género, sino como un grupo que intentaba superar los límites que Slayer, Venom y el primer thrash habían colocado ante ellos.

Su influencia se extendió inmediatamente por la escena underground mediante discos, conciertos y el decisivo circuito de intercambio de cintas de los años ochenta. Bandas que posteriormente desarrollarían thrash, black y death metal encontraron en aquel disco un nuevo nivel de brutalidad posible. Décadas después, “Seven Churches” sigue apareciendo en cualquier discusión seria sobre los orígenes del metal extremo y continúa siendo uno de los trabajos que permiten escuchar, prácticamente en tiempo real, cómo un estilo estaba mutando hacia otro.

Por eso merece un lugar destacado en las rockfemérides del 16 de octubre. Mientras el metal de 1985 llenaba estadios con Iron Maiden, Judas Priest o Mötley Crüe, cuatro jóvenes californianos estaban creando desde el subsuelo una música mucho menos accesible que acabaría generando una genealogía inmensa. “Seven Churches” no necesita ser proclamado de manera dogmática como “el primer disco de death metal” para ser reconocido como uno de los lugares donde el death metal empezó realmente a tomar forma.

Ozzy Osbourne publica “Down to Earth”, un disco que hoy se escucha también como parte de su legado

16 de octubre de 2001, Ozzy Osbourne publica “Down to Earth”, su regreso al estudio después de seis años sin un álbum de material nuevo.

El disco llegaba después de “Ozzmosis”, de 1995, en una etapa en la que Ozzy seguía siendo una enorme atracción en directo gracias, entre otras cosas, al crecimiento de Ozzfest. “Down to Earth” demostró que su carrera discográfica continuaba teniendo un importante peso comercial: alcanzó el número 4 del Billboard 200 estadounidense, permaneció 35 semanas en esa lista y terminó obteniendo la certificación de platino en Estados Unidos.

El álbum contiene “Gets Me Through”, “Facing Hell”, “Dreamer”, “No Easy Way Out”, “Junkie”, “Running Out of Time”, “Black Illusion” y “Alive”, entre otros cortes. “Dreamer”, una de sus canciones más melódicas y reflexivas, terminó convirtiéndose en uno de los temas más recordados de la etapa tardía de su carrera. Frente a la imagen caricaturesca del “Príncipe de las Tinieblas”, buena parte de “Down to Earth” enseñaba a un Ozzy consciente de sus contradicciones, su mortalidad y el precio de décadas de excesos.

La formación también hacía del disco una pieza interesante de su trayectoria. Zakk Wylde volvió a encargarse de las guitarras, mientras Robert Trujillo —que posteriormente ingresaría en Metallica— ocupó el bajo y Mike Bordin, de Faith No More, la batería. Tim Palmer desempeñó un papel esencial en la producción y en el ensamblaje de un disco que buscaba mantener la identidad de Ozzy en un mundo del metal muy diferente al de sus grandes trabajos de los ochenta.

Veinticinco años después, esta efeméride tiene inevitablemente un significado distinto. Ozzy Osbourne falleció el 22 de julio de 2025, a los 76 años. Apenas diecisiete días antes, el 5 de julio, había ofrecido su despedida en Villa Park, Birmingham, dentro del multitudinario concierto “Back to the Beginning”. Allí interpretó un set en solitario y después volvió a reunirse con Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, la formación original de Black Sabbath, para su última actuación.

Aquella despedida convirtió 2025 en el cierre definitivo de una trayectoria que había comenzado ayudando a inventar el heavy metal con Black Sabbath y que después produjo una segunda carrera monumental como solista. Por eso “Down to Earth” ocupa hoy otro lugar en perspectiva: fue uno de los discos que demostraron que Ozzy podía sobrevivir artísticamente a distintas generaciones del metal, pasando de los setenta y ochenta al nuevo milenio sin dejar de ser una figura central del género.

El título “Down to Earth” resulta, visto desde 2026, casi involuntariamente apropiado para uno de los trabajos más humanos de su catálogo. No pertenece al periodo fundacional de “Blizzard of Ozz” o “Diary of a Madman”, pero contiene a un Ozzy veterano que todavía conseguía colocar un nuevo álbum entre los primeros puestos de las listas y conectar con una nueva generación. En este 16 de octubre, el aniversario del disco es también una ocasión para recordar al artista cuya última despedida se produjo en su Birmingham natal apenas unas semanas antes de su muerte.

Epica y Rammstein convierten el 16 de octubre de 2009 en una gran fecha para el metal europeo

16 de octubre de 2009, Epica publica “Design Your Universe”, uno de los discos esenciales de su trayectoria.

El cuarto álbum de estudio de Epica supuso un punto de inflexión para los neerlandeses. La propia banda acabaría calificándolo años después como un “milestone album”, un disco crucial y uno de los favoritos de sus seguidores. La combinación de metal sinfónico, death metal melódico, coros, orquestaciones y estructuras progresivas alcanzó aquí una dimensión especialmente ambiciosa, con Mark Jansen y Simone Simons asentando una fórmula que Epica seguiría desarrollando durante los años posteriores. La web oficial anunció expresamente su salida para el 16 de octubre de 2009.

Fue también el primer álbum de estudio de Epica con el guitarrista Isaac Delahaye, cuya incorporación reforzó notablemente el componente técnico y metálico de la banda. El repertorio contiene “Resign to Surrender”, “Unleashed”, “Martyr of the Free Word”, “Our Destiny” y la monumental “Kingdom of Heaven”, además de “White Waters”, donde participa Tony Kakko, vocalista de Sonata Arctica. Más que abandonar el metal sinfónico de los trabajos anteriores, Epica lo hizo más pesado, progresivo y expansivo.

Su importancia quedó demostrada una década después. Para celebrar los diez años del álbum, Epica lanzó en 2019 una “Gold Edition” remezclada y remasterizada por Joost van den Broek, añadió un segundo disco con nuevas versiones acústicas y organizó conciertos especiales de aniversario, incluidos espectáculos en Latinoamérica. Simone Simons explicó entonces que el disco seguía siendo especialmente querido por ella tanto por la música como por el mensaje que transmitía.

Ese mismo 16 de octubre de 2009, Rammstein publica “Liebe ist für alle da”, su sexto álbum de estudio.

Después de cuatro años sin nuevo álbum, el sexteto alemán regresó con uno de los lanzamientos más contundentes y polémicos de su catálogo. “Rammlied”, “Ich tu dir weh”, “Waidmanns Heil”, “Haifisch”, “Pussy”, “Frühling in Paris” y el tema titular mostraban todas las caras de Rammstein: riffs industriales gigantescos, electrónica, melodías sorprendentemente delicadas, teatralidad, sexualidad y esa mezcla de provocación y humor negro que llevaba años convirtiendo al grupo en un fenómeno internacional.

El éxito fue enorme. “Liebe ist für alle da” alcanzó el número uno en Alemania, Austria, Suiza, México, Finlandia, Países Bajos, Dinamarca y República Checa, consiguió el platino alemán después de una sola semana y debutó en el número 13 de Billboard en Estados Unidos, en aquel momento la mejor entrada del grupo en las listas estadounidenses. El metal cantado en alemán demostraba nuevamente que no necesitaba adaptarse lingüísticamente para conquistar mercados internacionales.

La controversia llegó poco después. Las autoridades alemanas incluyeron temporalmente el álbum en el índice de contenidos perjudiciales para menores debido principalmente a “Ich tu dir weh” y a una fotografía del libreto. Aquella decisión restringió la comercialización del disco y generó un largo conflicto jurídico en torno a la libertad artística. Los tribunales acabaron dando la razón a Rammstein al considerar injustificada aquella intervención, y la banda continuó utilizando el caso como ejemplo del choque entre su provocación artística y los límites regulatorios.

Que “Design Your Universe” y “Liebe ist für alle da” compartan fecha convierte el 16 de octubre de 2009 en uno de esos curiosos días en los que dos concepciones completamente diferentes del metal europeo dejaron obras fundamentales: Epica expandiendo el metal sinfónico hacia terrenos progresivos y Rammstein llevando el metal industrial alemán a una escala comercial gigantesca. Dos universos opuestos en apariencia, unidos por una misma fecha y por una ambición creativa poco común.

Otros hitos y efemérides del 16 de octubre

16 de octubre de 1990 – ZZ Top publica “Recycler”. El décimo álbum de estudio del trío tejano cerró, de alguna manera, la etapa dominada por la combinación de blues rock, tecnología, secuenciadores y producción electrónica que había convertido a “Eliminator” y “Afterburner” en fenómenos internacionales. “Recycler” contiene “Doubleback”, vinculada además a “Back to the Future Part III”, junto a canciones como “My Head’s in Mississippi”, “Concrete and Steel”, “Burger Man” y “Give It Up”.

16 de octubre de 2015 – Stryper publica “Fallen”. El disco, producido por Michael Sweet y editado por Frontiers, devolvió a Michael Sweet, Oz Fox, Tim Gaines y Robert Sweet a un metal especialmente pesado sin abandonar las melodías y armonías vocales características de la banda. Incluyó “Yahweh”, coescrita con Clint Lowery de Sevendust, “Fallen”, “Big Screen Lies”, “Let There Be Light” y una versión de “After Forever” de Black Sabbath. Según el criterio que contabiliza también sus discos de versiones y regrabaciones, suele figurar como el undécimo álbum de estudio de Stryper.

16 de octubre de 2015 – Saxon publica “Battering Ram”. Fue el vigésimo primer álbum de estudio de los veteranos de la NWOBHM y contó con Andy Sneap en la producción. La formación que lo grabó estaba compuesta por Biff Byford, Paul Quinn, Doug Scarratt, Nibbs Carter y Nigel Glockler. El propio Byford describió su sonido como una colisión entre el Saxon clásico y el moderno, algo perfectamente audible en “Battering Ram”, “The Devil’s Footprint”, “Queen of Hearts”, “Destroyer” y “Stand Your Ground”.

Otras efemérides para completar la publicación:

  • 16 de octubre de 1938 – Nace Nico, cantante, modelo y actriz alemana vinculada para siempre a The Velvet Underground y posteriormente autora de una influyente carrera en solitario de rock experimental y música de vanguardia.

  • 16 de octubre de 1954 – Elvis Presley aparece por primera vez en el “Louisiana Hayride”, acompañado por Scotty Moore y Bill Black. El programa radiofónico, emitido desde Shreveport y distribuido entonces por 190 emisoras de trece estados, se convirtió en un trampolín decisivo: al mes siguiente Elvis firmó un contrato para realizar 52 actuaciones sabatinas.

  • 16 de octubre de 1960 – Nace Bob Mould, futuro guitarrista, cantante y compositor de Hüsker Dü y posteriormente líder de Sugar, figura fundamental para comprender el vínculo entre el hardcore estadounidense de los ochenta y el rock alternativo que explotaría comercialmente en la década siguiente.

  • 16 de octubre de 1966 – Grace Slick inicia su etapa con Jefferson Airplane, llevando consigo dos canciones que resultarían decisivas para la psicodelia de San Francisco: “Somebody to Love” y “White Rabbit”. Una precisión respecto a algunas crónicas: el escenario fue el Fillmore Auditorium, no el posterior Fillmore West.

  • 16 de octubre de 1976 – Thin Lizzy publica “Johnny the Fox”, continuación de “Jailbreak” en el extraordinario año que vivió la banda de Phil Lynott. Incluye “Don’t Believe a Word”, una de las canciones más duraderas de su repertorio, y prolongó el desarrollo de las guitarras armonizadas que Scott Gorham y Brian Robertson estaban convirtiendo en una seña de identidad.

  • 16 de octubre de 1992 – The Offspring publica “Ignition”, su segundo álbum de estudio y primer trabajo para Epitaph Records. Aún faltaban dos años para la explosión mundial de “Smash”, pero canciones como “Kick Him When He’s Down” y “Dirty Magic” ayudaron a consolidar a la banda dentro del punk californiano.

  • 16 de octubre de 2007 – AC/DC publica “Plug Me In”, una amplia colección audiovisual que recorre décadas de actuaciones televisivas y conciertos de la banda, desde el periodo de Bon Scott hasta la etapa de Brian Johnson.

  • 16 de octubre de 2012 – The Rolling Stones publica “Light the Fuse”, documento en directo de la actuación sorpresa que ofrecieron el 10 de agosto de 2005 en el Phoenix Concert Theatre de Toronto como preparación para la gira “A Bigger Bang”. La grabación forma parte de la serie de rescates de conciertos de archivo de los Stones.

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