
“Raccoon City se pone chistosa”
Escrita por Christian Darchéz
Calificación: 5/10 Género: terror/comedia
A casi nadie se le escapa que los anteriores live actions del famoso videojuego survival horror de la desarrolladora Capcom, “Resident Evil”, y protagonizados por la actriz ucraniana Milla Jovovich, más allá de haber sido éxitos taquilleros en su momento cosecharon el odio de los fans, ya que tiene muy poco que ver con los juegos de Capcom, empezando por incluir al personaje de Milla, que no existe en los mismos, y a los personajes del juego como secundarios. Por esta misma razón las pelis animadas en CGI donde los personajes del juego sí son protagonistas son tan amadas por los fans, puesto que también son canónicas de la historia de la batalla contra la malvada corporación Umbrella y sus armas biológicas. Un odio que se acrecentó aún más cuando apareció “Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City” (2021), en el que cometieron el grueso error de volver demasiado tontos a los personajes masculinos como Leon Kennedy, además de cambiarle la raza y resumir de manera burda los 2 primeros juegos, y el insulto final llegó con la serie de Netflix, en donde además de ser casi un culebrón pusieron a Lance Reddick (QEPD) a interpretar al villano Albert Wesker, que como todos saben es rubio. La verdad daba gracia verlo enfundado en el clásico traje de gabardina de cuero porque recordaba más a Blade que al icónico villano de la saga de Capcom. Y así, mientras Capcom no para de esquilmar a la saga lanzando juegos nuevos y remakes, siendo el próximo del muy querido “Resident Evil: Code Veronica”, lanzado originalmente en la malograda Dreamcast de Sega y en PlayStation 2, mientras que otras sagas como la de “Dino Crisis” la dejaron en el más absoluto olvido y a “Mega Man X”, que se mantiene viva gracias a los últimos y excelentes fangames sin fines de lucro; en eso aparece la nueva peli del director Zack Cregger, que viene de muy buenos títulos como “Barbarian” (2022) y “Weapons” del año pasado y al momento de su estreno cosechó críticas muy diversas tanto de la crítica especializada como del público: hay gente que le pareció una obra maestra y a otros una reverenda bazofia. Hace poco la pude ver con ciertas reservas, ya que el mismo Cregger anunció el año pasado que la peli no se iba a basar en la trama de algunos de los juegos y, si bien le reconozco el riesgo que tomó, esta vez la pifió bastante feo y entrega un film regular.
La trama de “Resident Evil” tiene a Bryan (Austin Abrams), un mensajero de material médico al que se le encarga la tarea de llevar un misterioso paquete al Hospital General de Raccoon City, sin saber que en la ciudad se desató una epidemia de un virus que convierte a las personas en zombis o mutaciones horribles y deberá sobrevivir como sea con tal de poder entregar el paquete. Primero, para no ser tan duro, le reconozco el riesgo a Cregger, ya que la trama de esta nueva peli tiene más que ver con los juegos “Resident Evil: Outbreak”, lanzados en PlayStation 2 y que transcurrían en el mismo tiempo del segundo juego de 1998, en el cual gente que nunca había usado un arma se las tenía que ver tanto con zombis como con las demás armas biológicas desarrolladas por la malvada Umbrella. Bueno, el personaje de Austin Abrams (el drogadicto y ratero de “Weapons”) jugó muchos videojuegos en su vida, pero a la hora de empuñar un arma no le puede atinar a nada por más que tenga a su objetivo a 2 pasos suyos y debe sortear como sea o como puede a las criaturas y zombis que se le cruzan. Desde el lado actoral la labor de Abrams se sostiene dado que tiene carisma y uno hace que te preocupes por él, pese a que lo presentan como el sobrino más tonto de Ash Williams de la saga de “Evil Dead”, y las ambientaciones de frío extremo le dieron un toque bastante particular e inédito en la saga. Por esta razón la peli tiene un muy buen comienzo cuando Cregger presenta el conflicto y flojea enormemente cuando aparece la comedia (y que según el director tuvieron que cortar varias escenas humorísticas porque el público las rechazó en las funciones de testeo XD) y se desinfla notablemente hacia el final con un guiño no muy bien ejecutado hacia los fans de la saga. Lamentablemente, las buenas y nobles intenciones de Cregger por ofrecer un reboot para una saga agotada por tantas secuelas se vienen abajo cuando el humor entra en escena en el segundo acto de la peli, sobre todo cuando aparece el actor Paul Walter Hauser (el insoportable Stingray de la serie “Cobra Kai”): la peli se convierte en una autoparodia por las situaciones de humor negro que en algunos casos funcionan y en otros directamente no causan risa. Una vez podés reírte de que Bryan no pueda romper un candado de un tiro porque es un inútil con las armas, pero ya una o dos se vuelve redundante
La peli tuvo un muy buen arranque en su primer fin de semana, debutando con 72 millones de dólares, superando a sus predecesoras, y hasta el momento lleva recaudado unos 115 millones. Nada mal teniendo en cuenta que se hizo con unos 80 millones. En lo personal, si bien le reconozco el riesgo tomado por Cregger por hacer algo distinto con una saga agotada en el cine, “Resident Evil” como reboot, si bien no me resultó un desastre como lo fue “Return to Silent Hill” de este año, me pareció un film regular. Entiendo que a mucha gente le gustó porque las pelis anteriores fueron una mierda, pero recordemos que hasta la idea de George Romero para su peli malograda no iba a tener mucho que ver con la trama original y mucha gente considera que iba a ser un peliculón solo porque era Romero y porque las pelis de Milla fueron malas. Hay que separar los tantos. Veremos con qué salen si se animan a hacer una secuela, ya que su final deja abierta a una próxima peli, y también qué es lo que quieren hacer con el anunciado plan de rebootear a “Silent Hill”; porque en el pueblo fantasmal está más para cagarse de miedo y no de risa…
El tráiler de “Resident Evil”

