“Ejecución impecable, un sonido demoledor y una interpretación que muchas veces emociona”

Por Watchtower

Debo reconocer ahora, al comienzo de este comentario, que para mí PROCESSION es una de las poquísimas agrupaciones actuales en donde la noticia de un nuevo trabajo -single, EP o álbum, lo que sea- me genera una expectación tremenda. Los sigo desde su primer demo Burn y desde ahí que se han convertido en una de mis bandas de cabecera, lo que no tiene nada que ver con que sean de origen chileno. Soy el primero en señalar que ese viejo dicho que dice “si es chileno es bueno” es una soberana estupidez. Las bandas son buenas cuando tienen algo que decir musicalmente, cuando lo dicen con propiedad y, ciertamente, cuando hacen buenas canciones. Y más allá de mi fanatismo declarado por esta agrupación, hay que reconocer también que desde esa primera entrega han crecido de manera exponencial. Cada uno de los lanzamientos que han realizado supera al anterior, algo de lo que no muchas agrupaciones pueden jactarse. Y acá no es como cuando le preguntan al principal compositor de “X” banda por su último álbum y dice “yo creo que este es nuestro mejor disco”, no, en el caso de PROCESSION somos nosotros, sus seguidores o al menos con los que he conversado del tema, quienes coincidimos en que la banda se encuentra en un ascenso permanente artísticamente hablando, ascenso que esperemos los lleve a consolidarse como una de las más representativas del género a nivel mundial. Merecimientos hay de sobra. Han sido advertidos, ahora revisemos la placa.

Doom Decimation abre con The Warning, una intro semi-acústica, introspectiva y algo inquietante gracias a la atmósfera de unos sutiles teclados, eso hasta que hacen su entrada triunfal el resto de los instrumentos, protagonizando un pasaje pesado y un poco más veloz, algo que ya va marcando cierta tendencia en las pistas introductorias de la banda. Y tal como en sus álbumes anteriores, cumple su cometido a cabalidad, ya que nos deja preparados para la llegada de la tremenda When Doomsday Has Come, segunda pista y una a la que podríamos referirnos como la “rápida” de la placa y ciertamente una de las más “heavy” del disco. Mientras la oigo recuerdo que algunos tuvimos la suerte de oírla en vivo hace ya varios meses y uno de los comentarios recurrentes fue precisamente lo pesada y de corte “heavy metal” que es esta canción. Los riffs me recuerdan vagamente algunos pasajes del álbum Destroyers of The Faith, pero sin repetirse, para nada, esto simplemente se llama “identidad”. Y es que PROCESSION ha logrando configurar un sonido tan propio, que bastan algunos pocos segundos de alguna canción para darnos cuenta que se trata de ellos. Sin duda un punto muy bien ganado.

En la tercera posición tenemos a Lonely Are The Ways Of The Stranger que es uno de los temas más impresionantes que he escuchado este último tiempo y no me refiero sólo a doom metal cuando hablo de ello. Cada tono, cada acorde, cada arreglo en esta pista están pensados y plasmados de manera meticulosa, rozando la perfección, pero a la vez sonando órgánico, natural y espontáneo. Si hay algo llamado alma, todo lo que se oye en esta canción está escrito con ella, de hecho su letra pareciera ser muy personal también, aunque prefiero no aventurarme en ese terreno. Es realmente sobrecogedora la forma en que las mentes detrás de PROCESSION entienden este estilo, su comunión con el mismo está atada por los designios de la desesperanza y a la vez por la valentía para afrontarla, lo que se ve reflejado tanto en los pasajes más melancólicos como en aquellos en donde desatan todo el poderío del que son capaces. Lo anterior les ha permitido, con el tiempo, ir creando piezas que están llamadas a convertirse en los nuevos clásicos del género, lo cual es sumamente complejo ya que, que al menos a mí, siempre me ha parecido muy difícil crear música que llegue al oyente de la forma en que lo hace esta banda, por cuanto son muchos los factores que deben conjugarse para que una pista lenta, pesada, sombría y deprimente toque las fibras más íntimas de quien la escucha y pase a convertirse sin más en “eso que nos faltaba”, como si siempre hubiésemos estado esperando por esa pieza musical que llenase el vacío provocado por la falta de referentes actuales y que llegue para tomar el lugar que los grandes próceres, inexorable y prontamente, dejarán vacante.

Luego de esa majestuosa demostración de poder llega Amidst The Bowels Of Earth, canción que contiene algunos pasajes cuyo riffs y ritmo me recuerdan mucho a “Into The Void” de los dioses BLACK SABBATH, con la salvedad de que ésta es mucho más pesada y no contiene ningún cambio de ritmo hacia algo más veloz, como es el caso del tema de los ingleses. Felipe Plaza alcanza algunos tonos más altos con muy buena llegada, de hecho pareciera que con cada trabajo su interpretación madura y adquiere matices más profundos que le hacen tremendamente bien a una banda cuyo estilo es el Doom Metal. Democide es un corte instrumental denso, pero a la vez melódico, que comienza muy calmado para luego ir adquiriendo peso por medio de la incorporación de la banda en pleno, ya que hasta el primer minuto son sólo las cuerdas las que nos mantendrán atentos con su hipnótico devenir. Una vez que la banda en su conjunto toman su curso, todo se hace más pesado, manteniéndose siempre dentro del marco que impone el género, pero conservando esa impronta heavy que hace que a pesar de la lentitud propia del estilo, la canción nos mantenga atados a su devenir y a la potencia de sus riffs.

All Descending Suns es lo que sigue en la lista y es otro temazo. Las revoluciones aumentan para esta canción, las guitarras de Plaza y Pedersen se hacen más heavy, las líneas de bajo de Botarro y el desempeño de Bruniusson son realmente sobresalientes, tanto en ésta como en todas las canciones que conforman la placa y ojo, que, al menos para mí, cuando se trata de un género como éste la base rítmica adquiere una importancia aún mayor a la que puede representar en otros estilos. El peso del doom demanda músicos que sepan como respaldar la pesadez de las guitarras, pero también dar sentido y espacio a las secciones más melancólicas, y tanto Claudio como Uno lo saben, lo entienden y lo manejan a la perfección. As They Reached the Wombes para mí la canción que más me hace viajar hacia los trabajos de CANDLEMASS, a los tiempos de “Nightfall” o “Ancient Dreams”, de hecho puedo imaginar a Messiah entonando las líneas de este tema. Cierran este trabajo con One by One They Died otra canción que saca a relucir lo más clásico del género y la correcta interpretación del mismo que hace PROCESSION.

Está demás decir que el Doom no es para cualquier persona, sin embargo Doom Decimation podría lograr acercar a oyentes ocasionales en esta oportunidad, ya que hay un fuerte componente Heavy Metal en la creación de las canciones que lo conforman o al menos esta vez es aún más evidente. Eso, sumado a una ejecución impecable, un sonido demoledor y una interpretación que muchas veces emociona, hacen que me atreva a decir que este álbum es el mejor que PROCESSION ha publicado a la fecha. La voz de Felipe ha madurado lo suficiente como para incluirlo dentro de la categoría de los grandes vocalistas del estilo, la estructura y composición de las canciones está alcanzando niveles superlativos -escuchen de nuevo Lonely Are The Ways Of The Stranger y All Descending Suns– y todo hace presagiar que su nombre está pasando rápidamente a convertirse en el nuevo referente por el cual el estilo clama.

Track List

1.The Warning
2. When Doomsday Has Come
3. Lonely Are The Ways Of Stranger
4. Amidst The Bowels Of Earth
5. Democide
6. All Descending Suns
7. As They Reached The Womb
8. One By One They Died

Formación

Felipe Plaza – Voz, guitarra
Jonas Pedersen – Guitarra
Claudio Botarro – Bajo
Uno Bruniusson – Batería

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