“Devolviendo la agresividad al Metal”

Por Butch

Agresividad”. Así se define a esta banda italiana que recientemente ha estado girando por los US de la mano de Fear Factory y Soilwork. Los FF celebraban aniversario de su épico canto a la brutalidad técnica, el Demanufacture y consideraron a estas dos bandas acordes con lo planteado. O sea, que Omnikage presentan a priori una apuesta por la agresividad. Ahora bien, esta característica se presupone en un gran número de grupos metálicos, ¿no?. Metallica antes del Black Album, Slayer toda su bendita carrera, Venom, cualquier banda salida de Goteborg los últimos 15 años,etc.. Incluso, si nos ponemos, en decenas de bandas de Hard Rock hablaríamos con propiedad de agresividad (Buckcherry, por ejemplo, o Skid Row a partir del segundo álbum y en el primero joyas como Youth Gone Wild lo son).

Entonces, ¿por qué hablamos de agresividad al presentar los temas de Acceptance?. La respuesta debemos buscarla no tanto en las letras o en los videoclips, sino en la brutal limpieza del rasgado de la guitarra, la maestría en el uso de las atmósferas en las canciones, el silencioso vacío justo después de la descarga de todos los instrumentos a la vez. Y sí, ciertamente este puede ser un disco agresivo. No Messhugah agresivo, ni Converge agresivo, y mucho menos Nile agresivo, pero agresivo a fin de cuentas.

Ya la Intro, así llamada, te retrotrae a una atmósfera cargada de referencias a las granjas abandonadas de Iowa que Slipknot nos trajo hace tiempo. Un piano lento te augura que algo no irá bien. La explosión trae sonidos orquestales que recuerdan en momentos a lo mejor del Nu Metal. Y es que Omnikage bien saben que esta corriente que según muchos ha envejecido bastante mal les ayuda en la composición sobremanera. La forma de cantar de The Monk (“El Monje”) por momentos podría ser la de Corey Taylor, el rey de los Maggots de Slipknot, y la atmósfera general bebe bastante de dicha banda. También encontramos ritmos y sonidos cortantes propios de Lamb Of God. Si nos ponemos, veremos algo de los originales Disturbed aquí, no tanto de la nueva onda que lleva la banda de Drayman.

La segunda canción, “Good Morning Paranoia”, es un canto a la falta de originalidad. Pues como bien sabemos, todo está inventado en este mundo. Más en el metálico. ¿O no?, Ihsahn parece decir lo contrario. O Leprous. Y debemos recordar que Italia no es precisamente cuna de innovación metálica. Pero este corte es 100% Slipknot. Ojo, y esto no es una mala cosa. Porque si eres un Maggot (como les gusta llamarse a los seguidores de los 9) disfrutarás con esta banda como un enano. Yo lo hago. Si te gustó aquella época, aquellos Mudvayne, Drowning Pool, o Static-X estarás en tu salsa con Omnikage. A estos les gusta conceptualizar su propuesta metálica comentando que la gente, y su universo, están encerrados en una jaula hecha de sus propios sentimientos, miedos, debilidades y también, por qué no, certezas.

Y esto les / nos impide vivir nuestras vidas plenamente. Acceptance es un viaje para entender y “aceptar” nuestra propia jaula. Y así, os recomiendo este disco porque aunque no trae mucho o nada nuevo, se disfruta en cada corte cuando eres fan de bandas como Slipknot, Korn, Disturbed, Lamb of God, Machine Head, o en general seguidores de aquella gloriosa época del Nu Metal yankee. Eso sí, aquí no esperes cosas raras como Limp Bizkit, esto es puro Nu Metal en el siglo XXI. Y esto lo debemos celebrar. Cortes como el espectacular Ego-Speak te llevan rápidamente al 2001.

Una cosa debo reconocer que me encanta de esta banda, y es la brutal puesta en escena de sus clips. Id a Youtube o a nuestra web Dioses del Metal y observad J.W.G. y veréis de qué os hablo. Observad a payasos con bates de beísbol apalizando a peña. Eso siempre divierte. Y decidme si no os recuerda sobremanera a los seres más deleznables del Universo musical conocido (aparte de los reggaetoneros…) de Insane Clown Posse. Sí, esa banda de hip hop compuesta por blancos, que fueron conocidos por sus letras ultra agresivas, y sus constantes desencuentros (armas incluidas) con Eminem, el reparo de Detroit.

Para el corte final del Outro ya sabréis que habéis disfrutado como enanos con estos italianos, que no engañan a nadie en su apuesta. Pero ojo, avisados estáis. Si os aburrió sobremanera aquella época, ni lo intentéis. Al resto, disfrutad. El quinceañero incomprendido que quizá (o no) decida volar en pedazos su escuela vuelve a estar de moda. Y esta vez ha crecido.

Formación

The Monk: voz

Sly Jackson: guitarra

Marcus Weylyn: rítmica

Dominick Sawyer: bajo

Ian Torrance: batería y electrónica

Tracklist

1- Intro

2- Good Morning Paranoia

3- Better Way

4- Ego-Speak

5- Reflections

6-Wrong Side

7- Omnikage

8- Unredemption Song

9- Disappeared

10- Error Code 6.11

11- J.W.G.

12- Revelation

13- Hate Corporate

14- Terrible Experience

15- Outro

Escrito por Butch

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