“La Old School del Thrash, vuelve a las calles con este pepinazo”

Crítica escrita por Tony Barrios

Si hacía tiempo que estos yankees no sacaban un trabajo al mercado (desde el 2012), pero la espera ha merecido la pena. Al cuarteto, se les ha añadido el nuevo guitarra, Nick Poulos, guitarra de Volture que se ha prestado a poner las segundas guitarras para este trabajo. Un trabajo directo, de temas cortos y que en sus algo más de 28 minutos han metido catorce temas depuro Thrash de la vieja escuela. Y es que Ryan Waste y sus chicos se han decidido a sacar un sonido muy similar al que practicaban en sus inicios los aclamados Suicidal Tendencies. Temas cortos y sin descanso, para expresar toda su furia en unos cortes de unos 2 ó 3 minutos. La producción de este nuevo trabajo corre a cargo del bajista del propio bajista Land Phil y grabado en los estudios Torment Studios de Virginia. Además a contado con la salida a la calle con el sello Nuclear Blast. Toda una apuesta ganadora.

Y ya lo veíamos venir con el single del disco, “Amateur Sketch” donde la banda cogía camino de sus inicios, para la fabricación de este trabajo sin compasión, componiendo trallazos sin compasión y con ese estilo tan propio de los de Richmon en sus inicios, que junto al sonido de las segundas guitarras, les destaca un sonido más potente aún.

Este sexto trabajo destaca por ser un punto de inflexión entre la capacidad compositiva de la primera etapa (5 discos en 9 años y un directo entre medias) y el nuevo estilo de la banda, más influenciada por los otros proyectos de su líder, que no descansa en su afán de proyectar música por doquier.

La verdad que este disco es divertido y potente, pues no deja lugar para el descanso, siendo temas destacados el inicial “Breathe Grease” donde empiezas a saber por dónde van a ir los tiros. Puro Thrash con toques Crossover, que incitan, sobre todo al humor absurdo de sus letras, encaminadas a la política y al sarcasmo de la problemática social. Otro de esos temas que no pasan desapercibidos, es la instrumental “Under The Waste Command” que posee lineas musicales muy influenciadas por los dos primeros trabajos de Iron Maiden. Y por supuesto el single que hablaba anteriormente, que da un punto de salida interesante al disco en cuestión.

No cierro esta reseña, sin antes destacar a uno de las piezas claves del grupo. Ni más ni menos que Dave Witte a la batería, que sumerge todos esos sentimientos rabiosos en sus baquetas, para expresarlo a toda máquina durante todo el disco. Y es que hay partes del disco que la voz de Tony Foresta y el propio Witte parece que compiten en quien posee más rapidez en efectuar su trabajo. Todo un alarde de velocidad la expresada por todos los músicos de la banda.

Y es que al final, este disco no inventa la panacea, pero te hace pasar un rato agradable de potencia y sonidos directos, sin adornos y con la fuerza desmesurada de un grupo que posee la habilidad de componer temas como churros. Y la mayoría con todo su talento, algo a tener en cuenta, para un grupo de este estilo.

        TrackList:

  1. Breathe Grease
  2. Enjoy The Night
  3. Dingy Situations
  4. Shrednecks
  5. Poison The Preacher
  6. Bourbon Discipline
  7. Parole Violators
  8. Slime And Punishment
  9. Amateur Sketch
  10. Excessive Celebration
  11. Low Tolerance
  12. Under The Waste Command
  13. Death Proof
  14. Think Fast

   

 

     Line Up:

      Ryan Waste / Guitarra, coros
       Tony Foresta / Voz
       Land Phil / Bajo, coros
       Dave Witte / Batería
      Nick Poulos / Guitarra

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