«El cielo puede esperar»

Critica escrita por Crom

Medina Azahara se formó a finales de los setenta, así que bien puedo decir que soy un recién llegado, ya que «sólo» sigo a la banda desde hace 25 años. Los descubrí en la gira de ese magnifico «En Directo» del ’90, con Paco Ventura ya en sus filas, era una época fértil en cuanto a conciertos y disfruté de muchos de ellos en los años que siguieron, no sé cuántos, dejé de contar cuando pasé de la treintena, pero seguro que no exagero si digo que he sobrepasado el medio centenar; es una de las bandas que más me ha dado y lo que me han transmitido en vivo y escuchando muchas de sus canciones no lo he sentido con ninguna otra banda. Soy Medinero y creo que estoy legitimado para decir que a nivel discográfico han sufrido altibajos compositivos en esa larga trayectoria, también algunos cambios importantes en la formación original, cuyas últimas incorporaciones incluyen a una base rítmica muy joven. 

Debo admitir que demoré la escucha de este disco por prejuicios, los últimos discos no colmaron mis expectativas y pensé que ya habían tocado techo en su carrera; al fin y al cabo Todo tiene su fin, como reza la letra de una de sus versiones más populares. También es cierto que en este país somos críticos en exceso, si una banda australiana (o británica) legendaria saca un disco mediocre muchos la disculpan: «¿qué esperas después de tantos años?, son una Leyenda», te dirán muchos de sus fieles seguidores; pero aquí a nuestras leyendas las enterramos sin ceremonias, como hemos hecho con los barones (no todos por fortuna), no respetamos su historia, es un mal endémico de una nación que no valora sus activos, siempre es mejor lo de fuera. Yo no soy mucho mejor que ellos y he tardado tiempo en darle una oportunidad a este Las puertas del cielo que, sin ser ese discazo que pregonan muchos medios de dudoso juicio, sí que es un buen trabajo. 

Siento esos Latidos de la intro en mi corazón y me sumerjo en el disco con Juegos a media luz, que es un medio tiempo con ritmo pegadizo y estribillo facilón que funciona a medias, porque se hace un poco repetitivo. Aprendimos a Vivir es un gran tema, letra con contenido, musicalmente es rápido, buenos teclados, buen solo de guitarra de Paco Ventura y, sobre todo, tiene un estribillo ganador, es de esas canciones «levanta ánimos» e ideales para el directo, es la Joya de la Corona del álbum. Seguimos con buenas sensaciones, el inicio de Niños de Cristal me recuerda a la gran «El Rincón de mi Mente», pero luego tiene un desarrollo musical muy distinto que, junto a la temática, le acerca mucho más a la otra «Niños» del Sin tiempo, buen corte. Manuel Ibáñez cobra protagonismo a los teclados en Somos Ángeles, una canción fresca y con el contenido amoroso protagonista de casi todos los cortes, Manuel Martínez la interpreta bien.

Con Hoy Quiero Vivir llegamos a una de esas composiciones más propias del Manuel en solitario, letras explícitas de desamor y que salva de alguna manera un buen punteo de guitarra de Paco, porque el desarrollo del corte se alarga en exceso con un estribillo algo monótono; pero no es una mala canción, me gusta más que la balada que viene a continuación y que lleva por título Morir Junto a Ti. No me juzguéis mal, soy una persona sensible y me gustan las baladas como al que más, he disfrutado de muchas de las compuestas por la banda en el pasado, pero no es lo mismo encontrar que buscar, y Medina lleva muchos años buscando baladas comerciales que lleguen al gran público, quizás como en su día hizo Bon Jovi, eso hace que algunas de ellas, como ésta, me resulten algo artificiales y no me terminen de llegar.   

Déjame Soñar es una brisa de aire fresco, alegre y con unos buenos teclados de inicio, destaca el bajo de Juan Cobacho, algo que echaba de menos porque por las filas de la banda han pasado grandes músicos, un punteo melódico a cargo de Ventura, contenido, con otro  estribillo marca de la casa, es uno de los puntos fuertes de la veterana formación.  

Me encantan esos ritmos arabescos que construye Paco en Eres Estrella Errante, la esencia de la banda bebe en ese mestizaje que caracteriza su sonido, que estaba más presente en sus primeros discos y fue protagonista en su Árabe del ’95, una buena sección de teclados concluye el tema y enlaza directamente con el riff pegadizo de Un Grito de Amor, sin abandonar ese estilo arábigo/andaluz que tan bien fusiona con la base rockera Medina Azahara, es otra de las composiciones destacables del disco y funciona bien. 

Otra vez ritmo pausado con Ángel de Amor, si estamos a las Puertas del Cielo es inevitable encontrarnos con algunos de ellos, en este tema hay un buen trabajo en los coros finales, la melodía… Pero qué queréis que os diga, a mi las canciones lentas de Medina me cortan un poco el rollo, por eso, encontrarme con La Voz del Poeta a continuación no es algo que me entusiasme, aunque esta balada sí que llega y emociona, gran trabajo con el estribillo en el que Manuel transmite sentimientos, me gusta el Metal en castellano porque en España se escriben canciones con buenas letras, y ésta es buena.

Grita me suena a ya oída, al estilo de «La Tierra Perdida», de esas que invitan a participar, añadiendo un ritmo folklórico a la mezcla y con un buen trabajo a la batería de Nacho Santiago, además de un breve pero interesante duelo Ventura/Ibáñez, al tema le falta «algo» para ser rompedor, quizás esté un poco contenido para invitar a gritar, pero a mi me vale. 

Bueno, me alegra escuchar un tema de denuncia social en el disco, no es un argumento que explote la formación y no lo han hecho nada mal, ¿Por qué nos mienten? es una pregunta que gran parte de la Sociedad se hace, y en esta ocasión se la formulan a un juez cualquiera, de esos que olvidan que sirven a la Justicia, y que ésta no dejaría a una familia en la calle sin un techo que les cobije. En lo musical es un tema ágil y bien desarrollado, otro gran estribillo, repetitivo pero nada monótono, con una nueva muestra contenida del virtuosismo que podrían desplegar sus músicos si se dejaran llevar, quizás lo hagan sobre el escenario. 

Gracias a Vosotros es una actualización del «A Toda Esa Gente», un agradecimiento dedicado a todos los fans que les dan (damos) su calor debajo del escenario, nadie sabe mejor que una banda que lleva 36 años subiéndose a uno distinto en cada ciudad lo importante que es contar con el apoyo del público; este agradecimiento va para todos y creo que es un gran final de fiesta, que a buen seguro usarán en su gira.

Esa larga carrera y la entrega que han demostrado Medina Azahara a lo largo de tantos y tantos años ya merece en si misma un respeto, el mío sin duda lo tienen, hay bandas consagradas (todos tenemos alguna en nuestra mente ¿verdad?) que han dejado de componer o dejan pasar muchos años entre lanzamientos discográficos y, cuando lo hacen, en ocasiones en un subproducto que solo sirve como argumento para iniciar una gira. No es éste el caso de Medina, tienen éxitos para llenar varios Setlist sin problemas, tienen nombre para que les sigan llamando y tocar sin tener que presentar nuevo trabajo, pero se arriesgan y eligen seguir componiendo, con mejor o peor resultado, que en el caso del disco que me ocupa es un buen trabajo, acreedor de un 7,5 sobre 10, según los baremos totalmente subjetivos de alguien que conoce muy bien el universo medinero y que espera gritar en breve, al final de una de sus actuaciones, aquello de «Ey, Medina, así no se termina».

Formación:

Voz: Manuel Martínez

Guitarra: Paco Ventura

Batería: Nacho Santiago

Teclados: Manuel Ibáñez

Bajo: Juanjo Cobacho

Canciones:

1. Latidos

2. Juegos A Media Luz

3. Aprendimos A Vivir

4. Niños De Cristal

5. Somos Ángeles

6. Hoy Quiero Vivir

7. Morir Junto A Ti

8. Déjame Soñar

9. Eres Estrella Errante

10. Un Grito De Amor

11. Ángel De Amor

12. La Voz Del Poeta

13. Grita

14. ¿Por Qué Nos Mienten?

15. Gracias A Vosotros

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