
“Una herida de salida que aún sangra”
Reseña de Christian Dárchez
Al momento de elaborar la reseña que hoy me ocupa estaba pensando que tranquilamente podría trazar un paralelismo entre Rob Zombie y el reverendo Marilyn Manson en lo que respecta a sus presentes musicales; pero creo que no sería correcto, ya que Rob Zombie hace por lo menos 4 discos que viene fallando incluso estando atrincherado en su metal industrial y toda su parafernalia de pelis de terror y comics de clase B, Marilyn Manson se la jugó un poco mas al darle mas preponderancia a la melodía y todo lo que ello conlleva, pero sus últimos discos aún en esa tesitura no dieron pie con bola. Y esto no tiene nada que ver con una cuestión nostalfag con sus discos a puro Rock/metal industrial de “Portrait of an American Family” (1994) o “Antichrist Superstar” (1996) o “Holy Wood (In the Shadow of the Valley of Death)” (2000) ya que cuando probó hacer algo distinto con temas mucho menos noise y deformes en el ya icónico de industrial glam rock “Mechanical animals” (1998) musicalmente las cosas le salieron mucho mejor pese a que siempre la sociedad yanqui hipócrita lo agarrara de punto cada vez que algún adolescente traumado se le ocurría descoser a balazos a sus compañeros de escuela, tal cual ocurrió con la infame masacre escolar de Columbine en 1999.
Volviendo al plano musical no puedo decir lo mismo en el plano actual para el reverendo, y entiendo por todos los quilombos personales que tuvo que pasar estos últimos tiempos por culpa del también infame “Yo si te creo, hermana” con todas las acusaciones en su contra y eso repercutieron de alguna manera en su sensibilidad musical y aunque no hubiera pasado por todo eso, Manson hoy ya casi tiene 60 años como para andar haciéndose el loquito provocador como en sus buenas épocas que hacía llorar a los padres de sus fans. Pero claro que eso tampoco explica o justifica la falta de puntería que Manson vuelve a mostrar en esta secuela de su disco de 2024.
“One Assassination Under God, Chapter 2”, decimotercer disco del músico americano Marilyn Manson, continúa exactamente la misma línea de la primera parte en eso de mostrar un perfil mas accesible e inclinado hacia un Rock gótico y alternativo mucho mas tirado a la melodía con algún que otro momento industrial de riffeo fuerte como para no hacer enojar a sus viejos fans. Y ahí está el problema: Manson no aprovecha el escenario sonoro que le plantea el enfoque mas melódico y la gran mayoría de los temas van en la misma tesitura de temas a medio tiempo con intros calmas y alguna que otra guitarra luego de terminar los versos o canciones donde la vena industrial aparece casi sin contexto. No voy a dar tantas vueltas al asunto, por lo que basta con escuchar el andar lento oscurito/amenazante de Unalive en el que Manson vuelve a fallar en la apertura por mas que meta guitarras distorsionadas en el estribillo gritado o en el puente, pasando por el monumento al tedio en el medio tiempo insustancial casi a lo Depeche Mode de “Ultra” (1997) de Don’t Answer the Door y a Front Toward Enemy aún en el mas puro fanservice con respecto al riffeo fuerte, su pulso discontinuo no lo salva de la intranscendencia.
Hay algunos temas logrados como la buena combinación de guitarras ligeramente distorsionadas y acusticas como en la lenta All The Vilest Things que cuenta con un solo muy blusero que no quedó nada mal o la onda rockera alternativa noventosa de None Of the Suns un tema de esos que sonaban seguido en la ya extinta MTV, una referencia bien usada en la que Manson dibuja quizás el mejor estribillo del disco. El rock gótico de la movida Lucifer’s Teardrop acierta sin deslumbrar merced a su estribillo resultón y sin pretensiones, mientras que The arsonist tropieza nuevamente con el fanservice mal implementado donde la linea melódica queda muy relegada. Para el final llega el blues maldito de Exit wound de bases mas machacadas que aprueba con lo justo y nos sumerge nuevamente en el tedio con la desangelada balada deforme Enantiomorph de 6 minutos que ni obviando la intro de voces distorsionadas se puede salvar, una buena letra debe ser bien defendida musicalmente, cosa que acá no pasa.
La producción de Tyler Bates y Marilyn Manson mantuvo exactamente el mismo enfoque sonoro en cuanto a la linea melódica y los momentos mas pesados y los pertinentes arreglos que lo pueblan conviven de manera coral. Pero a nivel musical (obvio la portada, que es igual de fea que la de su predecesora) lo que sigue fallando es que Manson no aprovecha la linea melódica y la usa solo para crear temas inconsistentes y poco atractivos, donde las partes mas pesadas que deberían salir al rescate mas que un salvavidas termina tirándole un yunque debido al fanservice mal colocado. Un segundo capítulo regular y con poco para destacar, igual no me sorprende teniendo en cuenta que su precuela no fue nada especial.

Canciones
1- Unalive
2- Don’t Answer the Door
3- Front Toward Enemy
4- All The Vilest Things
5- None Of the Suns
6- Lucifer’s Teardrop
7- The Arsonist
8- Exit Wound
9- Enantiomorph

