
«Por última vez, bienvenidos al infierno»
Crónica por PolMetalhead, Fotos Oficiales del festival y Iron Madness
Llegaba ya el último día y lo hacía con la noticia de una alerta roja por altas temperaturas. Por ello, se cancelaban los fuegos artificiales de cierre de festival y quedaba muy restringido el consumo de alcohol. En esta tesitura había que ser bastante selectivo con las bandas que podríamos ver debido al calor.
Bloodstain:
La primera banda que pude ver fueron los jovencísimos suecos Bloodstain, una banda de thrash metal formada en 2023 y que aún no cuenta con un disco completo en su haber. Con Alex Hellid de Entombed como padrino, sacarán su primer trabajo el 25 de septiembre, pero ya lo que tienen es suficiente para justificar ir a verles.
Llegamos con el concierto acabado de empezar y ya con el público y la banda dándolo todo. Se notaba mucho la juventud de los miembros, ninguno llega a los 25 años, y eso les da un valor de impacto porque son técnicamente muy buenos y sólidos en directo para su corta edad.
El show fue muy bueno. Recuerdan, salvando las distancias, a unos Metallica de la época de Kill ‘Em All. Unos chicos muy jóvenes con ganas de comerse el mundo tocando thrash metal a toda velocidad. Si siguen así les auguro un gran futuro y me quedo con ganas de oír su primer LP.
The Bones:
Tras un show tan lleno de energía e intensidad, buscábamos una sombra en la que refugiarnos un rato porque el sol ya era asfixiante y solo eran las 12 de la mañana. Salí de mi pequeña sombra para ir a ver la segunda mitad del concierto de los también suecos The Bones.
Yo no soy muy fan del punk, cada vez me va entrando más y lo respeto mucho, pero no es mi estilo predilecto. Aun así, cuando toca una banda tan veterana en un festival así hay que darles la oportunidad de sorprenderte.
Por los 20 minutos más o menos que vi de la banda liderada por Fredde y Jonte Andersén, son muy buenos en directo, bastante más que en disco. Tenían a todo el público volcado con ellos con una energía muy contagiosa. Lastimosamente, solo vi eso, unos 20 minutos, pero pese a ello me fui con una grandísima impresión y con ganas de haber visto más.
President:
Llegaba el momento de ver a una de las revelaciones del mundo del metal en el último año y medio, President, una banda con bastante polémica. Hablamos de una banda anónima que antes de sacar su primer tema ya estaba confirmada en el Download Festival y que, sin tener un disco en el mercado, se presentaban en otros como Hellfest o Graspop.
Igualmente, los temas que sí han sacado, a mí, personalmente, me parecen muy buenos. Empezaban con dos temas de su EP King of Terrors, con los temas Fearless y Dionysus. La presentación de la banda en directo me parece espectacular, su cantante impacta mucho con la máscara y aún más con esa voz limpia preciosa que tiene.

Seguimos con DOOM LOOP y RAGE. Si no lo hubiera sabido, jamás habría dicho que se trataba de una banda novel, no solo por su aplomo en el escenario, sino por la entrega del público con ellos. Continuaban con Angel Wings y seguíamos deleitándonos de una calidad musical muy fina y un sonido muy limpio y trabajado para una banda tan nueva.
Ahora era el turno del, para mí, mejor tema de su corta trayectoria, Conclave. Parece que era bastante consensuado por el recibimiento por parte del público de Clisson. Llegábamos a la parte final del show con Mercy, tema adelanto de su próximo álbum debut, Blood of Your Empire.
El cierre definitivo vino de la mano de Destroy Me y su gran hit por el momento, In the Name of the Father. Con esto daban por cerrada una actuación que tenía en mi mira, porque siempre que una banda aparece así de la nada aparecen las típicas teorías de banda de laboratorio, como se suele decir. Aun así, en directo no dieron esa impresión.
The Ataris:
Seguíamos luchando con el calor para ver a The Ataris, una banda de pop punk estadounidense que, pese a no ser exactamente mi música predilecta, en directo me gusta por su alegría contagiosa. Al no ser una banda que tenga tan controlada, hablaré más de lo visto y vivido.
El show empezaba ya desde el primer momento con la banda tratando de hacer una comunión con el público y conseguir que les llevaran en volandas. Lo consiguieron bastante y fue una actuación muy divertida en la que banda y público se entendieron muy bien.
Musicalmente, son una banda muy interesante, aunque su mayor hit y tema más celebrado de la tarde fue The Boys of Summer, del cantante y batería de los Eagles, Don Henley. Este fue un momentazo con todo el público cantando ese himno.

Un momento gracioso fue que la banda anunció la última canción, pero al acabar se dieron cuenta de que restaban casi 10 minutos de actuación y decidieron alargar el setlist con una canción improvisada más. En general, concierto muy sólido y disfrutable.
Black Veil Brides:
Tras esto era el momento de una de mis bandas más esperadas del día. Los liderados por Andy Biersack, Black Veil Brides. Una banda que, pese a su juventud, ya cuenta con alrededor de dos décadas de carrera. Nunca los había visto y en este Hellfest se me abría la oportunidad perfecta.
Todo arrancaba con el público volviéndose loco al ver al reconocido vocalista. Los primeros temas fueron Knives and Pens y Bleeders. Pese a un calor que a las 4 de la tarde estaba en su apogeo, los valientes que se mantenían al frente no estaban dejando que se notara lo más mínimo, cantando y saltando con la banda.
Esto siguió, y lo hacía con tres temas más de su último trabajo de estudio: Hallelujah, el tema que da nombre al disco, Vindicate, y Certainty. Pese a ser tres temas más recientes, no se notó para nada en las reacciones de los presentes, que seguían dejándolo todo ante la admiración de una banda que destacaba el potente calor de esta jornada.
Era el turno de un clásico de la banda como Rebel Love Song, y si el ambiente estaba caldeado, aquí ya reventó como una olla a presión. Volvíamos a los temas más recientes con Revenger. Me gustaría destacar el carisma y cómo se gana al público Andy Biersack, que llena el escenario con su sola presencia.
Entramos en la recta final, primero caía un tema de su cuarto álbum, Black Veil Brides, con el tema Faithless. Otro clásico le seguía con The Legacy, y el cierre final se daba con el tema más conocido de la banda, In the End. Si el show había sido explosivo, este cierre fue absolutamente aplastante. Muchas ganas de volver a verles pronto.
Three Days Grace:
Ahora viene el momento de hablar del, para mí, mejor concierto del día y top tres del festival sin lugar a duda, Three Days Grace. Se presentaban con la particularidad de que en 2024, Adam Gontier, vocalista original de la banda, volvió, pero el cantante que lleva desde 2013, Matt Walst, hermano del bajista, no se fue de la banda, sino que ahora tienen dos voces al frente.
Empezaban el show con Dominate, tema de su último trabajo donde se mezclan las voces de los dos vocalistas en estudio por primera vez, y fue una buena antesala de lo que sería la tarde. El público estaba entregadísimo como lo he visto pocas veces en los tres años que llevo yendo al festival.
Seguíamos con un tema que es himno de una generación como Animal I Have Become, uno de los temas más celebrados de la banda. La sensación de que todo el público esté en un estado de euforia cantando o, en este caso, gritando cada palabra de la letra es insustituible. Gran inicio.
Seguían So Called Life, The Good Life e I Am Machine, en los que una vez más Matt y Adam se iban intercambiando en las voces. Desde el cielo caían los cuerpos y desde los lados llegaban golpes, era como estar en un tsunami de cuerpos que golpeaban desde todos los lados y, pese a todo, cómo se disfrutó.
Volvíamos a su querido disco One-X para escuchar otro tema clásico de la banda como The Time of Dying. Para este punto ya había asimilado que estaba viviendo una experiencia única y lo afortunado que estaba siendo. Solo había sentido algo similar el año anterior con A Day to Remember, donde el público daba igual un 300%.
Bajaban un momento las revoluciones con The Mountain para volver a reventar justo después. Adam presentaba este siguiente como el oficial para rupturas y divorcios, I Hate Everything About You. Cómo se sintió cada nota, cada palabra, cada grito. Un tema que no se grita con la voz, sino que la que grita es el alma.
Tras esto seguían con Mayday, otro tema del último disco. Continuaba el show con el tema más celebrado de la época con Matt, Painkiller, que se siente en directo como si fuera de la primera época de la banda por la recepción.
Finalmente, dos explosiones para cerrar uno de los mejores conciertos que he vivido. Primero, mi tema favorito de la banda, Never Too Late, otro de esos que se grita con el alma. El broche lo puso Riot, un tema para saltar y volverse loco, dejándonos con ganas de muchísimo más Three Days Grace para el futuro.
Architects:
Después de tomar un pequeño descanso que supuso perderme Rise Against, banda que tenía ganas de ver pero había que cenar en algún momento, volvíamos a las trincheras para disfrutar de una de las bandas más grandes del metalcore actual, los ingleses Architects.
Nunca les había visto y venía con grandes expectativas, sobre todo después de que su último trabajo The Sky, The Earth & All Between fuera uno de mis discos favoritos de 2025. Precisamente con Elegy y Whiplash de este disco arrancaban los de Brighton.
Nos íbamos un poco más atrás en el tiempo para escuchar Doomsday y Black Lungs. Dos temas más antiguos de la banda que el público recibió como una buena dosis de cafeína porque todo se vino arriba de golpe.
Seguíamos con Blackhole e Impermanence, donde hay que destacar, especialmente, la conexión entre la voz de Sam Carter y la guitarra de Adam Christianson. La banda estaba en su salsa y lo demostraba creciendo más con cada corte que iba sonando.
Volvíamos a su álbum más reciente con Brain Dead y Broken Mirror. La comunión banda-público seguía siendo palpable y el sonido estaba siendo muy pulcro. Técnicamente no hay muchas bandas de metalcore más finas en cuanto a sonido que Architects.
Entrábamos en la recta final con When We Were Young, uno de los grandes clásicos de los británicos. La que le seguía es uno de los singles del último trabajo, como es Everything Ends, un temazo espectacular y que en directo suena todavía más contundente.
El cierre definitivo vendría con Seeing Red, mi tema favorito del último disco, y su gran himno, Animals. Gran concierto, muy sólido. Igual habría esperado un poco más, pero, con una hora que tenían, cumplieron con creces y nos dejaron con ganas de volver a verles la próxima vez que pasen cerca.
The Hives:
Seguíamos con The Hives. Desgraciadamente, me tuve que quedar para pillar sitio para Bad Omens y tuve que ver a The Hives de aquella manera, por las pantallas. Así que no diré mucho más, allá de que son una banda muy divertida en directo y que la próxima vez que los tenga cerca intentaré verles.
Bad Omens:
Otra de las sensaciones del metalcore moderno, esta vez desde Estados Unidos, aparecían en escena a continuación, Bad Omens. La banda liderada por Noah Sebastian llegaba después de caerse del cartel del Hellfest 2024 y con ganas de revancha como headliners del Mainstage 2.
El show empezaba con un juego de luces mezclado con una intro de vídeo que daba inicio al primer tema, Specter. Aquí ya se podía notar la entrega y devoción del público con una banda tan querida dentro de la escena actual.
Seguían con un clásico como Glass Houses para los fans más veteranos de la banda, que fue muy celebrado. La siguiente fue uno de los temas que les ayudaron a petarlo definitivamente, THE DEATH OF PEACE OF MIND. Un tema que cuenta con ese sonido ambiental casi hipnótico con el techno y las voces rotas que les caracterizan.
Tras esto, los siguientes cortes en caer sobre Clisson serían Dying to Love y otro de esos temas que los llevaron al siguiente nivel, CONCRETE JUNGLE. Se notaba que este público era totalmente el suyo y que los tenían completamente hipnotizados. Al final, la propuesta de Bad Omens es muy atractiva, pero también tiene que gustarte mucho porque son muy personales.
Seguíamos con otro tema reciente como Nowhere to Go, igualmente celebrado por los allí congregados. No paraban y con celeridad pasaban a un clásico como Limits, un tema mucho más del metalcore ordinario que hacían antes, menos identitario de lo que son ahora.
Seguíamos con dos temas que sí son Bad Omens por todos los costados, con Artificial Suicide, de The Death of Peace of Mind, su disco más celebrado y escuchado, y V.A.N. Dos de sus grandes éxitos que les han propulsado a la estrellata en los grandes festivales de verano y a hacer giras de cabeza de cartel por todo el mundo.
Se quedaban en THE DEATH OF PEACE OF MIND para explorar dos cortes menos conocidos como What It Costs y Like a Villain. Pese a no ser de los grandes hits, son igualmente inconfundiblemente suyos y en directo siguen sumando a un sonido propio y muy reconocible que les va separando del metalcore genérico.
Entrábamos en la recta final y seguidamente tocaban sin descanso Just Pretend e Impose, para dejar el escenario con todo el público coreando el nombre de la banda. Finalmente, regresaban para cerrar un show impresionante con su gran himno, Dethrone. Muy buen show, muy personal, de esta banda que está destinada a ser cabeza de cartel de los grandes festivales durante años.
The Offspring:
Vamos con el cierre de todo el festival con un clásico del Hellfest, The Offspring. Banda que ya había disfrutado aquí en el pasado 2024 y esta vez como cabeza de cartel, más presión, pero también una oportunidad de demostrar que merecen estos lugares principales.

Empezaban a tope con varios clásicos de la banda, el primero fue Come Out and Play y ya el público se entregaba al buen rollo de la banda cantando y saltando. Seguían con All I Want y otra vez el público seguía arriba con mucha energía y la banda devolvía el mismo nivel de intensidad.
Seguían con más temas old school con Want You Bad. Estaba siendo un inicio inmejorable con todos esos temas que llevas en una lista de imperdibles. No bajaban para nada la intensidad y el siguiente fue Staring at the Sun, otro tema de la vieja escuela.
Pensaríamos que pasarían a algo más nuevo ya, pero no, Hammerhead fue el siguiente machetazo en caer sobre Clisson. Acabamos esta franja del show de clásicos con Bad Habit, otro tema de los celebrados años 90 donde The Offspring eran de las bandas destacadas del querido pop punk, que ahora parece estar de regreso.
Entramos en la parte más de hablar que tienen siempre sus conciertos, en este caso la usaron para, en tono siempre de humor, homenajear al gran Ozzy Osbourne. Primero Noodles tocando un trozo de Paranoid de Black Sabbath para empalmar finalmente con Crazy Train, dejando un bonito recuerdo.
Tras esto hacía un solo de música clásica, In the Hall of the Mountain King, antes del momento más bizarro del show. Harían la versión pop punk de Love Story de Taylor Swift pidiendo al público hacer el mosh pit más grande jamás visto con un tema de la cantante estadounidense.

Volvíamos a su repertorio más habitual para tocar Hit That y Original Prankster. Tras ellas era el momento de los himnos, el primero, Gotta Get Away. El público volvía a volcarse con la banda completamente en este momento.
Seguíamos con Why Don’t You Get a Job? y Pretty Fly (for a White Guy), dos himnos de una generación y que en Clisson se sintieron como dos bombazos. Estaba la banda en su salsa y cuando los músicos están disfrutando el público lo siente y aún lo pasa mejor.
Ahora llegaba el momento más esperado de la noche para mí, el mejor tema de la banda en mi opinión, The Kids Aren’t Alright. El público se convirtió en un mosh pit enorme y la banda lanzaba pelotas por el aire. Uno de los momentos que más recordaré del festival sin duda.
Cerrábamos el festival de forma final con You’re Gonna Go Far, Kid y Self Esteem por todo lo alto y con muchas ganas de más. Gran concierto y demostración de que, con el tiempo necesario, The Offspring pueden codearse con los grandes nombres del panorama. Gran concierto que fue más una fiesta.
Aun quedaba la última sorpresa, el Hellfest normalmente cierra con fuegos artificiales y un vídeo de resumen del festival. Por el calor se tuvieron que cancelar los fuegos, pero al final del vídeo hicieron un anuncio. Pasaremos de 6 escenarios a 10 y sobrepasarán la barrera de las 300 bandas para la edición del 20 aniversario del festival.
Con esto nos dejaban muchas dudas, mucha incertidumbre y ganas de que vuelva a ser junio para la peregrinación al templo. Gracias al Hellfest, un año más, por un festival inolvidable donde he vivido conciertos y experiencias que jamás olvidaré. Por esto amo este festival.

