«El mejor ejercicio de marketing en muchos años»

Escrita por José Meh.

Suecia – Hard Rock.

Este me lo pido. No podía estar en una web importante a nivel nacional y evitar hablar del nuevo disco del mejor ejercicio de marketing que ha visto el Rock desde KISS en los setenta/ochenta. Porque es así, amigo, y es que tú, metalhead que lo más light que escuchas es el último de Kataklysm, has escuchado un tema que perfectamente podría estar en un recopilatorio de pop hortera de los ochenta como es Dance Macabre de Ghost, ese tema cuyo videoclip es un conjunto de Instagram stories grabado de forma cutrona, en vertical, con Phil Anselmo levantando el pulgar, Kirk Hammett asintiendo con cara de haberse fumado tres huertos de marihuana y Chino Moreno con pinta de estar preguntándose, para sí mismo, «qué coño estoy haciendo con mi vida». Porque Tobias Forge, tras la máscara del Papa Emeritus y ahora el Cardinal Copia ha creado un monstruo implacable que a hecho temblar los cimientos del Rock y el Heavy Metal mundial llamado Ghost, a base de una promoción estratosférica y una labor que debería enseñarse en cualquier curso de marketing que se precie.

Una imagen, una marca, una idiosincrasia que lleva en volandas las composiciones de la banda, que han ido perdiendo misticismo con el paso de los discos para ganar otras cosas, como facilidad de asimilación gracias a sus cada vez más pegajosos estribillos y su sencillez. Opus Eponymous tenía unos aires Heavy-Doomeros fantásticos que, junto a su imagen friki, aquella que descolocó al personal de aquel Sonisphere 2012 de Getafe cuando estaban en la parte de abajo del cartel como hicieran en otros muchos festivales europeos, y unas letras que jugueteaban con el satanismo y el ocultismo, engancharon a más de uno. Profundizaron en la propuesta y añadieron detalles más dignos del pop en Infestissumam y lo llevaron más allá en Meliora (disco que puse a parir en su momento… cuando debí haberlo dejado reposar). Mientras tanto, disco a disco, la maquinaria Ghost se seguía alimentando de fans y portadas de revistas, jugueteando con la sobreexposición, e iba creciendo hasta engullirlo todo y llegar a ser el tótem que es hoy.

Y en estas llegamos a Prequelle, su cuarto larga duración que llega impulsado por el éxito del EP Popestar, liderado por el single de Square Hammer (de mis temas favoritos de la banda) y versiones de temas poperos, de gente como Echo & The Bunnymen o Eurythmics. En este disco Ghost ahondan en lo que han presentado en sus últimos singles, temas Heavys/Hard rockeros, bastante Pop, burla a la religión y dejes de ocultismo camuflados en melodías sencillas, que se graban en el cerebro de cualquier iluso que se los ponga para hatearlos. Desde la intro Ashes con esa frasecilla que ya es imprescindible en historias de terror de Ring A Ring Of Roses, tópica pero efectiva, y siguiendo con Rats, posiblemente el tema más Heavy que tengan, con ese riff inicial muy deudor de los primeros años de Dio que arranca fuerte para luego seguir creciendo a medida que pasa su minutaje. Faith engancha, tiene la gracia y el punto que es marca de la casa Ghost que hace que sus temas Hard Rockeros siempre resulten efectivos, mientras que See The Light, al igual que posteriormente Pro Memoria, intentan coger (sin éxito) el relevo del single popero de Meliora ‘He Is’, cuyo satírico videoclip le dio muchos puntos a favor.

El disco también presenta dos temas instrumentales, como Miasma. enorme, como meter en una coctelera influencias de Pink Floyd, Iron Maiden y Blue Öyster Cult (esta última es una referencia que no debería perder Ghost, pues llevada a su terreno le podría dar muchas alegrías) y Helvetesfonster, algo más tenebrosa en su atmósfera pero menos efectiva. Por comentar nos quedan Dance Macabre, aunque al principio ya he comentado de qué iba la cosa, un single hortera, que podía ser un tema inédito de los Pet Shop Boys (un bonus track es un cover del It’s A Sin de los mencionados) pero con un riff Hard-Rockero ochentas y uno de los estribillos más pegajosos de los últimos años que son oro puro, y Witch Image, que va un poco en el mismo sentido, aunque generando una atmósfera diferente con el uso de los teclados y sintetizadores para envolver el tema de un aura misteriosa. Para cerrar nos queda Life Eternal, en la que Cardinal Copia nos despide con un corte algo similar al cover de Imperiet, ese Bible, que cerraba el Popestar, con un piano y la voz del amigo manejándose de forma suave para acabar en un final de tinte épico, aunque menos de lo que me habría gustado.

¿Son Ghost para tanto? Posiblemente no. Pero están dónde están por algo, y es porque Tobias Forge, a su manera, es un puto genio. Y eso es así aunque no te guste su propuesta. Ha buscado y ha encontrado la mejor manera de enganchar al público de hoy en día a base de un ejercicio de promoción ultra-agresivo y muy bien enfocado, desde su imagen hasta su música, con el que ha logrado colocar a Ghost en lo más alto de carteles de festivales como el Resurrection Fest o el mismísimo Wacken Open Air.

Prequelle es un buen trabajo para mantener a la banda en lo alto, no ha ido a arriesgar y ha mantenido los aspectos que han dado a Ghost esta privilegiada posición que ocupa hoy en día. Temas sencillos, pegadizos y con letra entre oscura y burlona, mezclada con momentos Heavys y Poperos y una duración adecuada para los tiempos que corren, en los que la oferta de discos que tenemos es tan abundante que ahora mismo un disco de 10 temas-40 minutos me parece la duración redonda para no hartarme a la mitad y pasar a otro disco. En mi humilde opinión, el conjunto que conforma el disco carece un poco de solidez, tiene ciertos momentos en los que acabo desconectando, pero al final tiene un gancho y un punch que solo encuentras en Ghost y que te hace volver a él para seguir dándole escuchas, con las que va ganando fuerza.

Tracklist:

1. Ashes.

2. Rats.

3. Faith.

4. See The Light.

5. Miasma.

6. Dance Macabre.

7. Pro Memoria.

8. Witch Image.

9. Helvetesfonster.

10. Life Eternal.

Formación:

Cardinal Copia (Tobias Forge) – Voz.

Nameless Ghouls… el resto.

 

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