«La intención no es inventar, quizás reinventar sería la palabra. Tiene un poco de cojones decir esto, pero… Hagamos canciones de Heavy Metal, que suenen a Metal de toda la vida y a la vez fresco y actual.»

Entrevista realizada por Crom

Tenemos el placer de contar con José Pineda, mucho más que el bajista de , como tendréis ocasión de descubrir, y que hace solo unos días ha estrenado su primer larga duración «Ultimate Sin».

Bienvenido Jose, hace tiempo que tenía ganas de charlar contigo. Me gustaría que comenzaras presentando tú mismo a la formación que, a excepción del vocalista, son viejos conocidos de tu banda anterior.

José Pineda: Saludos amigos, muchas gracias por el interés mostrado por la banda, que como bien dices, son viejos conocidos. A la guitarra y batería tenemos a Justi y Carlos respectivamente, compañeros de toda la vida en SPHINX, y a la voz, a mi amigo Cosmin, un tío de puta madre que estoy seguro que dará muchísimo que hablar. Estos somos SnakeyeS!

No me avergüenza confesar que amaba a Sphinx y considero «Mar de Dioses» como uno de los mejores 10 discos de la historia del Heavy Metal español, debió ser duro dar fin a 18 años de historia.

J.P.: Si que es duro, yo viví perfectamente la época de Mar de Dioses, ya que entré en la gira del primer disco «Diamantes en Bruto», junto a Abyss y Furia Animal. Desde entonces han sido muchísimos los momentos de alegría que nos ha aportado Sphinx, pero también he de decir, que la cantidad de palos que nos hemos llevado, han sido de toda índole, ya sean de salud, discográficos, idas y venidas… en fin, podría decir que todo este cumulo de circunstancias provocan bastante desgaste, y bueno, esto ha sido un poco como una ruptura sentimental, digamos, por que amamos Sphinx, pero necesitábamos dejarla descansar, y renovar las ilusiones cada uno por nuestra cuenta. Lo bueno de esto es que tres de nosotros seguimos juntos y a nivel personal, a la hora de hacer viajes, noto la misma esencia que en los buenos tiempo de Sphinx, esa ilusión y esas ganas de comernos todos, sigue presente ahora más que nunca. Ya pasado el tiempo vemos la ruptura de Sphinx como algo positivo por decirlo de alguna manera. Ahora vamos a luchar por esto y en un futuro quien sabe que pasará.

Snakeyes publicó el Ep «Welcome to the Snake Pit» a finales del 2013 y tuvo una buena acogida ¿no es así?

J.P.: Pues sí, muy buena, y de hecho, ese fue el trampolín para decidirnos a consolidar la banda y centrarnos de lleno en el primer disco. La novedad en este caso es que las críticas y el público era nuevo hasta entonces, por que con SPHINX, teníamos muy presente a la gente de España y Latinoamérica, pero cuando empieza a seguirte gente de países como Alemania, Grecia, USA, Australia, Holanda…te das cuenta que aún queda mucho trabajo por hacer, que hay horizontes a los que no esperabas llegar, y de repente están ahí. Nos hace mucha ilusión la respuesta del público y ahora el trabajo que tenemos por delante es desbordante, pero muy gratificante.

¿Cómo se sumó a la banda un pedazo de vocalista como el rumano Cosmin Aionita?

J.P.: Pues, todo surge a raíz de mi intención de editar unos temas que tenía en el tintero, un amigo me hablo de Cosmin, y tal y como te cuento el proceso duró media hora. Lo agregué en Facebook, le mande un tema, le gustó, a los 10 minutos tenia la voz grabada, y estábamos en marcha para trabajar en el resto de temas. Sorprendente pero así fue.

Imagino que por aquel entonces éste era un proyecto paralelo a Sphinx, porque el EP salió casi al tiempo de Chronos, último trabajo de la banda.

J.P.: Bueno más que un proyecto, ya era algo más serio, yo había editado en formato digital y trabajado mucho en ese EP, no quería que fuese algo puntual, los temas que salieron de ahí me fascinan, es el Heavy Metal que siempre me ha gustado, por lo que ese EP viene a ser la presentación de la banda, por que Justi y Carlos, ya se habían unido a nosotros.

Ahora quiero centrarme en vuestro nuevo trabajo: «Ultimate Sin», pero antes me voy a saltar todo el protocolo diciéndote que habéis compuesto un excelente disco de puro Heavy Metal, enhorabuena!

J.P.: Muchas gracias, la acogida está siendo tremenda, está gustando en muchísimos países y todo el trabajo que hemos realizado durante los dos últimos años está empezando a dar sus frutos.

¿Por qué ha tenido que pasar casi un año y medio desde el EP, que tanta expectación nos creó, para tener el disco en la calle?

J.P.: Pues básicamente la cantidad de trabajo que requiere hacer un disco y hacerlo sonar como realmente quiero. Yo me he tenido que encargar de componer y producir las canciones, además que ha sido mi estreno a los mandos de la grabación, conseguir el sonido que yo quería ha sido muy difícil, han sido muchas las mezclas y horas de grabación y arreglos. Aparte, durante este año y medio, he pretendido crear lo que dices, expectación, y mes a mes, llegaban críticas del EP, se sumaban nuevos fans que descubrían a la banda a través del apoyo de los medios, que como vosotros hacen un trabajo digno de reconocer, y además planeábamos el calendario de lanzamiento, rodaje del videoclip, conciertos, diseño de portada, etc. Un calendario calculado milimétricamente para que todo salga a tiempo y a la perfección. Nosotros como grupo autoproducido tenemos que trabajar todos estos aspectos, si bien nuestra larga experiencia con Sphinx nos facilita el proceso, tenemos que contar que Cosmin vive a miles de Kilometros, por lo que coordinar viajes para grabar el video o hacer la presentación en Madrid, requiere muchísima antelación. Al final todo ha salido bien y a tiempo por lo que podemos respirar tranquilos.

Aunque el título en seguida nos puede recordar a Ozzy, para los que ya tenemos una edad (risas), el estilo que practicáis, en parte también por el registro vocal de Cosmin, me lleva inevitablemente a Judas Priest, no me negaras esa influencia en vuestra música…

J.P.: Hombre no te voy a quitar razón, pero si lo que hacemos es Heavy Metal, a algo se debe de parecer, y nosotros no queremos ni vamos a inventar nada, simplemente queremos hacer Heavy Metal sin etiquetas, con una buena producción acorde a los tiempos que corren. Quizá ese toque de Judas Priest del que todos hablan sea por el timbre de voz de Cosmin en sus tonos más agudos, o incluso su aspecto, pero aún así su vocalista preferido es Bruce Dickinson. No creo que para el futuro debamos alejarnos de nuestra personalidad que es la de este primer disco. Si se parece a Judas, Ozzy, Accept o Maiden, bienvenido sean. Para nosotros es un halago.

Será Dickinson su vocalista preferido, pero es la camiseta del «British Steel» de Judas la que luce en el video (risas). No voy a entrar a analizar los temas, ya le he quitado la entrevista a Luishard, si interfiero en la reseña de vuestro álbum que está preparando soy hombre muerto (risas), pero sí me gustaría decir que a pesar de hacer un Heavy Metal muy clásico, repleto de buenos riffs, poderosa base rítmica y una interpretación vocal de altura, las composiciones son frescas y variadas, y el sonido muy actual.

J.P.: Esa era la intención mía desde el minuto uno: sonar como debería de sonar un grupo de Heavy Metal clásico en la actualidad. Como bien he dicho no hemos inventado nada, pero quizás estos grupos se han quedado anclados en producciones un poco añejas, no sé como explicarlo, pero la intención no es inventar, quizás reinventar sería la palabra. Tiene un poco de cojones decir esto, pero bueno la intención es lo que cuenta., Hagamos canciones de Heavy Metal, que suenen a Metal de toda la vida y a la vez fresco y actual.

Ahora voy a lo que decía antes de que no eres solo el bajista de la banda, compones, grabas, produces y mezclas el disco. ¿Eres consciente de que vas a ser el que se lleve los palos si no gusta?

J.P.: Sí que lo soy, de hecho hubo una crítica desde Italia del primer EP en la que nos ponían a parir, y nombraban a Primal Fear unas 7 veces, con este disco también me ha pasado con la crítica de un medio importante. Pero, como amante de la estadística si de 50 críticas, dos salen rana, el balance para mi es positivo. Las críticas sirven de mucho, pero a la vez hay que intentar no aferrarse a ellas a la hora de afrontar nuevas composiciones, no hay que perder la naturalidad. ¿Sabes qué? confió en mi música al 200%, no hay nada mejor que eso. Estando seguro de mi mismo no voy a tener problemas en llevarme palos o no. Los primeros que tenemos que sentirnos felices con el disco somos nosotros, y así ha sido.

Ya te adelanto que no va a haber quejas en ese sentido, el sonido es brutal y la producción impecable. Además, ya en el nuevo disco de José Rubio’s Nova Era aportaste lo tuyo, y me consta que el guitarrista sabe también sobre producción.

J.P.: Con Jose Rubio he podido adentrarme un poco más en el mundo de la producción, si en Chronos ya di mis primeros pasos coproduciendo con el resto de la banda, ahora tocaba centrarme de lleno, y es algo que me ha gustado bastante. Si hay algo que recalcan las críticas es el sonido y la producción, cosa que me produce una satisfacción plena y me recompensa la de horas y horas que he empleado en esto. Sinceramente, hace unos años no tenía ni idea de cómo grabar, me compré mi equipo para grabar el EP, y todo lo he aprendido en estos dos años sin ninguna ayuda externa, así que imagina la de horas que hay detrás de este CD. Como soy un jodido cabezón, hasta que no he conseguido el sonido que he querido no he parado.

En el sonido del disco he apreciado algo que me complace especialmente, ¿es que hay que ser un Steve Harris, Joey DeMaio o un José Pineda para que el bajo se escuche «de verdad» en la mezcla final? Joder! Es que llevo tiempo reivindicando que el bajo tenga la presencia que merece, imagino que estás de acuerdo conmigo.

J.P.: Me alegra que me hables de esto, este era el punto número uno a tratar en el sonido del disco. ¿Qué coño ha pasado con el sonido de bajo de los mejores discos de Heavy Metal de los ’80? Steve Harris, Cliff Burton, Joey Demaio son referentes pero, ¿qué me dices de Glenn Hughes en Deep Purple?, ¿o los clásicos sonidos de bajo de Motorhead, Overkill o Testament?. Hoy en día, usan el bajo como un refuerzo al sonido del disco, una pared de sonido grave que le da gordura a la producción, pero falta definición y presencia. A por eso mismo he ido, a conseguir personalidad y que se note donde está el instrumento en cada momento. A la gente le ha gustado mucho este aspecto, quiere decir que se han dado cuenta de la movida y otro punto más del álbum con el que hemos salido ganando.

Siento que esta entrevista está siendo demasiado severa con la banda y este álbum (risas), os aseguro que José no me ha prometido nada, excepto un disco cuando nos veamos en Murcia, pero como quiero que me invites también a una cerveza, te voy a decir que «Ultimate Sin» es un disco que no tiene nada que envidiar, ni musicalmente ni en cuanto a sonido, a cualquier otro trabajo hecho fuera de nuestras fronteras. Quiero saber si estáis trabajando en promocionar este trabajo a nivel internacional.

J.P.: jajaja amigo ten por seguro que la cerveza está servida, espero verte en Murcia y charlar como colegas sobre el disco, la gira y lo que surja! De momento a nivel internacional estoy trabajando como lo hago aquí en España, exactamente igual. Cada vez que envío un email en castellano, tengo la copia preparada en ingles. El trabajo se incrementa muchísimo, pero ser constante en este trabajo de llegar a los medios es fundamental. Hoy en día si eres músico y te limitas a sentarte en tu casa a que te llamen de prensa, discográficas o festivales, o tienes un talento que te cagas o te comen las moscas. Hay que ponerse la pilas en todos los sentidos y estar al día en cómo llevar una banda sin necesidad de tener una discográfica que tenga un departamento de prensa detrás o una agencia de management.

¿Hay una apuesta firme de todos por Snakeyes? Lo digo porque algunos estáis involucrados en otras aventuras musicales y creo que la banda merece toda vuestra atención.

J.P.: Todos y cada uno de nosotros estamos al 200%, yo tengo Nova Era, Cosmin su banda, Carlos tiene 2 o 3, no para el tío, y Justi también, si sabemos coordinar las agendas de todas las bandas no tiene que haber problema. El problema lo habrá en el momento que alguien no de todo cuanto pueda a la hora de afrontar grabaciones o conciertos, o cualquier otro trabajo que se le encomiende. El que quiera estar en este barco ha de saber que vamos todos a una, si no se acabará hundiendo. La lección la hemos aprendido con Sphinx, qué te voy a decir de esto si venimos de vuelta.

Háblame de la portada, de Felipe Machado (Blind Guardian, Iced Earth), impactante, dime qué representa.

J.P.: La portada es una gran historia que se me metió en la cabeza cuando compusimos las canción Ultimate Sin, la sonoridad de las palabras me parecían cojonudas para titular el disco, así que lo demás vino a huevo, porque como sabes «Sin» es pecado y la serpiente de nuestro nombre representa en la mitología bíblica el pecado y la tentación del Edén. Por lo que las directrices a la hora de elaborar la portada estaban claras, quiero una cruz y serpientes y un paisaje apocalíptico.

El resultado lo podéis ver y encaja a la perfección con la idea inicial.


Ya hay fechas para presentar el disco por nuestro país, algunas más por confirmar, pero la banda pide a gritos su presencia en algún gran festival, más aún, una gira europea, ¿hay algo de eso en vuestro horizonte cercano?

J.P.: De momento no hay nada, sí han llegado propuestas, para hacer una gira por Europa en septiembre, pero conllevaba una inversión de dinero tremenda, que actualmente no podemos afrontar. Y como siempre digo, hoy desde sacar un disco hasta salir a tocar, es dinero que le cuesta al músico, los tiempos han cambiado, seamos pacientes y trabajemos, a ver si alguien nos brinda la oportunidad de salir a tocar con unas condiciones mejores que las presentadas hasta ahora.

Snakeyes tiene una gran proyección, ¿dónde ves la banda en unos años?

J.P.: Si te digo la verdad no miro al futuro, miro al mañana, y mañana tengo que seguir organizando la gira que tenemos en Mayo y Junio, componer nuevos temas, ensayar, seguir promocionando el disco y trabajar mucho día a día. Es la forma de no subirte en una nube, como he dicho antes, venimos de vuelta y media con Sphinx, ahora tenemos los pies en la tierra y tan solo queremos trabajar el momento y lo que toque. Ojalá un día toque preparar una gira por Europa o un gran festival, pero de momento eso no ha pasado.

Sabemos que no corren buenos tiempos para el Heavy Metal, ¿por qué crees que se ha deteriorado tanto la escena estos últimos años? ¿Qué podemos hacer medios, músicos y fans para intentar revertir esta situación?

J.P.: Este tema da para debate. La escena más que deteriorarse se ha saturado de grupos y conciertos. Hace unos años la cosa funcionaba de manera diferente. El listón estaba muy alto para que un A&R de una discográfica (lo que viene a ser un cazatalentos) viniera y mostrara interés por ficharte, por entonces si te fichaban, sí que apostaban por ti, porque vendías discos, porque tenias talento y eras válido para estar en el mercado y tenias detrás una campaña de promoción de las de verdad, por lo que estabas presente, dabas conciertos e iba gente a verte, un engranaje perfecto con una cantidad de bandas ensayado duro esperando su turno. Eso ya no pasa, con las nuevas tecnologías y la piratería el mercado discográfico se ha jodido, por lo que las discográficas ya no se arriesgan en fichar nuevos grupos, y a su vez cada día es más fácil coger un ordenador, grabar un disco, hacerte tus copias y decir que has sacado tu primer disco, mostrándolo al público, como hace años se hubiera mostrado una grabación de calidad en un buen estudio, un buen productor y en definitiva un producto de calidad, cuando quizás no lo es suficientemente.

Pues uniendo, que ahora las víboras de las discográficas en España solo quieren sobrevivir a costa de engañar a las bandas, y a que los grupos, al no tener por encima alguien que les digan si su disco alcanza la calidad necesaria para estar en la calle, se produce una situación catastrófica de sálvese quien pueda. Lo único que podemos hacer es echarle dos cojones a la situación e ir a los conciertos, de todos los grupos que se puedan, prestando especial atención a los que empiezan. Ahora el público es el juez, serán mejores o peores, pero en los escenarios es donde se aprende y donde te das cuenta si lo que haces funciona, y si la gente quiere discos, que se lo compren directamente a las bandas, sin intermediarios de por medio. Las bandas estamos invirtiendo mucho en esto y necesitamos apoyo para seguir sacando discos. Lo que estoy seguro que esto nos pilla en transición de forma de ver el mercado y que dentro de unos años existirá una fórmula que vuelva a encaminar todo a mejor. Lo dicho, mucho trabajo, mucho apoyo, y entre todos a tirar del carro.

¿Cuál es tu «último pecado» confesable?

J.P.: Ufff, que va, yo soy un santo!!!

Para concluir, ¿algo más que añadir?

J.P.: Pues que muchísimas gracias por todo el trabajo que hacéis por ayudar a todas las bandas, sean grandes, medianas o pequeñas, que hacéis un trabajo encomiable y digno de admiración. Gracias de nuevo por interesaros en nosotros y lo dicho, seguimos currando por el Heavy Metal.

Ya nos conoces de antes, pero te aseguro llevamos tiempo trabajando duro para que buenas bandas como la tuya tengan la repercusión que merecen, nuestro altavoz lleva el sonido de vuestra voz cada vez a más oídos, contamos también con vuestra ayuda, para remar en la misma dirección. Un fuerte abrazo José.

J.P.: Un abrazo a todos, nos vemos en la carretera.

 

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