“Una serpiente que recupera (algo) su veneno” 

Reseña de Christian Dárchez

De mas está decir que la polémica salida/expulsión del cantante y bajista ICS Vortex y el tecladista Mustis en 2009 hizo más que mella en el seno de la legendaria agrupación noruega de Black Metal sinfónico Dimmu Borgir, puesto que la banda no solo comenzó a perder parte de la popularidad ganada con los discos ¨Puritanical euphoric misanthropia¨ (2001), “Death cult armageddon” (2003) e “Insorte diaboli” (2007) sino que dejó al cantante Shagrath y los guitarristas Silenoz y Galder (que abandonó el grupo en 2024) a la pampa y la vía en términos creativos. Algo que se notó horrores con el displicente y famélico “Abrahadabra” (2010) y que hizo suponer a muchos que la carrera de los noruegos sin ICS Vortex y Mustis estaba acabada. Tuvieron que pasar 8 años para que “Eonian” (2018) un disco mucho mas pensado que el anterior (igual no había que esforzarse mucho) devolviera las negras esperanzas de que DB volviera a ser lo que alguna vez fueron. 

Pero para saberse dicha incógnita tuvieron que pasar 8 años mas, cosa que el single de adelanto hizo encender la alarma de los medios especializados que al unísono gritaron “¿8 años para esto? ¿En serio, Dimmu Borgir?”, por lo que preferí pasarlo de largo y esperar al disco completo; y la buena noticia es que la banda recuperó algo de la memoria perdida y nos entregan un muy buen disco de Black sinfónico 

“Grand serpent rising”, décimo disco de los noruegos Dimmu Borgir, si bien está lejos de equipararse a aquellas gemas editadas a principios del 2000, muestra a DB con ganas de hacer las cosas bien y no se quedan en solo conformar. Obviando la entrada sinfónica Tridentium a la cual le cuesta arrancar, la cosa arranca a toda furia negra y diabólica de los blast beats de Ascent con voces guturales acompañando los tan característicos growls de Shagrath, las guitarras estridentes y robustas y hasta la veta sinfónica ahora respira un poco mas! Pasando por la mas repiqueteada As seen the unseen que aunque está muy bien estructurada a lo mejor se expande demasiado en las ideas, mejor suerte tiene la más arriesgada The Qrypfarer cuyas matices progresivas se conjugan con un estribillo de velocidad mas estándar y con el piano acompañando la marcha casi Avant Garde y el Viking metal de la marcha media y épica de la curiosa Ulvgjeld & blodsodel en la que solo aceleran un poco hacia el final. 

El black metal a medio tiempo de la muy melódica Repository of divine trasnmutation solo se anima a pisar el acelerador en su parte media, puesto que la idea es dejar respirar a los muy buenos riffs y solos de guitarra.  Slik Minnes en Alkymist balancea muy bien el riffeo de metal de corte mas tradicional con la parte sinfónica y que no teme sonar mas vital que siniestra, algo que también implementan en la cambiante The phantom of the nemesis. El blast beat a flor de piel está de vuelta con la vertiginosa The exonerated pero usan muy bien las pausan aportando muy buenas melodías tanto en el riffeo como en el solo. 

El sinfonismo y la marcha machacosa pseudo thrasher de At the Precipice of Convergence resulta un muy buen aporte para la variedad y para el final llegan con las voces soprano femeninas en el Black de corte épico Shadows of a Thousand Perceptions y el cierre con las melodías limpias y luminosas de guitarras (para lo que es Dimmu Borgir) y los exquisitos y bonitos arreglos sinfónicos del instrumental casi baladístico Gjǫll resulta un riesgo inusual para DB y uno muy bien hecho y tomado hay que decir!

La producción seguramente se la estarán imaginando: pulcritud y prolijidad por los 4 costados donde nada quedó librado al azar: todos los instrumentos y voces como los arreglos quedaron muy favorecidos en la mezcla. La portada es muy parecida a la anterior, la cula no me convence mucho. Tal vez algunas de las canciones se exceden con el tema de las intros y no hacen mas que alargarlas a lo tonto, pero no cabe duda que estamos ante un muy buen disco de esta ya legendaria banda noruega de Black Metal sinfónico que además de recuperar la memoria no teme tomar algunos riesgos, algo que tal vez no llegue a contentar a sus fans más acérrimos. Yo en ese sentido les doy la derecha. 


Dimmu Borgir

Shagrath: voz, teclados y orquestaciones
Silenoz: guitarra

Damage: guitarra

Geir Bratland: teclados

Victor Brandt: bajo

Daray: batería

Canciones

01. Tridentium 

02. Ascent

03. The Qryptfarer

04. As Seen in the Unseen

05. Ulvgjeld & blodsodel

06. Repository of Divine Transmutation

07. Slik minnes en alkymist

08. Phantom of the Nemesis

09. The Exonerated

10. Recognizant

11. At the Precipice of Convergence

12. Shadows of a Thousand Perceptions

13. Gjǫll

 

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