“Han demostrado que aún les queda mucha cuerda en un show espectacular”

Crónica escrita por: Mike Young

La banda californiana de rock alternativo, Papa Roach, volvían a pisar Barcelona después  de ocho años desde su último concierto en tierras catalanas. Para esta ocasión, el escenario escogido fue la sala grande de razzmatazz, que se vistió de gala para recibir a los americanos, que venían a presentarnos su nuevo disco: “Crooked Teeth”.

La sala se llenó hasta los topes y no cabía un solo alfiler tanto en la pista como en los balcones, donde se pudo disfrutar de un excelente show muy enérgico y con una gran calidad de sonido, donde no defraudaron a nadie. A pesar de que el concierto empezó un poco más tarde (21:30), valió mucho la espera.

Comenzando con una potentísima “Crooked Teeth” (canción que da nombre al nuevo disco), se empezaron a ver los primeros mosh pit de la noche (que no serían pocos) y ya desde el primer momento con un público muy entregado con ganas de cantar y saltar. A continuación le siguieron dos clásicos “Getting Away With Murder” que fue coreada hasta la saciedad y “Between Angels and Rise”.

En “Face Everything and Rise” la energía de la banda desbordaba y el público lo notaba. El más enérgico de todos, como siempre, fue Jacoby, que demostró estar en un gran estado de forma sin parar de saltar, moverse por el escenario y animar cada vez más y más al respetable a pasar una noche increíble. A demás de tener la voz muy bien, algo que personalmente me impresionó muchísimo. Con “Born For Greatness” el público enloqueció un poco más de lo que ya llevaba hasta entonces, haciendo cada vez más grandes los mosh pit y saltando mucho más.

Volvían los clásicos con “She Loves Me Not” y la tremenda “Scars” que pondría los pelos de punta y empezaría a dejar sin voz a los allí presentes. Reconozco que la canción “Periscope” no me convencía en la versión de estudio, pero al escucharla en directo cambié completamente de opinión, un gran tema muy trabajado, igual que “Gravity”, que cada vez que lo escucho me gusta más, sobre todo con su puesta en escena, donde el papel del teclado fue clave.

Es sabido que a Papa Roach le gusta meter algún que otro cover en sus conciertos y este no iba a ser menos, y empezaron el clásico “Song 2” de Blur, donde el público no dejo de saltar y cantar. Un público mayoritariamente joven, en los que seguro que a más de uno, estas canciones fueron su banda sonora en el instituto (como un servidor), y lejos de ser el típico concierto de “Boy band” para adolescentes, demostraron que son toda una banda de rock de las de antes y que aún hay esperanza entre tanta música moderna.

Volviendo con su nuevo disco, tocaron una muy enérgica “Traumatic”. Jacoby era amigo del fallecido Chester Bennington, cantante de Linkin Park, así que hicieron un pequeño midley y a mitad de “Forever” interpretaron la canción “Numb” para homenajear a Chester, en la cual todo el público coreó con una gran entrega. Y tras un pequeño speach de Jacoby, le dedicó a su amigo fallecido el tema “Blood Brothers”, un clásico de sus primeros discos.

Volviendo con los covers, tocaron un trozo de “Another Brick in the Wall” de los legendarios Pink Floyd para pasar a uno de los mejores temas de su nuevo disco, “American Dreams”, una crítica a la sociedad americana al más puro estilo “American Idiot” de Green Day. Llegaba el momento tranquilo del concierto con la versión lenta de “Lifeline”, que a un servidor le puso los pelos de punta por la gran interpretación y “Help”, otro gran tema de su último disco.

En este momento, la banda abandonó el escenario, pero el público quería más y no paró de corear el nombre de la banda y alentarlos a que saliesen de nuevo. Y vaya si lo hicieron, con aún más energía. Aunque la canción con la que volvieron no me acaba de convencer, “None of the Above”, pasaron a uno de sus clásicos: “Dead Cell” donde hicieron un medley con “Throw Away”.

Para finalizar el concierto, tocaron dos grandes clásicos de la banda que nunca pueden faltar. “Last Resort” preparó el terreno para la traca final, el gran hit de la banda con el que triunfarían (fue uno de los temas principales de la wwe en sus tiempos). Haciendo un pequeño medley al principio con el tema “Blitzkrieg Bop” de los míticos Ramones, para pasar a su gran tema “…To Be Loved”, canción que fue muy coreada y celebrada, donde el público dio toda la energía que les quedaba y aún así hubiesen seguido dándolo todo.

Fue un grandísimo concierto de los californianos, que se notaban las ganas que había ya de verlos después de tanto tiempo, demostrando que aún les queda mucha cuerda y no han caído en la rutina de hacer refritos en forma de cd y componer cuanto cosas. Se nota que lo suyo es pasión por la música y lo trabajan mucho. La parte más importante es la tremenda energía que transmiten al público en todo momento. ¿Volveremos a esperar otros ocho años para verlos? Sinceramente, espero que no, ya que me encanta su directo y es una de las bandas que me ha acompañado desde mi etapa en el instituto. Quiero agradecer a Thais por las fotazas que hizo en el concierto y que ha cedido para esta crónica. Un saludo heavy!!!! \m/

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