Un espejito de color y empañado

Crítica escrita por christian darchez

HACE MUCHO TIEMPO Y EN UNA GALAXIA MUY LEJANA… Los lanzamientos de Blind Guardian se seguían con gran interés, pues cada uno de ellos era pólvora pura! pero eso fue hace mucho, mucho tiempo. Discos como Beyond The Red Mirror, me hacen extrañar mucho más sus épocas de Battalions Of Fear (1988), Follow The Blind (1989) y el genial Tales From The Twilight World (1991), verdaderos hitos en la carrera del guardián ciego, merced a su fuerza Thrash y deudora de Helloween. Obvio es que en esa evocación también entra el grandilocuente Nightfall In Middle Earth (1998), pero por mucho que nos duela, ese fue el primer aviso de lo que vendría después: el abandono de la velocidad primaria.

La verdad es que desde A Night At The Opera (2002), pese a todo lo que se le pueda objetar, no me engancho con Blind Guardian, a partir de A Twist In The Myth (2006) el modelo fue el mismo: composiciones cambiantes y cada vez más dispersas, sin gancho y espíritu, velocidad a cuenta gotas (mejor dicho, dosis de parches), esos malditos coros superpuestos cada dos frases y estribillos alegres, casi festivos, que hacen que Hansi Kursh parezca un villano de Disney en su segmento musical, pero con guitarras, que dicho sea de paso, suenan cada vez más rebajadas. Prefiero dejar de lado la regrabación de canciones clásicas para sus discos de aniversarios, porque mis deseos de convertirme en un asesino serial irían en aumento.

Beyond The Red Mirror, décimo trabajo de la banda, me duele en el alma decirlo, es un disco que aburre y mucho, bueno a mí me aburrió. Y es justamente, por las razones que expuse anteriormente: la composición sigue siendo pueril e insulsa: ya desde la entrada con la extensa y anestesiada The Ninth Wave y sus coros onda ¨mágicos¨, la insulsa Twilight Of The Gods (muchachos, basta de insistir con esa palabra, ¡vamos a creer que se hicieron fans de Bella Swan y Edward Cullen!), que no empieza mal pero terminan arruinándolo con sus patrones alegres, y que The Holy Grail, donde hacen uso de la velocidad y de la convicción metalero, sea la mejor canción del disco, eso nos dice muchas cosas del mismo. Lamentablemente, después de ahí, la nada misma, el pulso muerto de The Throne y la bochornosa balada a piano Miracle Machina, que haría que Freddy Mercury se levantara de su tumba y les pregunte si de verdad son fans de Queen!, y todavía no me explico, porqué aun insisten con esas últimas canciones de tonos navideños, como Grand Parade y sus insufribles 9 minutos.

La verdad es que cada sonido que emana de Beyond The Red Mirror es un puñal a los oídos, todo es desmesurado y sin fuerza. Los que gustan de esta faceta de la banda, quedarán contentos con esta nueva entrega. Yo al menos por mi parte, como viejo seguidor del grupo que aun espera, aunque sea pequeña, una vuelta a las raíces Power/Thrash, tengo que decir que Beyond The Red Mirror es un bodrio para el olvido.

 

Blind Guardian

Hansi Kursch: Voz y bajo

Andre Olbrich: Guitarra

Marcus Siepen: Guitarra

Frederick Ehmke: Batería

 

Tracklist

1. The Ninth Wave

2. Twilight Of The Gods

3. Prophecies

4. At The Edge Of Time

5. Ashes Of Eternity

6 The Holy Grail

7. The Throne

8. Sacred Mind

9. Miracle Machine

10. Grand Parade

 

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