“Nació con una guitarra bajo el brazo”

By Hombre Rancio

 

La importancia en el Heavy Metal de Randy Rhoads es muy alta, se nos fue muy joven pero es que revolucionó por completo el mundo de la guitarra, además fue la tabla de salvación de un Ozzy Osbourne que se iba a la deriva.

Randall William Rhoads nació un 6 de Diciembre de 1956 en Santa Mónica (USA), a día de hoy está considerado como uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos. Su técnica tan original dio lugar a otros estilos, por ejemplo se le considera el auténtico pionero del Metal neoclásico y también cómo el pionero del Shred… un género que tiene muchos adeptos y que dio grandes nombres cómo David T Chastain, cómo Michael Battio, Friedman en sus tiempos de Cacophony… todos emulan a Randy.

El pequeño de tres hermanos, su madre era maestra de música, ahí nació su pasión por los instrumentos. En la escuela musical de Musonia, dónde su madre impartía clases en pleno centro de Santa Mónica, Randy empezó a tomar clases de guitarra a los seis años, es lo que llamamos un claro ejemplo de niño prodigio. Su primera guitarra fue una Gibson, no se lo tomó cómo un capricho infantil, cuentan sus hermanos que Randy jamás se despegaba de su guitarra. Lo de la guitarra es herencia familiar, su abuelo era un músico de Blues y Randy heredó su guitarra

Scott Shelly era su profesor pero cuando Randy llegó a la adolescencia su creatividad se disparó, enseguida el alumno superó al maestro y se tuvo que buscar otros retos, en su adolescencia Randy estaba influenciado por bandas cómo Mountain o Led Zeppelin.

Tan sólo con 14 años, Randy formó su propia banda, los Violent Fox, era amigo de Kelly Garni al cual enseñó a tocar el bajo y juntos dieron un paso adelante a su carrera, con 16 años Randy deja a los Violent Fox y forma Quiet Riot, nace la leyenda.

En el circuito de los Ángeles, los Quiet Riot eran ya una leyenda, curiosamente no consiguieron en estos primeros tiempos un contrato discográfico pero si lo consiguieron con un sello japonés.

Los primeros Quiet Riot ensayaban en el garaje de Rhoads. Es la típica banda joven con ganas de comerse al mundo, que tuvieron que buscarse trabajos y faltar a clase para proseguir con su pasión por la música, Randy se hace profesor de guitarra en Musonia en 1975 y lo compagina cómo puede con la banda.

Randy Rhoads cómo profesor de música, abarcaba prácticamente todos los estilos musicales, y esto lo llevó a cabo en sus actuaciones en directo. Tampoco fueron unos años excesivamente felices, Quiet Riot no conseguía encontrar un contrato y el cantante, Kevin Dubrow, tenía una relación muy complicada con todos los miembros de la banda, su carácter era tan excesivo cómo su vida, así terminó.  El primer álbum, grabado en Los Ángeles y lanzado en el mercado Nipón, fue un éxito en el mercado oriental, no así en el americano, dónde eran catalogada de unos burdos imitadores de Alice Cooper.

Los Quiet Riot no iban ni para delante ni para atrás, su segundo trabajo, tampoco encontró un hueco en el mercado y además la relación entre sus componentes era pésima. Dubrow creaba todos los malos rollos dedicándose a hablar mal de unos y de otros, el bajista Garni estaba harto de él y le pidió a Randy que lo echará, pero este no accedió así que se marchó. Un tal Nicky Sixx estuvo a prueba en el bajo, pero Dubrow dijo que no sabía ni rasparlo, así que su puesto lo ocupó Rudy Sarzo.

En 1979 Randy seguía siendo maestro y por contrato tenía que editar un tercer álbum con los Quiet Riot, pero su vida cambió gracias a que un amigo en común que le pidió una audición para Ozzy Osbourne.  Dana Strum era ese contacto, en un principio Randy se negó porque no le gustaba nada Black Sabbath.  A las dos de la madrugada acudió Randy junto a un Ozzy, que al día siguiente se volvía a Inglaterra, con unos breves acordes le convenció de que era su guitarrista.

Blizzard of Ozz y Diary of a Madman son dos clásicos absolutos que salvaron la carrera de Ozzy, que se iba al garete por su disipada vida.  En los primeros tiempos de la banda giraron con Budgie y Randy era la sensación en directo, ya que Ozzy simplemente se mantenía en pie.

Randy hacia fabricar sus propias guitarras según sus indicaciones y con guitarra nueva,acudió en 1981 a Londres para grabar su siguiente álbum con Ozzy.  En la gira de este álbum tuvieron a los Mötorhead cómo teloneros, lo que menos le gustaba a Randy era tocar los clásicos de Sabbath.

Según la MTV, Randy junto con Eddie Van Halen eran los mejores guitarristas del momento e intentaron crear una falsa rivalidad entre ellos dos, rivalidad que nunca existió.  A Randy no le gustaba Eddie Van Halen, su guitarrista favorito era George Lynch (Dokken), que por cierto substituyó a Randy en la academia Musonia cómo profesor.

Randy se empieza a cansar de la música de Ozzy, primero que el cantante estaba en su peor fase con el alcohol, prácticamente no se tenía en pie, el detonante fue que la discográfica le ofreció a la banda grabar un álbum en directo con temas de los Sabbath, algo a lo que se negó.

Randy le comunica a Ozzy que quería abandonar la banda, algo que sentó muy mal a Ozzy y a Sharon, su mujer y representante.  La relación entre Ozzy y Randy era tirante, más bien Randy ejercía de hermano mayor y eso que era más joven que él , le prometió al final grabar un álbum y luego su idea era dedicarse a la música clásica, seguramente acabaría por volver al Heavy Metal, pero quería desligarse de Ozzy cómo fuera. Ni le motivaba su música y estaba harto de los excesos del cantante.

Al día siguiente, la banda se dirigía a un festival en Orlando, Florida. Osbourne recuerda su última conversación con Rhoads esa noche en el autobús. Hablaban sobre el excesivo consumo de alcohol de Ozzy. La última cosa que Rhoads le dijo esa noche fue » Si sigues así, tú mismo acabaras con tu vida. ¿Sabes? Uno de estos días.» Después de conducir la mayor parte de la noche, se detuvieron en un área de descanso dotada con un aeropuerto. Una vez allí, Andrew Aycock, conductor del autobús de la banda, decidió llevar a Randy y a una maquilladora de la banda, Rachel Youngblood, a dar un paseo en la aeronave, ya que Andrew contaba con una vieja licencia de avionetas caducada. Éstos sobrevolaron una y otra vez el autobús de la banda, hasta que una de sus alas lo golpeó. El toque con el ala causó una desviación de la aeronave hacia una casa que había en el área de descanso, la cual se incendió e hizo perder la vida a los tres ocupantes de la aeronave, entre ellos Randy.

La investigación sobre el trágico suceso dio como resultado que el piloto de la avioneta había consumido previamente cocaína y que su permiso de pilotaje había vencido hacía mucho tiempo.  Se nos fue a los 25 años de edad, un guitarrista que de seguir vivo estoy seguro que hubiera cambiado por completo la historia del Heavy Metal.

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