
“Aquí hay agotamiento”
Power Metal – Alemania
Escrita por Christian Darchéz
A veces pasan estas cosas. La inspiración no es eterna, puesto que no viene en un canasto como el que tenía San Martín de Porres y en algún momento, o bien flaquea, o se termina acabando, y más cuando la fórmula fue explotada por tanto tiempo. Eso es lo que le terminó pasando al proyecto del músico y cantante alemán Tobias Sammet, que tras los sucesos de los «Metal Opera» de 2001 y 2002, desde 2008 con «The Scarecrow» viene editando discos con Avantasia a mansalva, y encima con apenas 2 o 3 años de diferencia, sin tomarse el tiempo necesario para recargar energías. Avantasia a esas alturas solo era un resquicio para volcar toda esa seriedad que en un Edguy, ya convertido en una parodia al Sunset Strip, estaba vetada. A tal punto llegó esto que «Moonglow» (2019) fue el último chispazo de genialidad de Tobias Sammet y su tinglado de cantantes notables, con críticas muy positivas por parte de la prensa y haciendo una gira por demás exitosa en la que fui testigo por aquel año, en aquella inolvidable noche en el Teatro de Flores. Tras la maldita pandemia y el posterior encierro al cual fuimos sometidos, llegó «A Paranormal Evening with the Moonflower Society» (2022), disco que encendió varias alarmas y dejó en evidencia de que la llama estaba comenzando a perecer. Tres años después de aquel disco, llega este «Here Be Dragons», y me duele en el alma decirlo, no hace más que confirmar dicho agotamiento creativo por parte de la pluma de Tobias Sammet.
«Here Be Dragons», décimo disco del megaproyecto del alemán Tobias Sammet, muestra su habitual propuesta de power metal sinfónico y teatral de siempre; pero el impacto, la creatividad y el gancho de otrora están más que ausentes. A ver, tanto Tobias como el resto de los músicos y los cantantes invitados hacen lo suyo sin despeinarse (salvo Geoff Tate, y sabrán por qué jejeje), pero por cómo están construidas la mayoría de las canciones, se los nota totalmente desperdiciados, ya que no tienen cómo destacarse, y eso se debe a cómo fueron acomodados en las mismas: en el 70% de cada canción las canta Tobías (las compartidas) y el resto se los deja a los invitados para que hagan lo suyo y, aunque lo hacen bien, quedan como empleados de un banco que hacen su trabajo en tediosa y gris rutina. Cero riesgo. La cosa ya arranca mal con el engañoso teclado oscuro en el inicio de «Creepshow», que luego muta en un rock «felizón» a lo Bryan Adams y encima le copia descaradamente el estribillo de «Get Up». No se engañen, me encanta Bryan Adams, pero si el tema aunque sea tenía una pizca de gracia y carisma que le aporta el canadiense a sus canciones, no habría problemas, pero acá eso está a kilómetros de pasar. Luego tenemos a la canción homónima del disco, que es un despropósito absoluto: no solo por cómo desperdició a Geoff Tate de forma criminal, sino que los casi 9 minutos no tienen razón de ser, ya que es un medio tiempo sin muchas variantes y se hace eterno. La cosa levanta un poco con la muy acelerada y power «The Moorland at Twilight», de esas que son ideales para corear en vivo, ¡pero hace cantar solo un par de versos a Michael Kiske, que ya suficiente tiene en Helloween con los duetos! Para eso, ¡Tobias la cantaba solo y listo! Sin embargo, quien se llevó la peor parte fue Tommy Karevik (ex Seventh Wonder, hoy en Kamelot) en el medio tiempo «The Witch», que pretende sonar progresiva, pero termina siendo genérica y poco para lo que Karevik es capaz de hacer. «Phantasmagoria» y su onda movida levantan un poco más, pero a Ronnie Atkins (Pretty Maids) no se lo escucha muy entusiasmado tras el micrófono (y en vivo es una bestia), y no porque no tenga ganas de cantar, sino por lo que tiene que cantar. Algo similar le sucede a Bob Catley (Magnum) en «Bring on the Night» (nada que ver con la de The Police), que sabemos que es un cantante que suele emocionar con 2 o 3 frases; acá se lo nota algo fastidiado por cantar algo muy parecido a «The Story Ain’t Over», pero sin el gancho de aquel. Luego llega quizás el mejor corte del disco: la onda heavy/power de la aceleradísima y potente «Unleash the Kraken», que no tiene un carajo que ver con el resto del disco, y Tobias hace lo más práctico: cantarla solo. Los aires épicos del medio tiempo machacoso «Avalon» dentro de todo van para adelante, pero poner a la talentosa Adrienne Cowan (Seven Spires) después del primer estribillo se siente como una jugada predecible y poco arriesgada. Para el final llegan otras tantas cosas que no tienen explicación, como lo es el power veloz de «Against the Wind», con un Kenny Leckremo (ex H.E.A.T.) cantando una canción que no está hecha a su medida, algo que no tiene sentido, puesto que Tobias canta las partes más álgidas, justo donde Kenny (aún siendo un gran cantante) no llega. ¡Para eso la cantaba solo y listo! La misma boludez la comete en la power ballad «Everybody’s Here Until the End», que tranquilamente la podía cantar solo, pero prefirió incluir a una bestia del micrófono como lo es Roy Khan; hacer tan poco en la misma es un desperdicio brutal de mano de obra.
La producción seguramente ya se la estarán imaginando: pulcritud y prolijidad por donde lo escuches. No hay un solo instrumento, voces y los pertinentes arreglos que se superpongan sobre todo; acá todo suena de manera coral y armónica. Y cuenta con una buena portada, a cargo de Rodney Matthews, habitual colaborador de los ingleses Magnum. Si tengo que ser justo con «Here Be Dragons», es que al menos, a diferencia de «A Paranormal…», tendrá 3 o 4 canciones como máximo que son potables; pero siendo duro, me temo que eso no es suficiente, y más cuando el resto de las canciones son un tremendo «Meh» en el que se desperdician cantantes a lo tonto. La sensación que al menos a mí me dejó este «Here Be Dragons» es que Tobias ya no sabe qué hacer bajo el nombre de Avantasia y solo se limita a trabajar en piloto automático con el único fin de cumplir con plazos contractuales con Napalm Records y salir de gira. Para ir cerrando: aquí puede haber muchos dragones y todo, pero si les falta ese fuego que los hace letalmente peligrosos y aguerridos, solamente quedan como reptiles gigantes e indefensos frente a los cazadores de turno ávidos de fama y gloria.
Lo dejo a su criterio, especialmente.
Avantasia
Tobias Sammet – voces, bajo, teclados
Oliver Hartmann – Guitarra
Sascha Paeth – Guitarra
Michael «Miro» Rodenberg – Teclados
Felix Bohnke – Batería

Tracklist
01. Creepshow
02. Here Be Dragons
03. The Moorlands At Twilight
04. The Witch
05. Phantasmagoria
06. Bring On The Night
07. Unleash The Kraken
08. Avalon
09. Against The Wind
10. Everybody’s Here Until The End


