Escrito por Moralabad

Seguimos una semana más con este lanzamiento especial en forma de disco 10 para adentrarnos en la historia que salió de la mente de Andy Kuntz dos años tras el lanzamiento de “Beyond Daylight” en 2002. Un año después el cantante alemán se reunió con sus amigos Michael Krauss y Stefan Glass con los que decidió crear un proyecto paralelo a Vanden Plas, con la ayuda del mismo batería, Andreas Lill, al cual llamaron Abydos, haciendo referencia al famoso templo egipcio ubicado en el Valle de los Reyes.

La idea en sí era crear un disco totalmente conceptual de cosecha propia con el fin de llevarlo al escenario en forma de musical. Hago un inciso para que el que no lo sepa, Andy Kuntz es en Alemania un famoso cantante y actor de musicales en los que ha tenido el papel principal de títulos conocidos mundialmente como “Jesus Christ Superstar”, “The Rocky Horror Picture Show, “Evita” y “Ludus Danielis”, así como otros proyectos a nivel local. Con esa experiencia adquirida y habiendo logrado un decente nivel con su banda de metal progresivo en los últimos años, se pone manos a la obra tomando el control de toda la composición del disco.

El título del disco es más largo de lo habitual, pero dice mucho, ya le valía, sobre qué trata la historia. Hago un resumen: Fly es el personaje principal alrededor del cual transcurre la historia, se queda huérfano de niño tras la repentina y extraña muerte de su padre, del cual solo conserva su diario. Treinta años más tarde se ve envuelto en una serie de misteriosos sucesos que le vuelven a reunir con sus dos amigos de la infancia y que, juntos, van a descubrir que sus sueños de niños estaban más entrelazados de lo que imaginaban. Fly escribiendo un libro cuyo título es Abydos, Friza siendo la principal actriz de la obra Abydos, de teatro y Litz desarrollando un videojuego de nombre Abydos. Todos ellos teniendo en cuenta la historia que aconteció cuando eran niños, previo a la muerte del padre de Fly, el cuál irá desvelando esos secretos a medida que vaya leyendo su diario…

Pasemos a desglosar este gran disco que hoy día es considerado como la primera gran obra conceptual de la discografía de los alemanes y uno de los mejores a nivel europeo. “The Inhabitants Of His Diary” abre a modo de introducción instrumental, apenas cuatro acordes de guitarra y acompañamiento de piano con un solo de batería de un minuto, desde luego, algo que no se ve a menudo. El comienzo de la historia se produce con el medio tiempo “You Broke The Sun”, un tema que trata sobre la vida y la muerte haciendo una alegoría con el Sol (vida) y la Luna (muerte) con esta segunda interponiéndose entre la Tierra y el astro al formar un eclipse solar. La canción empieza con piano y voz grave que va aumentando el timbre hasta finalizar, es muy emotivo y representado en directo gana mucho más, y más cuando Andy clava la actuación (ver vídeo).

Silence” es el primer tema totalmente progresivo del disco, más movido musicalmente, alcanzando momentos de doble bombo sobre todo en estribillos y duetos de teclado y guitarra, la voz sigue llevando la batuta. Aquí entra en escena un nuevo personaje, se trata del alma y alter ego de Fly, el cual le irá aconsejando y guiando para saber la verdad oculta en el diario. Volvemos a la tranquilidad con una de mis favoritas, “Far Away From Heaven”, que Fly dedica a su padre. Musicalmente es del estilo de “You Broke The Sun” solo que al final entra el coro de Kaiserlautern, el cual los acompaña en la representación teatral en 2007. En realidad es una canción de temática triste pero que al escucharla resulta alegre.

Nos adentramos en el diario para visitar un mundo de habitantes extraños liderados por Mr. Green, no es otro que el mencionado “Coppermoon”, al cual Fly denomina “The Other Side”. Es la canción más rápida del disco, con mucha contundencia en los riffs de guitarra y estribillos pegadizos que se une a la cambiante y más tradicional “Hyperion Sunset” en la que viajamos hasta el satélite de Saturno para explorar una de sus múltiples leyendas. En esta predominan los teclados y la voz. Esta es la temática que Friza quería interpretar en su obra de teatro, en la cual el templo de Abydos está implicado.

Viajamos al olimpo de los dioses con “God’s Driftwood” inmersos en el mundo de Coppermoon con el reencuentro de los tres amigos. Es la más experimental del disco, todos los instrumentos tienen en un momento u otro protagonismo dejando de lado a Andy, que esta vez es el que más se luce con diferencia, un buen tema digno de llevar su firma. Esta vez Litz es raptado sometiéndose a un lavado de cerebro el cual desemboca en la finalización de su proyecto personal, un videojuego de marcianitos con el que soñaba de pequeño al que llama “Radio Earth”. Con solo escuchar el comienzo de este tema nos lo imaginamos. Personalmente es una de las canciones que más me gustan de toda la música, no es complicada, tampoco creo que sea sencilla, tiene una de las mejores voces que he escuchado y es muy alegre, además de tener una bonita letra. Buenos los solos de guitarra acústica y eléctrica en el parón que consiguen que este sea un tema muy recomendado, sobre todo para momentos difíciles.

Aunque hayamos pasado ya la mitad de canciones del disco nos encontramos en el ecuador de la duración total. “Abydos” comienza con monólogo de voz al que se suma el piano y teclados y cuerdas haciendo el acompañamiento. Es más largo que los anteriores, superando los siete minutos, pero desde el minuto 3 hasta el final es de lo mejor que he escuchado nunca, esto sí que es progresivo. Voy a explicar con palabras lo que quisieron expresar y seguro te darán ganas de escucharla después. Trata sobre el templo egipcio, de los jeroglíficos tallados en sus columnas que explican la salida del Sol en el amanecer como si se tratara de una embestida que estuvieras escuchando a lo lejos hasta tenerla frente a tus ojos. En la historia, Fly escribe esta experiencia para terminar su novela.

Volvemos a la Luna de cobre (Coppermoon) para escuchar el discurso que Mr. Green hace a los tres amigos junto al alter ego de Fly en el que le da la contraseña para poder escapar y volver a la realidad. La palabra clave es “Wildflowersky”. Esta canción alcanza los ocho minutos y medio exactos y es la más Vanden Plas de todas, pero no del pasado, sino de lo que vendría en el futuro. Me quedo sobre todo con el estribillo y la teatralidad que Andy demuestra en su interpretación. La parte final era realmente extraña de escuchar cuando salió el disco pero hoy día podemos decir que esos toques modernos de teclado y guitarra han influido a muchos.

Y con el piano de Michael Krauss imitando el estilo de Chopin con acompañamiento de cuerdas inicia la larga “A Boy Named Fly”, con la que finaliza la historia y deja un final libre para que cada uno saque sus propias conclusiones. Desde luego escuchar una canción como esta con un cantante de este calibre es un regalo para los oídos. El estilo musical es más del rock clásico en la primera mitad en la que se desarrolla el primer estribillo junto al piano, guitarra acústica y coro femenino que desemboca en un solo de seis cuerdas. La segunda mitad comienza con el estribillo liderado por el coro y Andy que llegan al parón con solo de la acústica y sucesivas interpretaciones vocales con elementos de música clásica, hasta desembocar en el tercer estribillo precedido de un solo de guitarra de Stefan Glass con mucho gancho y la colaboración de Mayka Kiefer (solista del coro) en la voz y todos los elementos al unísono haciendo el final lo más grandioso posible.

Así termina este disco 10, una historia realmente trabajada con letras magníficas y música fiel a su estilo compositivo y sus principios, uniendo sus dos pasiones, los musicales y el heavy metal. Cuatro años más tarde, en 2007, finalmente pudieron llevar a cabo este proyecto en el escenario más importante de este género teatral, el Pfaltheater Kaiserlautern, junto a los músicos de Vanden Plas tocando en vivo, del cual grabaron DVD. En el mismo incluyeron cuatro canciones más: “Scarlet Flower Fields”, “Healing Tree” y “Can You Hear Me?” del lanzamiento previo al disco. “Beyond Daylight” de 2002, y un tema compuesto exclusivamente para el musical, junto al cantante Andreas Zaron, “Just Like The Wind”. A continuación os pongo el tema “You Broke The Sun” procedente del mismo evento, en el que Andy Kuntz demuestra su calidad sin retoques de estudio.

Canciones

1. The Inhabitants Of His Diary

2. You Broke The Sun

3. Silence

4. Far Away From Heaven

5. Coppermoon (The Other Side)

6. Hyperion Sunset

7. God’s Driftwood

8. Radio Earth

9. Abydos

10. Green’s Guidance For A Strategy Adventure Game

11. Wildflowersky

12. A Boy Named Fly

Abydos

Andy Kuntz – Voz

Andreas Lill – Batería

Michael Krauss – Guitarra, teclado y piano

Stefan Glass – Guitarra, bajo, teclado, piano y percusión

Mayka Kiefer – Voz y coro

Charlotte Baumann – Voz y coro

Invitados

Gary Carson – Narrador

Isabelle Margot – Cuerdas

Karin Van De Welde – Cuerdas

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