
Día con bandas para todos los gustos
Crónica de Sikanda
Fotos de Fran Cea y Javier Bragado compartidas para todos los medios.
Un año más, Dioses del Metal ha estado presente en el festival castellano más relevante del verano: el Z! Live, que celebraba su XI edición. Es cierto que quizás este año el cartel ha sido algo menos llamativo, y que el palo de la no gira de Twisted Sister desanimó a muchos, pero también hay que decir que a este evento no vamos solo por la música. Por supuesto, el principal motivo es ver a tal o cual banda, pero lo que nos motiva también es el ambiente, lo cuidado que está todo, lo bien que nos lo pasamos, la camaradería entre unos y otros, lo acogedora que es Zamora, las amistades que hacemos… y eso hay que tenerlo en cuenta.
Y lo digo todos los años, pero es que los detalles marcan la diferencia: lo pendiente que está Iuri de la prensa, danto detalles de todo, los baños más limpios de cualquier festival del mundo, los precios razonables, la variedad en la alimentación, las sonrisas de los camareros y la atención rápida y eficaz, el que no se solapen bandas, el cumplimiento de los horarios, la ducha al lado de los baños para sofocar el calor… Pueden parecer asuntos sin importancia, pero lo dicho: esto engrandece.
Y por supuesto, un super gracias a los fotógrafos que comparten sus fotos desinteresadamente con los medios que no llevamos fotógrafo.
Vamos con la jornada musical del jueves 11, que, para alguien más clásico, como yo, se hacía un poco de bola. Pero no me voy a quejar de que todos los estilos tengan su cuota seas un black metal, un progresivo, o un metal Paco, porque eso es otro detalle importante. Llegamos casi justos para ver a Serious Black tras una ágil recogida de la acreditación, por lo que no pudimos ver a Headon, que abrían el día y a Noah Histeria, que eran los siguientes.

La banda de power metal melódico se formó en 2014 pero de aquellos inicios no queda nadie, es más, hasta les faltaba el bajista Marius por un problema de salud, y aunque se le echaba en falta, hicieron todo lo posible por sacar el concierto adelante y darlo todo. Con teclados pregrabados y muchas ganas fueron desgranando temas hasta llegar a la recta final, mucho más potente con Metalized, de su último disco, un medio tiempo y uno de sus himnos por excelencia: Serious Black Magic. Buena acogida del público para una hora en la que todavía no se había llenado el recinto y en la que hacía mucho calor.
Sin solapes, y sin grandes desplazamientos nos movimos para ver a los potentísimos belgas: Evil Invaders. Esta banda, quizás un tanto desconocida, se va abriendo hueco, y de qué manera, con su saber hacer, sus temas potentes y su mezcla de thrash con speed metal. Era imposible no mover la cabeza o los pies al ritmo veloz que marcaban, dando cera sin tregua a un público verdaderamente entregado.

Después llegaba el turno para el metal core de la mano de Bury Tomorrow, banda británica formada en 2006. Ritmos muy potentes,con cierto aire electrónico, cambios en la melodía vocal, con las dos voces, la de su cantante Daniel Winter-Bates y la más clara de Tom Prendergast, que además tenía dos grandes bombos para darle más potencia a la batería con sus batucadas y el teclado. Derrocharon actitud y solvencia con temas como Boltcutter, What If I Burn o Abandon Us. Hasta se tiró al público para darse una vueltecilla. Una buena descarga que dejó encantados a los amantes del género y que nos mantuvo enganchados a los que nos cuesta un poquito más.

Iba cayendo la noche cuando la oscuridad se apoderó del cooper Stage de la mano de Emperor. Y es que la banda noruega de black metal sinfónico ofrecía su único concierto en España en 2026, y lo hacía con una formación irrepetible que reunía a Ihsahn, Samoth y Trym Torson, junto a Faust y Mortiis, dos de los miembros fundadores que dieron origen al mito. Con dos baterías montadas en el escenario, y toda la parafernalia no sonaron muy limpios en las primeras canciones, pero el sonido se fue asentando a medida que avanzaba el show. Y esto, fue casi una constante en ese espacio. Para los acérrimos de la banda interpretó íntegramente su EP debut de 1993, Emperor, con sus cuatro temas: I Am the Black Wizards, Wrath of the Tyrant, Night of the Graveless Souls y Cosmic Keys to My Creations and Times y, además, en orden.
Para cerrar, su himno Ye Entrancemperium, una de las canciones más icónicas y que forma parte de su álbum Anthems to the Welkin at Dusk. Sin duda, toda una experiencia irrepetible para sus fans.

Al igual que sucede con Emperor, Opeth es un grupo que amas o que no dice nada e incluso te aburre mortalmente. Y siento incluirme en el segundo bando…pero se me hicieron bola casi desde el primer tema: Paragraph One (‘§1’). Su sonido era perfecto eso sí, pero yo echaba en falta algo más caña, salero… llámalo como quieras. Llevan funcionando desde 1990 y tienen 14 discos a sus espaldas y se nota lo bien conjuntados que están, pero resultaron estáticos y mucha gente aprovechó para cenar, descansar…
Los suecos iban desgranando temas como Grand Conjuration, The Devil´s Orchard, Gohead Lament o Drapery Falls… pero preguntando después a un amigo al que le gusta bastante esta banda me dijo que habían tenido un rato aburrido incluso para él. Después de Emperor, otra experiencia nueva que añadir para mi, una que no quiero repetir. Pero, como comentaba al principio de la crónica, apostar por estos géneros más complejos es algo arriesgado, pero desde la organización del Z! Live no tienen miedo ante nada y en el fondo se agradece que se salgan de lo habitual.

Rondábamos ya la 1 de la mañana cuando, el Cooper Stage se llenó de magia, con una escenografía impactante y muy cuidada para recibir a Delalma. La banda congregó a muchísima gente para la hora y el día que era. Y cumplieron con creces con su propuesta melódica para lo que era la presentación en directo de su doble segundo disco: Santa y Compaña con cambio radical en la formación. Precisamente con Compaña arrancaron su descarga con la voz de Ronnie Romero a los mandos, secundado por Jesús Cámara, Dave Landeroin y Manuel Seoane. Para el siguiente tema: Néboa, más gamberro, el encargado de las voces fue José Andrea que me sorprendió, para bien con el estado de su voz. También cantó él La ira del mirlo.
Otro momento destacado fue la aparición de Andy Martínez, cantante de Headon para cantar con Romero Delalma a través. Y llego el recuerdo para la primera etapa de la banda con temas como El Mirlo, antes del cual, José Andrea quiso añadir que lo hacían con todo el respeto para Ramón (Lage). Fue uno de los más coreados junto al broche final: Cárcel de Cristal, en el que los tres vocalistas empastaron sus voces para ofrecernos un instante especial. La verdad es que nos dejaron buen sabor de boca.

Con ellos, por nuestra parte, poníamos el cierre a la primera jornada del Z! Live, pues ya no nos quedaban energías para ver a Dragony y eso que su power metal seguro que nos hubiera animado.

