«Masterclass En Metal Futurista Para Que Maynard Keenan Muera Humillado En El Fango»

Crítica escrita por Butch

Zapatazo inescrutable de Voivod. De nuevo. Qué bien sienta saber qué haces, aunque lo que haces consista en tener a los fans preguntándose 35 años qué coño es lo que haces. Porque… ¿Qué hace Voivod? ¿Metal prog sideral? ¿Es el sueño de Maynard Keenan que nunca cumplirá? ¿Una ida de olla sicodélica post grunge epic prog Rush Sabbath refrito todo en un conducto de desechos radioactivos? Todo eso y tanto más, para una banda que Jason Newsted disfrutó durante unos meses por pura admiración.

Admiración que es la que siento por esta gente desde que los conocí un poquillo antes del Dimension Hatross. Va lloviendo…

The Wake te ofrece thrash punkarrero espacial etéreo marca de la casa, y nos llega en este mes que corre a través de Century Media. Notarás nada más empezar con Obsolete Beings que el sonido te llega puro, impecable, riffs, bajos, batería, con una producción niquelada. Se notan los años de experiencia. Es curioso, si lo piensas, darte cuenta de que una banda con toques futurísticos que empezó a funcionar en la década de los 80s del siglo pasado te hace por un momento liarte con el calendario, y casi entrar en un bucle de esos de cuando hay especias en el cigarr… bueno, eso.

The End Of Dormancy me han llevado al primer éxtasis de The Wake. Un pesadísimo riff cortante, una voz que te lleva al mejor Patton de Angel Dust, unas baquetas de Michel Langevin excelsas.

Orb Confusion curiosamente me trae otra vez recuerdos de Faith No More, que, para rizar el rizo, siempre pensé en aquella época que tenían cosas de Voivod… lo dicho, gusanos espacio-temporales metálicos. Rocky y Chewy masterizan los ritmos, para entregarte ritmos cuasi-imposibles a veces ( el pre-solo en Inconspiracy uuff…). Por momentos unos Tool, otros FNM, siempre Voivod, con esta banda nunca descansas pues el cambio es una constante. Como siempre, basan su melodía en crear películas, historias, sci-fy si es posible, y el nivel de detalle de los cortes te deja muy, muy satisfecho, tipo niño de 12 añitos con muchos gigas disponibles en su sofá. Glotón puro. Y como ejemplo, flipalo un rato con la intro en Spherical Perspective.

Respecto a la voz de Denis, debo decir que nunca me ha convencido del todo, a fin de cuentas hay mucha banda, mucho mercado donde elegir. Pero este es un gran trabajo, entrando en tonos muy cinemáticos, dándole vida a las letras, interpretando como si la misma voz fuese un actor.

Always moving me ha dejado literalmente sin palabras, una delicadeza de una banda que escapó adelante hace 30 años y se ha convertido en una estrella inalcanzable, incluso para la fama misma. Pero aqui no hablamos de números, ni de ventas, ni de llenos en estadios. Hablamos de pura calidad de heavy metal estilo Voivod. Y en esto, tienes aqui un disco que alumbra el camino en 2018.

Ocho canciones como ocho planetas a punto de ser tragados por un agujero negro. Y muchos quarks entre medias. Lo que viene siendo, en vocabulario klingon, un discazo sin paliativos.

 

Voivod son 

Denis «Snake» – Voz

Chewy- Guitarra

Rocky – Voz

Michel – Baquetas

 

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