Mazarrón recupera su histórica cita con el rock tras 43 años
Crónica escrita por Isa y Pilar, epílogo y fotos de Crom.
El pasado 31 de julio, el Complejo Deportivo de Mazarrón volvió a convertirse en punto de encuentro para los amantes del rock y el heavy metal nacional con el regreso del Mazarock, una cita que recuperaba su nombre y su espíritu después de 43 años de ausencia. Integrado dentro de la programación de Mares de Papel, el festival regresaba con la intención de saldar una deuda histórica y devolver a Mazarrón parte del protagonismo que tuvo en los primeros años de la década de los ochenta, cuando acogió uno de los primeros grandes eventos dedicados al rock duro y al heavy metal en nuestro país.
Para esta esperada vuelta, la organización reunió un cartel encabezado por algunas de las bandas más importantes de la historia del rock estatal: Mägo de Oz, Medina Azahara, Barón Rojo y Obús, junto a las formaciones locales Malagente y Turbina. Una combinación de leyendas y talento cercano que convirtió la jornada en un encuentro entre distintas generaciones de aficionados.
La velada estuvo presentada por dos voces fundamentales de la radio rockera, Mariskal Romero y El Pirata, que amenizaron los cambios de escenario recordando la historia del festival, preguntando al público quién había asistido a aquella primera edición y repartiendo discos entre los asistentes. También hubo espacio para una invitada sorpresa, Rebeca Rods, y para una noticia que fue recibida con entusiasmo: el Mazarock volverá en 2027 y lo hará ampliando su formato a dos jornadas.
No todo fue positivo en una jornada que, por lo musical, estuvo a la altura de lo esperado. La organización mostró importantes carencias en los servicios destinados al público, comenzando por el desconcierto generado con los horarios, de los que circularon varias versiones hasta pocas horas antes del inicio. A ello se sumó la escasez de aseos para la gran cantidad de asistentes y tener que pagar 10 euros por una pulsera para poder salir del recinto y volver a entrar, un coste que muchos consideraron claramente abusivo. Pero el principal problema estuvo en las barras. La falta de puntos de venta y de personal provocó colas interminables, hasta el punto de que esperar para pedir una simple cerveza podía llevar más tiempo que el propio concierto de Barón Rojo. Aspectos que deberían revisarse de cara a próximas ediciones, porque un festival de esta magnitud no solo se mide por la calidad de su cartel, sino también por la experiencia que ofrece a quienes lo hacen posible: el público.
Los cambios respecto a la información inicial sobre los horarios, hizo que llegáramos con la actuación de Malagente ya comenzada. Apenas pudimos presenciar el tramo final de su concierto, por lo que poco podemos valorar de una actuación que abrió oficialmente esta esperada recuperación del festival.
TURBINA
Turbina es una nueva formación nacida en Cartagena y compuesta por antiguos integrantes de Alien Z. Su actuación suponía además su debut sobre los escenarios y una oportunidad única para descubrir su propuesta, ya que la banda todavía no cuenta con material grabado. Con Óscar a la voz, Sergio al bajo, Salva a la batería y Javier a la guitarra, el grupo dejó buenas sensaciones pese a tratarse de su primera actuación. El repertorio estuvo formado por composiciones propias como “Turbina”, “Wormhole”, “Shut Up” y “They Are Dead”, además de incluir una versión de “Green Machine”, de Kyuss. Fue un estreno breve, pero suficiente para comprobar que Turbina cuenta con una base sólida y ganas de hacerse un hueco dentro de la escena. Habrá que esperar a sus futuras grabaciones para conocer con mayor profundidad una propuesta que dejó buenas vibraciones en su primera puesta de largo.
BARÓN ROJO
La presencia de Barón Rojo en el regreso del Mazarock era casi obligada. Pocas bandas representan mejor la historia del heavy metal español y, aunque su actuación fue bastante más breve de lo esperado, los madrileños aprovecharon sus escasos cincuenta minutos para repasar algunos de los temas más reconocibles de su extensa trayectoria. Sin apenas detenerse entre canción y canción, la banda fue enlazando “El enemigo a abatir”, “Vampiros y banqueros”, “Larga vida al rock and roll”, “Fugitivo” e “Incomunicación”. El sonido no terminó de acompañar como habría sido deseable, especialmente en las voces. Aun así, la experiencia y el peso de un repertorio que forma parte de la historia del rock estatal consiguieron mantener la conexión con el público. El tramo final reunió canciones tan emblemáticas como “Cuerdas de acero”, “Con las botas sucias” y “Resistiré”, poniendo el cierre a una actuación breve, pero cargada de historia.
MEDINA AZAHARA (Escrito por Pilar)
Medina Azahara, nos hizo un repaso a su larga trayectoria con 13 canciones de sus canciones más conocidas,
«Paseando por la mezquita», «Algo nuevo», «Palabras de libertad», «Lucía», «Al-Hakim», El soldado», «Córdoba»,»El lago»,»Tu frialdad», «Velocidad», «Todo tiene su fin» y «A toda esa gente». Acompañaron cada tema, con imágenes en la pantalla que estaba al fondo del escenario, de su dilatada carrera. Nos recordaron una vez más que provenían de la bellísima Córdoba. El grupo tomó prestado el nombre de Medina Azahara de la ciudad palaciega del califato de los Omeyas. Con la profesionalidad que los caracteriza, con su alegría, con su frescura y con sus aires andalusíes, van echando poco a poco el cierre a tantos años regalándonos canciones y en definitiva, vida, que gracias a ellos se ha hecho más emotiva, más intensa, y más de verdad, porque todo en ellos ha sido un verdadero regalo, desde el primer día en que pisaron un escenario. Gracias, gracias y mil gracias por tantas cosas amigos, se os quiere y se os va a querer siempre.
Crom: Mirad, para mí Medina Azahara siempre va a ser algo más que una banda, entraron en mi vida casi por casualidad en el ´91, les debo la fecha que celebramos Pilar y yo de estar juntos… va para 29 años. Pero tengo tantos recuerdos de este casi centenar de conciertos que he vivido de la banda, que darían para escribir un libro… y tranquilos, no os voy torturar con un ladrillo, jaja. Pero no puedo evitar recordar, aparte de los momentos mágicos de conciertos suyos vividos con mi compañera de vida, muchos que viví con Pedro, un buen amigo con el que iba a cada concierto de la parte de Andalucía o Murcia que nos pillaba en un radio «razonable» de nuestra Águilas natal, allá por los 90, ¿recuerdas amigo?, ¿Recuerdas que nos sabíamos hasta el orden de las canciones de tantos a los que íbamos, de que a veces pensaban que íbamos con la banda por cantar cada canción, de llegar muy tarde pero parecer que la banda nos esperaba para empezar, de viajar en mi Yamaha Virago 535 y llegar helados de frío, y pedir un café con leche para calentarnos… y un cubata, porque nunca podía faltar algo de alcohol en sus conciertos? Ahora que Medina dice adiós de forma definitiva, «todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia»… Pero esto no es Blade Runner, todos esos momentos permanecerán en nuestros corazones para siempre. Gracias Medina Azahara, gracias por tanto,
MAGO DE OZ
Con la madrugada ya avanzada, a las 00:30 horas, llegó el turno de Mägo de Oz, encargados de poner el broche musical a una noche histórica. La banda ofreció una actuación extensa y muy completa, combinando canciones de sus trabajos más recientes con algunos de los grandes himnos que han acompañado a varias generaciones. Durante la primera parte del concierto se sucedieron temas como “Abracadabra”, la emotiva “Ríos de lágrimas”, el clásico y atemporal “El que quiera entender que entienda” o “Hechizos, pócimas y brujería”. Xana tuvo también su momento protagonista al tomar el micrófono principal para interpretar “Mi cuerpo y yo nos dejamos de hablar”, mientras Víctor de Andrés se encargó de animar la noche con varios comentarios y chascarrillos antes de presentar “La ruta de los sordos”.
La recta final reunió algunos de los momentos más esperados de la noche. “La danza del fuego”, “La costa del silencio” y “La venganza de Gaia”, preparon el terreno para uno de los grandes himnos de su carrera: “Molinos de viento”, cantada de principio a fin por un público que seguía respondiendo pese a las horas. Moha tomó la palabra para felicitar a la organización por haber hecho posible el regreso del Mazarock 43 años después y por contar con Mägo de Oz en una cita tan especial. Acto seguido, sus compañeros aparecieron con una tarta para celebrar su 57 cumpleaños, mientras todo el recinto le cantaba el “Cumpleaños feliz”, protagonizando uno de los momentos más emotivos y cercanos de la jornada. Y, como no podía ser de otra manera, el cierre llegó con “Fiesta pagana”. Confeti, pirotecnia, baile y miles de voces acompañaron una canción que prácticamente todo el mundo ha coreado alguna vez. Mägo de Oz convirtió el final del festival en una auténtica fiesta colectiva y puso el broche a una edición que recuperó, más de cuatro décadas después, una parte fundamental de la historia del rock en Mazarrón.
OBÚS
Con bastante retraso respecto a los diferentes horarios que habían circulado durante los días previos, Obús saltaron al escenario a las 2:30 de la madrugada. Pero el cansancio acumulado desapareció rápidamente cuando Fortu y compañía comenzaron a descargar su habitual dosis de energía, actitud y conexión con el público. “Necesito más”, “La raya”, “El que más” y “Corre mamón” fueron calentando el ambiente antes de que llegaran otros clásicos como “Te visitará la muerte”, “Que te jodan”, “Juego sucio” y “Prepárate”, una de las canciones más celebradas de la noche. Fortu volvió a demostrar que sigue siendo un frontman inagotable, moviéndose sin descanso, bromeando y manteniendo una comunicación constante con los asistentes.
Durante el concierto recordó que había merecido la pena esperar 43 años para volver a estar en Mazarrón. También hubo momentos más personales, como cuando comenzó a buscar desde el escenario a su chica: “¿Dónde está mi Yoli?”, pidió un aplauso para ella y le dedicó unas palabras de cariño mientras recordaba que se encontraba en el puesto de merchandising.
Fortu también quiso reconocer a Francisco Laguna, al que definió como su motor y compañero después de casi cincuenta años compartiendo escenarios. En “Dinero, dinero”, pidió apagar las luces para que el público iluminara el recinto con las linternas de los teléfonos móviles, creando uno de los momentos más visuales de la noche. El desenlace llegó con “Vamos muy bien”, cuando Fortu bajó al foso para saludar y cantar junto a los asistentes. A esas horas de la madrugada, y después de una larga jornada, la energía de Fortu seguía sorprendiendo a todos. Obús volvió a demostrar que, más de cuatro décadas después, conserva intacta la capacidad de transformar cualquier escenario en una auténtica fiesta de rock and roll.
Crom: Como balance final del festival, desde la humilde opinión del viejo de Crom que os escribe estas líneas, no tengo nada más que añadir respecto a algunas carencias que ya explica nuestra redactora Isa M. muy bien al inicio, que son subsanables. Si hablamos del aspecto musical, quitando los retrasos, actuaciones como la de Barón rojo que duraron menos de lo esperado y tuvieron algún problema técnico con las voces, el alargue de Mago de Oz, que ejercían de cabezas de cartel sin duda… Pues el balance es positivo, creo que fue un acierto contar con bandas clásicas y de larga trayectoria, porque ese era el espíritu del Mazarock… también es cierto que en aquellos lejanos ochenta había muchas menos bandas y menos oportunidades de disfrutarlas juntas en un festival. Esta noche tocaron dos bandas que se encuentran inmersas en giras de despedida, Barón rojo Y Medina Azahara, y creo que un festival como este era un lugar idóneo para hacerlo a lo grande. Pueden gustarte más o menos Mago de Oz, por aspectos puramente musicales o personales… ahí no me meto, pero que dan un pedazo de show, que es un lujo disfrutar de la voz de Rafa Blas, (sin olvidar a la tremenda Xana, cómo me gusta esta vocalista!), de tres enormes guitarristas repartiéndose protagonismo… eso no se puede negar, son muy disfrutables. Pero lo de Obús es algo de otro mundo… ¿Cómo se puede cantar así de bien con 72 años, qué clase de pacto has hecho, Fortu? jaja. Yo llevaba una camiseta del concierto que dieron en el ´91 en Yecla, también junto a Barón Rojo, y 35 años después, la banda sigue sonando igual de potente, Paco Laguna igual de inspirado a las 6 cuerdas… Cuánto te vamos a echar de menos, Fortu, cuando no estés… dentro de 30 años, pero te vamos a disfrutar todo lo que podamos todo este tiempo que nos regalas tu talento, eres nuestro Ozzy, pero ya sabes lo mal que cuidamos lo nuestro en España.
Así que esta V edición del Mazarock para mí tiene un notable alto, y ya dijeron que tendría continuidad en el 2027… Pero sería injusto, desde este pequeño púlpito y como reflexión final, no citar a una asociación de Rock que ha estado muchos años luchando por llevar ese nombre, sé que mi amigo Alberto Martínez lo ha intentado sin éxito, desde la asociación Almazarock que crearon, y que han luchado por traer a Mazarrón diversos festivales, conciertos, charlas… y creo que últimamente no han tenido mucho apoyo desde el ayuntamiento, y sin ayuda de las instituciones es muy difícil poder organizar ninguna actividad interesante. Tenemos que ser conscientes de lo importante que son este tipo de asociaciones, porque el Rock, y menos aún el Metal, nunca ha sido de mayorías, visto con buenos ojos o apoyado por las instituciones, así estas asociaciones y lo que pueden llevar a cabo sus miembros son indispensables, porque la unión hace la fuerza, y eso ha llevado a crear la primera federación de asociaciones: FACROCK, presidida por Isa M., sí, la misma que escribe esta crónica, se encarga de entrevistas… es una parte muy importante de nuestro staff, pero también dedica tiempo a trabajar en esa necesaria unión, y esa federación que da sus primeros pasos es una gran noticia para la música que amamos en nuestra región.

