
Calificación: 6/10 género: thriller/drama/comedia
“!Viva la revolución!”
Reseña de Christian Dárchez
Con el cine del director, productor y guionista americano Paul Thomas Anderson me pasa algo muy particular: el tipo sabe filmar a las mil maravillas al igual que dirige a los repartos con los que trabaja sacándoles todo el jugo posible frente a las cámaras además de ser un buen guionista; pero sus historias no suelen moverme un solo pelo del culo (perdonen la vulgaridad, pero si ya saben como soy para que me leen! Jejeje). Me pasó con “Boogie nights” (1997) aunque la disfruté en su momento (y hasta ahí nomas), el culebrón fumado de “Magnolia” (1999) el violín insoportable en “Petróleo sangriento” (2007) o las mas recientes “El hilo fantasma” (2017) y “Licorice pizza” (2021), y lo que es peor aún es que se trata de uno de los directores mas inflados de Hollywood sino también por el público. Tal vez su lenguaje narrativo no lineal y caótico les parezca atractivo, pero a mi por lo menos me resulta exasperante y hasta repelente. O quien sabe, tal sea yo quien no entiende nada (como bien diría algún cinéfilo con delirios intelectuales), pero al menos para mi Anderson está muy lejos de filmar obras maestras, como en este caso que al momento de su estreno tanto la critica como el publico quedó rendida ante su nuevo trabajo. En mi opinión y para que no me manden a ver una de Marvel/Disney, voy a decir que ni por asomo es la obra maestra que la critica y el publico mas entusiasta asegura, pero por lo menos no me aburrí tanto como esperaba.
La trama tiene a Bob (Leonardo DiCaprio) un fracasado miembro de un grupo revolucionario especialista en bombas y dedicado a atacar a campos de detenciones de migrantes mexicanos detenidos por el ejercito americano al mando del coronel Lockjaw (Sean Penn) un loco supremacista cuyo anhelo principal es entrar a una secta supremacista integrada por gente del gobierno. A Bob lo sigue la agresiva y temperamental Perfidia (Teyana Taylor) la segunda al mando de la célula terrorista y con una clara tendencia a jalar del gatillo. Tiempo después ambos tienen una hija y tras la desaparición de Perfidia, Bob cría solo a su hija Willa (Chase infiniti); pero Lockjaw quien fue humillado por Perfidia tras un ataque a uno de los centros que el comandaba, vuelve para vengarse. Esa sería mas o menos la sinopsis de la peli puesto que el lenguaje narrativo de Anderson lo domina todo de forma dictatorial, la peli es una libre adaptación de la novela “Vynerland” del escritor Thomas Pynchon, un thriller político que expresaba una crítica brutal a la agenda neoliberal del gobierno de Ronald Reagan. Si bien Anderson dejó el conflicto intacto, lo adapta a un marco actual a la realidad que hoy se vive en USA con el gobierno de Donald Trump.
La gran mayoría de los personajes de la peli tienen la cabeza muy quemada con ideologías extremas, y salvo Chase infiniti es la que mejor sale parada dentro del relato, los elogios que recibió por su actuación están mas que justificados, la chica tiene talento y un gran futuro por delante si elige bien los proyectos futuros. Penn por su parte vuelve a lucirse como villano tal cual lo había hecho en la muy subestimada “Fuerza antigangster” (2013) en la que encarnó a una versión muy comiquera del famoso ganster Mickey Cohen. Su coronel Lockjaw es todo lo que está mal en el mundo y no muestra ningún tipo de humanidad. Algo muy raro en el cine por estos días donde los villanos quedaron “marvelizados” donde sus acciones nefastas son justificadas por pasados tristes como para que la gente sienta alguna empatía, olvídense de eso que acá no pasa. Si bien el estilo narrativo fluctuante y caótico de Anderson está muy presente en la trama en la que impone el cine de autor dentro de un film puramente de género, la gran contra de la peli es su duración: no había ninguna razón para que la peli durara casi 3 horas y eso a mi por lo menos hizo que todo lo que no me gusta del cine de Anderson se prolongara, hay escenas de acción como también su buena cuota de humor negro y actuaciones competentes (como la de Benicio Del Toro) pero al menos para mi no alcanzó como para comulgar con el consenso general de la critica y el publico que estamos ante una obra maestra.
Como mencioné arriba, la peli tuvo muy buenas reseñas de la prensa especializada como del público y aunque no faltaron los trasnochados que aseguraron que se trata de “un panfleto zurdo destinado a atacar a Trump”, la peli tuvo un desempeño moderado en la taquilla: recaudó unos 204 millones de los 130 millones de presupuesto, aunque hace poco llegó al streaming y ahí seguramente llegará a mas personas que clamen por las nominaciones a los Óscars para Infniti y Penn (Bien merecidas hay que decir). “Una batalla tras otra” al menos para mi dista de ser una obra maestra, dado que el vicio narrativo de Anderson se intensifica con la innecesaria duración de casi 3 horas, me resultó una buena película y merece su recomendación.

