“La mano guitarrera”

Reseña de Christian Dárchez

El guitarrista americano Tracy Grijalva o mejor conocido como Tracy G saltó a la notoriedad allá por los 90’ cuando fue convocado por el pequeño gran Ronnie James Dio tras su marcha en muy malos términos (otra vez) de Black Sabbath antes de terminar la gira de “Dehumanizer” (1992) con el claro objetivo de retornar su carrera solista. En los 6 años que permaneció junto a la voz del Heavy Metal grabó “Strange highways” (1993) un flojo intento por amoldarse a una época no estaba tratando bien a las viejas glorias y menos si estas querían modernizar su propuesta, seguido de “Angry machines” (1996) el disco mas desconcertante e insípido del querido Dio. Durante las giras de ambos discos Tracy G se mostraba como un guitarrista rudimentario y muy poco fino a la hora de replicar lo hecho por colegas suyos como Ritchie Blackmore, Tony Iommi, Vivian Campbell y en menor medida Craig Goldie y Rowan Robertson; cambiando arreglos o bien prescindiendo de ellos. Algo que no quedaba muy bien con los clásicos en los que Dio puso la voz haciendo que sonaran flacos y desabridos en vivo. Muchos en los medios especializados de la época se preguntaron del por que Dio (y cito una de esas objeciones que hacía la prensa) “había elegido a un guitarrista tan deficiente, falto de gracia y que no respetaba las canciones como Tracy G”, cuando la respuesta era mas que obvia: Dio no quería que en su banda alguien lo opacara, él era la atracción principal y el por qué el publico pagaba la entrada. Si bien algo de cierto había en eso fue algo que le terminó jugando en contra a nivel creativo y se saldó con 2 discos que no rindieron tanto en crítica como comercialmente como el tal vez el esperaba. Tras la edición del disco doble en vivo “Inferno: last in live” (1998) Tracy G abandonó a Dio cuando este le sugirió ser el guitarrista rítmico puesto que tenía pensado reincorporar a Craig Goldie como guitarra líder. Lo que para Tracy G resultó en toda una ofensa y se fue con el fin de probar suerte como solista puesto que un año antes había editado “The G factory” (1997). Tras aquello al bueno de Tracy G se le perdió el rastro ya que sus discos solistas y distintos proyectos como Tracy G & The B.M.B. o The Tracy G Group pasaron sin pena y sin gloria, y encima su anterior disco fue “Los ojos tristes” (2020) un disco de corridos, flamenco y boleros (¡!) que solamente lo habrán escuchado sus familiares y amigos. 5 años de aquella bizarra aventura el bueno de Tracy G está de vuelta con eso que ya se conoce de el y aunque lo mas seguro es que también pase fuera del radar del público al menos se trata de un trabajo entretenido y bien hecho.

“Hand of Time”, noveno disco del guitarrista americano Tracy G, exhibe todo eso que ya se conoce de el: riffs furiosos y ásperos, shredding apabullante y con la velocidad justa, machaques amurallados y duros pero todos estos elementos tocados y sonando con la misma sutileza de un dentista a la hora de atender a su paciente diciéndole que no va a doler; además de la habilidad de Tracy G con su guitarra lo acompaña una increíble base rítmica que se hace notar y hace de las suyas en todo el disco, algo que habla muy bien de la humildad de Tracy G. Temas instrumentales (si, el disco es instrumental jejeje) que se pasean dentro de un Heavy Metal y Hard Rock como el ritmo arrastrado de la pesada The crusher en una suerte de Blues pesado que va para adelante seguido del pulso cadenciado de The journeyman donde G baja un poco las revoluciones con sus 6 cuerdas y cuenta con muy buenas pausas. La muy Black Sabbath de los 90’ Bullseye se anota entre lo mas destacado del disco merced a sus buenas melodías entre tanta pesadez y aspereza. La cosa se acelera un poco mas con la maniática Many Forms of evil para romper un poco la regla de los medios tiempos rifferos y virtuosos  y el medio tiempo amenazante de la canción homónima nos lleva directamente a los 90’ cuando dicha modalidad estaba muy en boga. Ejercicios experimentales como en Tribalism donde el bajo hace de las suyas con muy buenos arpegios mientras G juega a ser mas un actor de reparto y la final con la muy funk metal Rimm of the world acompañados por algunos teclados le dan un muy buen cierre al disco.

Como ya mencioné arriba el sonido es áspero y pesado muy lejos del refinamiento y la prolijidad al que muchos de sus colegas apelan, pero eso acá lejos de ser una desventaja tanto a la guitarra de G como al bajo y la batería los terminó beneficiando. Y cuenta con una buena y sobria portada. Tal vez el disco hubiera funcionado mucho mejor si hubiera incorporado a un cantante puesto que el material tiene mas formato canción que la mera excusa del regodeo técnico y la autocomplacencia guitarrera. Un disco solo para guitarristas y que seguramente lo van a disfrutar mucho.

Canciones

The Crusher

The Journeyman

Bullseye

The NAMM

Many Forms of Evil

Straitjacket

Hand of Time

G Factory (Revisited)

Tribalism

What Does The Bible Say

Rimm of The World

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