«Mas light que su debut, pero con pinceladas de nivel»

Crítica escrita por Rob Jalford

Muchas veces encontramos en nuestro mundillo supergrupos formados por varios artistas de nivel que unen sus fuerzas para mostrar su talento. Hay veces que sale bien, otras se quedan en un bonito proyecto, con algunos temas guapos y poco mas.

Dentro de los que han triunfado se me ocurre Blue Murder, cuyo debut fue fabuloso, con Sykes como cerebro o el proyecto M.A.R.S en el que Tony Macalpine lanzó un gran disco de metal melódico. Otras veces los proyectos de kraks cuajan a medias como en Mr. Big o estos The Winery Dogs, que a mi me gustan solo cuando se ponen a rockear en serio, no cuando dulcifican el sonido y se tiran descaradamente a pop rock para convencer a otro sector de público y vender mas.

The Winery Dogs une tres competentes músicos, Richie Kotzen en la guitarra y micro, el cual me maravilló al comienzo de su carrera, después se ha ido hacia sonidos menos rockeros y mas bluseros o funk, no interesándome tanto, Mike Portnoy en la batería el cual con Dream Theater grabó maravillosos discos, también en  Adrenaline Mob puso su bien hacer y en el bajo tenemos al fenomenal Billy Sheehan, que ha participado en muchas bandas, de las que mejor recuerdo tengo con Dave Lee Roth, Mr. Big o Steve Vai en solitario. Vamos, que mimbres hay para hacer buena cesta.

El primer disco del combo me gustó, pero con reservas, había varias muy tranquis en el lote de canciones y aunque se dejaban escuchar, a mi particularmente no me la ponían venosa. Eso si, las mas cañeras tenían suficiente sabor como para subir la adrenalina al personal y es que talento tienen y de sobra. Cortes como «Elevate» o «Desire» son ganadores. El sonido que muestran es un hard con tintes setenteros, sabor a Led Zep o Hendrix en ocasiones, como han sido otros proyectos como Black Country Communion de Glenn Hughes por ejemplo.

Al igual que en el primer cd, en este segundo, que se edita en Octubre y os traemos como primicia la reseña desde Dioses, encontramos trece temas, el asunto arranca muy bien con la rápida y efectiva Oblivion que sin duda es la mejor de todas, ahí muestran su nivel técnico, aunque se dulcifica en el estribillo el cual me hubiera molado con mas mala leche todo sea dicho, tenemos guitarreo nervioso por parte de Kotzen, el bajo bien audible de Billy y la pegada devastadora de Mike. La sección punteos bien guapa con cambio de ritmo en 3.07 al mas puro estilo Vai/Sheehan cuando estaban con Roth, en definitiva un estupendo arranque.

También molan canciones como Captain love mas hard rockera bien cantada por Kotzen y con solo notable  y el tema título con sabor funky a lo Living Colour y curiosos detalles por parte de Richie y Billy en su desarrollo, una canción resultona, aunque recortando un poco de los cinco minutos hubiera sido mas redonda, se hace un poco repetitiva.

How long se deja escuchar, pero es algo típica y muy comercial, aunque todavía tiene algo de garra, al igual que Empire que arranca con un bonito fraseo de Kotzen, es un tema agradable con un bajo muy activo de Sheehan, tal vez su pero es que llega a los seis minutos y tampoco a priori tiene justificación de durar tanto, da la impresión que se repiten sin mucho sentido.

En Fire nos llega el romanticismo, una lentita cremosa, ideal para noches románticas, pero muy muy azucarada, a los diabéticos los fulminaría en un segundo, jeje..es como un tema de Lenny Kravitz.

Por suerte Ghost Town arranca con mas poderío y fuerza, con incisiva sección rítmica, aunque cantada muy suave por Richie, como creando buen rollito, el estribillo no me acaba de gustar la verdad y se queda a medias el asunto, eso si, rescato el punteo.

Portnoy da paso con su kit a The Bridge que se muestra algo mas potente en sus segundos iniciales para volver a dejarnos otra vez con ganas de caña, en cuanto se mete la voz ya nos muestran que otra vez van a dejarnos “coitus interruptus”, si lo que quieres es fuerza, tienes que escuchar las tres primeras, amigo de Dioses. Una pena pero es así.

En War Machine dan un poco mas de hard al personal, pero de nuevo suavizando el asunto en el estribillo, como os digo, quieren gustar a muchos sectores y bajo mi punto de vista, fallan en el intento.  El disco empieza a hacerse monótono y falto de rock del auténtico.

Spiral es para mi las mas floja de las trece, relleno puro y duro, un tostón, hablando en plata.  Cuando ya parece que esta todo perdido aparece la rápida Devil you know que nos hace meditar, ¿porqué no serán así todas las canciones del disco? con buena guitarra descargando riffs y punteos técnicos, base rítmica fuerte y Richie cantando con ganas, no susurrando, como hace en la mayoría de tracks. Eso si, siguen con la melodía y la poca mala leche en el estribillo.

Las dos últimas no son la gran cosa, tanto Think it over como The Lamb me dejan bastante indiferente y es una pena, porque como os he dicho talento y recursos tienen de sobra, pero no los saben reflejar musicalmente. La primera va bien como somnífero y la segunda repite lo que os comentaba mas arriba, amagan pero no golpean, aunque haya un punteo decente, se hace muy larga y faltan ingredientes para hacer un buen plato.

Para el tío Jalford una decepción este  segundo de los Winery Dogs, creo que en el primero había mas chicha. Estamos mas cerca del suspenso que del aprobado, amigos de Dioses y es una lástima porque el trío es de nivel.

TRACKLIST:

1.“Oblivion”
2. “Captain Love”
3. “Hot Streak”
4. “How Long”
5. “Empire”
6. “Fire”
7. “Ghost Town”
8. “The Bridge”
9. “War Machine”
10. “Spiral”
11. “Devil You Know”
12. “Think It Over”
13. “The Lamb” 

MIEMBROS:

Billy Sheehan –Bajo

Mike Portnoy – Batería

Richie Kotzen – Voz y Guitarra

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