“Titanes de la fumeta”

Reseña de Christian Dárchez

Muchos desde el otro no van a coincidir conmigo con lo que voy a decir (como la gran mayoría de las veces) pero al menos para mi este 2025 que ya casi se nos va fue un año muy pobre en materia de lanzamientos, y no hablo precisamente de cantidad sino de calidad (si bien también esto es relativo). Está bien, hubo lanzamientos que si bien fueron buenos como el regreso a las raíces de Lacuna Coil en “Sleepless empire”, otros no salieron precisamente de la medianía, como es el caso de “God of angels trust “ de Volbeal; otros que sin dudas fueron desastrosos como “Unatoned” de Machine head”, discos que no estuvieron a la altura de las expectativas como “Parasonmia” de Dream Theater con el tan mentado regreso de Mike Portnoy a la banda o un disco que dividió tanto a la prensa como a los fans como es el caso de “Giants & monsters” de Helloween, un disco que aunque para mí en su momento no pasó de correcto hoy ya lo tengo borrado de mi memoria. Claro eso sin olvidar a las propuestas que son infladas por la prensa y las venden como la nueva gran cosa, como ocurrió con el proyecto unipersonal Blackbraid cuando en el fondo el único merito es haber sido ideado de manera unipersonal ya que el resultado final fue bastante regular.

Por eso a este 2025 que ya casi se nos va le faltaba ese material que nos sacara de la modorra y que al menos generara algún tipo de debate acalorado tanto en los videos de YouTube como en las redes. Cosa que está pasando aunque muy de a poco con este nuevo lanzamiento de los americanos thrashers oriundos de California, Testament que vuelven tras un lustro sin material netamente nuevo (el año pasado reeditaron su segundo disco “The new order” de 1988) sucesor del mas que cumplidor “Titans of creation” (2020) y lo hacen quizás con el disco mas fumado, bonito y experimental de toda su historia jejeje.

“Para bellum”, decimocuarto disco de los americanos Testament, es la prueba cabal de que tanto el cantante Chuck Billy como el guitarrista Alex Skolnick anduvieron fumando de la buena puesto que para esta oportunidad a su habitual línea Thrasher agregaron otros estilos y arreglos ajenos a su repertorio. Si bien en discos como “Demonic” (1997) se volcaron a una línea Death y Groove metal y con “The gathering” (1999) ya decididamente tirado al Death Metal que la banda buscó ampliar sus horizontes, es en este “Para bellum” que no solo los cruza sino que también los rompe jejeje. El resultado es un disco variado y cuyas canciones pocas veces repiten formatos, pero que extrañamente funciona a nivel global.

Ya la cosa arranca bien con el Black/Thrash hiper acelerado y repiqueteado de For the love of pain con voces hiper podridas y algunos growls como machaques y riffs y guitarras estridentes mas propios del Black metal o el death metal melódico pasando por el Thrash técnico de la inquieta y asesina Infanticide A.I. y el Hard Rock metalizado en Shadow people cuyo fraseo pesado es mas propio de los alemanes Accept de la era de “Blood of the nations” (2010) “Stalingrad” (2012) y “Blind rage” (2014) y recién es el tercer tema jejeje y si no tuviste suficiente ahí aparece Meant to be una power ballad de guitarras tanto limpias como acústicas y eléctricas y un suave carmín orquestal (¡!) para amenizar la escucha, pero bueno, si Metallica también lo hace, ¿por que ellos no? De hecho me gustó mas este tema que los últimos intentos de baladas de Hetfield y cía.

Y el delirio sigue con los aires Math rock con la bastante progresiva y potente High noon, mientras que la aceleradísima Witch hunt con su Death/Thrash con aires a los suecos Witchery de sus primeros 2 discos. Como siempre y no puede faltar está ese homenaje a la vieja y querida NWOBHM en el riffeo clásico de Nature of the beast con guitarras muy deudoras de Saxon y para rematarla pegadito llega el heavy/power  de la potente y medio tiempera Room 117 muy emparentado con gente como sus compatriotas Holy Mother o Jag Panzer. Para el final llegan las puramente thrasher Havana syndrome de fuertes escaladas de velocidad y la cambiante canción homónima del disco que debe ser la mas flojita de todo el catálogo ya que no estuvieron muy finos con las transiciones rítmicas.

La producción dentro de todo le dio un sustento global a todo el disco, sobre todo a las guitarras y hace que en todo momento tengamos la sensación de estar escuchando el mismo disco, tal vez la portada del disco no termina de convencerme del todo si bien no está para nada mal. Sinceramente tengo muy poco que objetar de este nuevo lanzamiento de estos luchadores del Thrash, pero lo que si voy a decir que el resultado es un delirio absoluto y vaya a saber que fue lo que anduvieron fumando, pero que a fin de cuentas se disfruta y se celebra que una banda con tantos años de ruta se anime a hacer algo distinto y a la vez patear el avispero jejeje

Testament

Chuck Billy: voz

Alex Skolnick: guitarra

Eric Peterson: guitarra

Steve DiGiorgio: bajo

Chris Dovas: batería

 

Canciones

For the Love of Pain

Infanticide A.I.

Shadow People

Meant to Be

High Noon

Witch Hunt

Nature of the Beast

Room 117

Havana Syndrome

Para Bellum

Deja una respuesta