“Metal directo a la yugular en forma de guillotina”

Crítica escrita por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, aunque no lo parezca, el tiempo se escapa como la arena de entre las manos. Ya han transcurrido cuatro años desde el anterior lanzamiento de los castellonenses Templario, Invierno de Tiranos. Ahora nos ofrecen desde el pasado 13 de mayo once canciones bajo el nombre de  Grandes fracasos, hábilmente agazapadas dentro de una de esas portadas que te entran a la primera por la retina. Una visión apocalíptica de una cuidad, que bien pudiera situarse en la franja de Gaza, tal como nos relatan en su tema de adelanto Palestina, después de una de las reiteradas incursiones israelíes. Este quinto corte destaca, además por calificar el tema palestino como genocidio sistemático, describiendo el muro, actitud mundial y tantas muertes, también lo hace por la crudeza musical acorde con dicha situación.

Antes de continuar, si hace tiempo que no le echáis un oído a estos metaleros, comentaros que tienen en youtube un canal propio, aquí os dejo el enlace, 

https://www.youtube.com/channel/UCuJ89D7BSVyo50sNfnmB-dg

y que han realizado un videoclip de tercer corte,  La Bala, un hachazo cerebral con ritmos cambiantes dirigido por Agustín Olivares, que representa la esencia del disco sin que sea una de las más representativa, porque canciones punteras hay varias. Al final tenemos un guiño al pasado con unos segundos del tema con igual nombre de Víctor Jara, curioso final.

Estos veteranos llevan veinticinco años dando estopa con su primer disco en 1996, Sequías, hasta hacer ocho en total. Muy estables en la formación con la presencia actual de dos miembro fundadores, Fran Martínez de Osaba y Alberto Sales y el batería Miguel Titos fichado en 1994, son todo un referente dentro del Metal nacional. Y lejos de sentir la necesidad de buscar otros nichos de sonido, de explorar otras texturas musicales, han optado a lo largo de su carrera por enrocarse en un Heavy Metal cada vez más endurecido y potente, sin miedo a pisar el acelerador para coquetear con el Speed y Thrash, recreando una atmósfera de rabia e incluso ira. Puestos a pensar en otros, Pantera o Hamlet podrían valer y más cerca de los primeros. 

El también productor  Alberto Sales lo ha grabado en su Rocketes Estudio de Grabación, con un resultado final demoledor. Ya desde el inicio tan teutón de Imperfecto es lo que se siente, ni más ni menos, un corte veloz de quiebra cervicales, duro como las cadenas de Prometeo y con furibundo punteo. Y este aspecto no cambia cuando empiezan a desfilar las canciones envueltas en veloces ritmos y letras cargadas de denuncia social, sin dejar títere con cabeza (nunca mejor dicho) fruto de la situación actual. Aquí Frank le pone a la voz un par de pelotas como las del Minotauro dando un recital de cómo se tiene que cantar este tipo de temas. Limpia y haciendo crujir a sus cuerdas vocales cuando sube la temperatura, alzando registros, entonando con ganas…..te engancha, ¿estamos en un mitin revolucionario?. Porque así me parece que es Guillotina, un temazo que hará temblar a nuestros políticos, incluido los corruptos, las esquirlas de Metal danzan alrededor de mis tímpanos y grito con ellos “¡¡político a la guillotina!!”.

También tenemos unos coros precisos, estribillos incendiarios, la tralla continua que proporciona las seis cuerdas con riffeos de titanio y punteos acerados y esa manta de hierro que es la base rítmica, ¡¡¡vaya bajo y parches a saco!!!, dando como resultado un disco con el que no te puedes relajar en ningún momento, ¡¡Templario no hace prisioneros!!, siquiera con el beso del plutonio que hay en la letra de  Nuclear 3 2 1, un adictivo corte sin paliativos o la más thrashera Trece de la muerte, donde supongo que Miguel Ángel astillaría varios juegos de baquetas antes de que salte como una fiera ese incandescente punteo.

Herencia de Malditos lleva más cambios de ritmos pero la esencia del poder es la misma, al igual que Golpes, con partes más envolventes y musicales ayudadas por la voz de Frank. La Jaula va muy cortante lo cual viene bien al cuello y  Sin Redención se regocija en la tralla nunca abandonada con solo de guitarra y otros acordes lustrosos. Finalizamos con En el Diablo del Nombre, pisando a fondo el acelerador y buscando los límites del instrumental.

Puestos a pedir, quizás por donde este trabajo flojea más es en el tema de las melodías, con algunos cortes de difuminada musicalidad, pero es el precio que hay que pagar por ser tan crudos y directos y oyendo el resultado final, bien pagado está por mi parte. Aquí solo encontrarás Metal en vena. puede que incluso pienses en que es demasiado “duro”, pero así es la esencia del Heavy Metal, el resto son destilados de la materia primigenia. Bien por Templario y por este disco coherente y compacto, con una media de mis variables de 8 puntos  sobre diez. Un saludo de acero a todos.

Canciones 

1. Imperfecto
2. Guillotina
3. La Bala
4. Nuclear 3 2 1
5. Palestina
6. Trece de la Muerte
7. Herencia de Malditos
8. Golpes
9. La Jaula
10. Sin Redención
11. En el Diablo del Nombre

Componentes

  • Frank Martínez de Osaba: Voz y Bajo
  • Alberto Sales: Guitarra
  • Miguel Ángel Titos: Batería y percusión

Oficial

https://www.facebook.com/templario.castellon

http://rocketes.wix.com/templario

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