“Pilares del aburrimiento”

Reseña de Christian Dárchez

A veces puedo llegar a sonar repetitivo escribiendo ciertas aclaraciones y debo admitir que hasta a mi me cansa hacerlo, pero no me queda otra y lo tengo que hacer. Como ya muchas veces aclaré, con el gusto de la gente no me voy a meter jamás: si hay gente que dice que X banda compone obras maestras dignas de recordarse por los siglos de los siglos esta muy bien que así sea, después de todo a mi no me afecta en nada si esa banda tanto les gusta.

Pero si hay algo en lo que siempre estaré en contra y que me revienta soberanamente las pelotas es el circo y la pantomima que la prensa suele armar con respecto a ciertas bandas, ya sea por gusto personal (acá no hablamos de un tipo random de las redes sino de gente que escribe para un medio) por estar pagados por una discográfica o por el simple hecho de no quedar como tontos y de prenderse a una movida se ponen a inflar a una banda, con un sinfín de fellatios textuales y puntajes por demás altos. Tal como sucede con este dúo americano proveniente de Seattle que desde 2000 vienen haciendo exactamente lo mismo: divagues de distorsión infinita, algunos arreglos de teclados (siempre en forma ambiental) y sin ninguna maldita base rítmica que las decore al que ellos llaman “Drone doom”. Eso es todo. Hasta ahora no leí un solo argumento de esa misma prensa que justifique dichas alabanzas hacia los americanos; de hecho, yo también podría hacer lo mismo escribiendo maravillas de lo que hace el ex cachas canadiense Thor, pero ¿Quién se lo va a creer? Exacto, ¡absolutamente nadie! No voy a extenderme más con el tema porque tengo otra reseña que armar y no pienso perder el tiempo del que perdí otra vez con esta banda.

“Eternity’s Pillars b/w Raise the Chalice & Reverential” es un maxi 12” que según ellos se trata de su primera grabación solamente con guitarras distorsionadas, prescindiendo de las teclas en plan ambientales tanto enigmáticas como eclesiásticas. ¿Entonces qué es lo que queda? Esa distorsión que queda flotando en el aire cuando les das mal a las cuerdas de tu guitarra cuando estás ensayando con tus amigos; por mas que ellos en la gacetilla te salgan con “Sunn O))) dedicó un cuidado extremo a cada paso y aspecto de la grabación: cada tono y nivel de saturación, cada etapa de ganancia y altavoz, cada arreglo y armónico”…Muchachos, si van a presentar los mismos divagues de siempre de mas de 7 minutos de distorsión (uno de los “temas” ronda los 14 minutos) y que encima no tienen un solo aspecto decorativo ¡No me salgan con pelotudeces! Tanto así que lo unico que queda por escribir (hay que rellenar) y lo mas interesante pasa por el lado de sus “inspiraciones”: Eternity’s Pillars trata de homenajear a «Los Pilares de la Eternidad», un programa de TV de mediados de los 80, creado y presentado por la visionaria del jazz y gurú espiritual Alice Coltrane Turiyasangitananda, que se centraba en su incesante creencia en la capacidad de la música para alcanzar la trascendencia espiritual. Raise the Chalice alude al grito de guerra que la leyenda del noroeste Ron Guardipee pronunció a menudo a mediados de los 90’ y Reverential rinde homenaje y elogia a quienes nos precedieron con las cargas más pesadas, expresiones que utilizan la música y el arte como material de antífona…Todo muy lindo, pero dichos conceptos terminan importando un huevo y la mitad del otro frente a lo que sonoramente ofrecieron estos muchachos.

Algo que nunca me voy a cansar de decir: hay público para todo, pero tanto la prensa mas lameloide como los americanos SUNN O))) siguen abusando de esa regla y a mi por lo menos me producen mucho, pero mucho aburrimiento…

 

SUN O)))

Greg Anderson: bajo y guitarras

Stephen O’ Malley: bajo y guitarras

Canciones

Eternity’s Pillars

Raise the Chalice

Reverential

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