“Obra maestra de death metal melódico, ameno, conciso y bien distribuido”

Crítica escrita por Moralabad

Tres años después de su anterior trabajo, “The Unseen Empire” de 2011, un disco que dejó sorprendida a la escena del death melódico por su inmejorable éxito. ¿Quiénes mejores que ellos mismos para superar ese nivel? Pues el resultado ha dado sus frutos, he aquí la nueva obra maestra del death metal melódico europeo: “The Singularity (Phase I: Neohumanity)”.

Según se prevé esta es la primera parte de una trilogía de la cual nada se sabe acerca de sus futuras entregas. En esta primera parte nos encontramos con ocho cortes, de los cuales el primero es la introducción (era de esperarse) y otra instrumental a modo de interludio, el resto, seis temas puro Scar Symmetry que hacen del disco ser ameno, conciso que no corto (como sí lo fuera Time I de Wintersun) y bien distribuido.

La temática de las letras se puede intuir (una vez más) por los títulos de las canciones, futurista y enfocado en teorías sobe física cuántica, lo que los denomina de frikis por gente que no tiene ni idea y comentan sin saber o ni siquiera interesarse, como suele pasar. En esta ocasión cuenta la historia acerca de una supuesta inmortalidad por medio de una resurrección digital… interesante, la verdad, hay películas con peor guion.

Pasando al otro aspecto, la música. Producido bajo un nuevo estilo por el mismo guitarrista y compositor Per Nilsson, el cual también ha incluido sintetizadores programados como principal novedad en el lanzamiento. En este grupo siempre ha destacado el trabajo vocal destacando sobre todo los coros que Lars Palmqvist hace cuando su compañero Roberth Karlsson toma el mando con los growls. En este disco la guitarra toma forma y se hace con el control en todas las canciones, las partes solistas son de lo mejor del año, sonando totalmente claro y descriptivo en todo momento. Por supuesto, no se desmerece el trabajo de los demás miembros que, como ellos indicaron, su intención era realizar largas partes progresivas.

Todas las canciones son realmente buenas, cada una tiene su propio atractivo y personalidad, pero de entre todas quiero destacar “Neohuman”, “The Spiral Timeshift”, “Neuromancers” y “Technocalyptic Cybergeddon”. En cada una de estas se puede escuchar el progreso que ha llevado la banda desde sus orígenes teniendo en cuenta las influencias, como en ésta última con el comienzo a lo Strapping Young Lad. También hay un descanso, como he dicho anteriormente, a modo de interludio, se trata de un tema instrumental, “Children Of The Integrated Circuit”, de algo más de dos minutos en la que Per interpreta la sección a lo Marty Friedman en su etapa en solitario, muy agradable con un acompañamiento ideal de teclado.

Desde luego, y no soy el único, con solo haber escuchado una sola vez el disco, la sensación que queda es realmente buena y agradable porque es un gran disco. Pocas veces podemos decir que ocurra este fenómeno.

Nota: 9,5 sobre diez, ¡totalmente merecido!

 

CANCIONES

1. The Shape Of Things To Come

2. Neohuman

3. Limits To Infinity

4. Cryonic Harvest

5. The Spiral Timeshift

6. Children Of The Integrated Circuit

7. Neuromancers

8. Technocalyptic Cybergeddon

 

MIEMBROS

Kenneth Seil: bajo

Roberth Karlsson: voz (growls)

Lars Palmqvist: voz (limpia)

Per Nilsson: guitarras, teclados y programación

Henrik Ohlsson: batería

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