Un día como hoy nacieron dos músicos fundamentales: Eddie Van Halen, genio de las seis cuerdas y alma de Van Halen, y Tom Keifer, voz y guitarra de Cinderella. Además, Pink Floyd decidió seguir adelante sin Syd Barrett en un concierto que marcaría su destino; el grupo Chicago publicó su segundo disco con varios éxitos, Elton John conquistó las listas con Don’t Shoot Me I’m Only the Piano Player, y en 1988 y 1994 David Lee Roth y Dio lanzaron sus álbumes Skyscraper y Strange Highways.

Eddie Van Halen, nacimiento de un innovador del rock (1955)

El 26 de enero de 1955 nació Edward Lodewijk “Eddie” Van Halen en Ámsterdam, Países Bajos, una de las figuras más influyentes en la historia de la guitarra eléctrica y un verdadero artífice del sonido del rock moderno.

Eddie se trasladó en su infancia con su familia a Pasadena, California, donde su padre, músico profesional, inculcó en él y en su hermano Alex una formación musical temprana bajo estudio de piano. Aunque comenzó estudiando este instrumento, la pasión por el rock & roll y su propia búsqueda creativa lo llevaron a descubrir su auténtica voz en la guitarra eléctrica.

A comienzos de los años 1970, los hermanos Van Halen formaron la banda que llevaría su apellido, con la incorporación del cantante David Lee Roth y el bajista Michael Anthony. Su álbum debut homónimo en 1978 catapultó a la banda a la fama internacional, pero fue la técnica única de Eddie Van Halen la que capturó la imaginación de guitarristas y fanáticos de todo el mundo.

Aunque no fue el inventor del tapping con ambas manos, Eddie lo popularizó y redefinió su uso hasta convertirlo en un sello distintivo del rock técnico y virtuoso. Su solo instrumental «Eruption» se convirtió en una referencia obligada para generaciones de guitarristas, siendo reconocido como uno de los solos más emblemáticos de la historia del rock.

Más allá de su técnica, Eddie innovó también en el diseño y personalización de sus instrumentos, como su icónica guitarra “Frankenstrat”, que no solo influyó en su sonido sino también en la propia evolución del equipamiento de guitarristas de rock.

La carrera de Van Halen produjo múltiples éxitos que definieron el hard rock de los años 1980 y 1990, y la banda fue incluida en el Salón de la Fama del Rock & Roll en 2007. La influencia de Eddie se extendió incluso fuera del género: su colaboración con Michael Jackson en la guitarra del tema “Beat It” demostró su versatilidad y su impacto en la cultura musical global.

Eddie Van Halen falleció el 6 de octubre de 2020 tras una larga batalla contra el cáncer, pero su legado perdura como uno de los pilares del rock y la guitarra eléctrica, inspirando a músicos de todas las generaciones.

Tom Keifer, voz y guitarra de Cinderella (1961)

El 26 de enero de 1961 nació Tom Keifer, uno de los compositores, cantantes y guitarristas más personales de la era dorada del hard rock estadounidense y el alma creativa de Cinderella. Su figura representa la conexión directa entre el hard rock clásico de raíz blues y la explosión del glam metal de los años ochenta, un equilibrio que muy pocos lograron sostener con identidad propia.

Criado en Pensilvania, Keifer se formó musicalmente desde muy joven, absorbiendo influencias del blues, el rock sureño y el hard rock setentero. Antes de alcanzar notoriedad, pasó por varias bandas locales —entre ellas Saints in Hell y Diamonds—, experiencias que moldearon su carácter como compositor y frontman. A comienzos de los años ochenta fundó Cinderella junto al bajista Eric Brittingham, dando forma a un proyecto que, pese a su estética acorde a la época, siempre destacó por una base musical más orgánica y menos prefabricada que la de muchos de sus contemporáneos.

El gran salto llegó en 1986 con Night Songs, un debut contundente que colocó a la banda en primera línea del hard rock norteamericano gracias a canciones como Shake Me y Nobody’s Fool. Sin embargo, fue con Long Cold Winter (1988) cuando Tom Keifer dejó clara su profundidad artística: un álbum con fuerte presencia de blues y rock clásico, donde brillaron temas como Gypsy Road y Don’t Know What You Got (Till It’s Gone), consolidando a Cinderella como algo más que una banda de moda.

En 1990, Heartbreak Station confirmó la madurez creativa de Keifer, incorporando de forma natural elementos de blues rock, gospel y rock sureño, con canciones como Shelter Me y Coming Home. En este punto, Tom Keifer ya era reconocido no solo por su inconfundible voz rasgada y cargada de emoción, sino también por su sensibilidad compositiva y su solvencia como guitarrista rítmico y solista.

Poco después, su carrera sufrió un golpe decisivo: graves problemas en las cuerdas vocales lo obligaron a someterse a varias cirugías y a un largo proceso de rehabilitación. Esta circunstancia frenó la continuidad de Cinderella y condicionó su proyección en una década, los noventa, especialmente hostil para el hard rock clásico. Aun así, la banda publicó Still Climbing en 1994 y regresó de forma intermitente a los escenarios en años posteriores, manteniendo intacto su prestigio entre los seguidores del género.

Tras un prolongado silencio discográfico, Tom Keifer reapareció con fuerza en 2013 con su álbum en solitario The Way Life Goes, una obra muy personal que reafirmó sus raíces blues y rock, y que fue recibida con gran respeto por crítica y público. Desde entonces, ha seguido activo en directo, demostrando que su voz, aunque marcada por la experiencia, conserva una autenticidad imposible de imitar.

Tom Keifer no fue el músico más mediático de su generación, pero sí uno de los más honestos y coherentes. A día de hoy, su legado permanece como el de un artista que supo trascender etiquetas, aportando alma, emoción y credibilidad al hard rock de finales del siglo XX.

Pink Floyd sigue adelante sin Syd Barrett (1968)

La madrugada del 26 de enero de 1968 marcó un giro en la historia del rock: en su trayecto a la Universidad de Southampton para un concierto, los miembros de Pink Floyd discutieron si debían recoger al cantante y guitarrista Syd Barrett y alguien respondió que no. Barrett, cuya salud mental se deterioraba por el consumo de drogas, no participó en el concierto; el grupo actuó con la nueva incorporación de David Gilmour, lo que supuso su primer show sin su fundador. La ausencia se convirtió en definitiva: Barrett fue apartado oficialmente en abril de 1968, y la banda prosiguió hacia su etapa más creativa. Este episodio evidenció la transición de Pink Floyd hacia una formación que cambiaría el sonido del rock progresivo.

Publicaciones clásicas: Chicago y Don’t Shoot Me I’m Only the Piano Player (1970‑1973)

El 26 de enero de 1970 se publicó Chicago, segundo álbum de la banda homónima y primero bajo ese nombre tras abandonar la denominación Chicago Transit Authority. El doble LP producido por James William Guercio mezclaba rock, jazz y elementos de música progresiva; incluyó éxitos como “Make Me Smile” y “25 or 6 to 4”, alcanzó el número 4 en la lista Billboard 200 y el número 6 en el Reino Unido. Tres años después, el 26 de enero de 1973, Elton John lanzó Don’t Shoot Me I’m Only the Piano Player, un disco producido por Gus Dudgeon que contenía los sencillos “Crocodile Rock” y “Daniel”. La mezcla de pop y rock convirtió el álbum en su segundo número 1 en Estados Unidos y primero en el Reino Unido, consolidando al pianista británico como superestrella internacional.

26 de enero de 1988: “Skyscraper”, el vértigo creativo de David Lee Roth

El 26 de enero de 1988 se publicó Skyscraper, el segundo álbum de estudio en solitario de David Lee Roth y uno de los trabajos más singulares —y debatidos— de su carrera tras la salida de Van Halen. Con este disco, Roth reafirmó su independencia artística y dejó claro que su proyecto personal no iba a limitarse a reproducir el sonido de su antigua banda.

Publicado por Warner Bros. Records, Skyscraper llegó tras el enorme éxito de Eat ’Em and Smile (1986) y de una gira que había demostrado que David Lee Roth podía sostenerse en primera línea sin Eddie Van Halen. Sin embargo, lejos de repetir la fórmula, Roth apostó por un enfoque más experimental, colorista y ecléctico, incorporando una mayor presencia de teclados y una atmósfera casi psicodélica en varios pasajes del álbum.

A nivel comercial, el disco fue un éxito inmediato: alcanzó el puesto nº 6 en el Billboard 200 y vendió más de dos millones de copias en Estados Unidos, consolidando a Roth como una figura central del hard rock de finales de los años ochenta. El sencillo “Just Like Paradise” se convirtió en uno de los mayores éxitos de su carrera en solitario, mientras que la balada “Damn Good” mostró una faceta más introspectiva y melódica, poco habitual hasta entonces en su repertorio.

Musicalmente, Skyscraper destacó por la participación del virtuoso guitarrista Steve Vai, que además de tocar coprodujo el álbum y coescribió buena parte del material. Su estilo técnico y extravagante aportó una identidad muy marcada al disco, alejándolo del hard rock clásico y acercándolo a terrenos más modernos y arriesgados. Junto a él, el bajista Billy Sheehan completó una formación instrumental de altísimo nivel.

Precisamente estas tensiones creativas marcaron el destino del álbum. Aunque la gira de Skyscraper fue exitosa, las diferencias artísticas y personales provocaron la salida tanto de Steve Vai como de Billy Sheehan del proyecto de Roth poco después. Este hecho convirtió a Skyscraper en un punto de inflexión: el cierre de una etapa caracterizada por la ambición técnica y la experimentación, y el inicio de una nueva fase en la carrera del cantante.

Con el paso del tiempo, Skyscraper ha sido reevaluado como un disco clave para entender la transición del hard rock de los ochenta hacia sonidos más híbridos y menos encorsetados. No fue un álbum cómodo ni complaciente, pero sí un reflejo fiel de la personalidad de David Lee Roth: excesivo, arriesgado, imprevisible y siempre dispuesto a saltar al vacío creativo sin red.

26 de enero de 1994: “Strange Highways”, el regreso más oscuro de Dio

El 26 de enero de 1994 se publicó en Estados Unidos Strange Highways, el sexto álbum de estudio de Dio y una de las obras más sombrías, densas y agresivas de toda la carrera de Ronnie James Dio. Este lanzamiento marcó un punto de inflexión artístico, tanto por su sonido como por el contexto en el que fue concebido.

Strange Highways llegó tras el breve pero intenso regreso de Ronnie James Dio y Vinny Appice a Black Sabbath para grabar Dehumanizer (1992) y realizar la gira correspondiente. Aquella experiencia dejó una huella clara: el sonido del álbum es notablemente más pesado, oscuro y directo que los trabajos anteriores de Dio, reflejando una clara influencia del clima metálico de comienzos de los años noventa.

A nivel de formación, el disco supuso varios cambios significativos. A la batería regresó Vinny Appice, reforzando la conexión con la etapa más dura de Sabbath, mientras que el bajo quedó en manos de Jeff Pilson. La guitarra fue asumida por Tracy G, cuya aportación fue clave para definir el carácter moderno, áspero y casi industrial del álbum, muy alejado del sonido épico y melódico de la era clásica de Dio.

Desde el punto de vista compositivo, Strange Highways abandonó en gran medida la fantasía heroica y las atmósferas luminosas que habían caracterizado discos como Holy Diver o The Last in Line. En su lugar, el álbum se sumergió en letras más introspectivas, urbanas y desesperanzadas, con canciones como Jesus, Mary & The Holy Ghost, Pain o Hollywood Black, esta última heredera directa de ideas surgidas durante las sesiones de Dehumanizer.

En su momento, Strange Highways dividió a los seguidores. Parte del público clásico de Dio se mostró desconcertado por el giro estilístico, mientras que otros valoraron el esfuerzo de adaptación a una escena dominada por sonidos más crudos y contemporáneos. Comercialmente no alcanzó las cifras de sus grandes éxitos de los años ochenta, pero sí consolidó a Dio como un artista dispuesto a evolucionar sin traicionar su identidad vocal y su intensidad interpretativa.

Con el paso del tiempo, Strange Highways ha sido reivindicado como un disco valiente y coherente con su época. No es un álbum de concesiones ni de nostalgia, sino el testimonio de un Ronnie James Dio que, lejos de acomodarse en el pasado, eligió explorar territorios más oscuros y exigentes, reafirmando su estatus como una de las voces más icónicas y resilientes de la historia del heavy metal.

Efemérides y lanzamientos adicionales

Además de las efemérides principales, el 26 de enero trae consigo otros nacimientos y lanzamientos dignos de mención:

  • Corky Laing (1948) – Baterista canadiense de Mountain, pieza clave del rock duro de principios de los setenta.

  • Lucinda Williams (1953) – Cantautora estadounidense asociada al movimiento Americana.

  • Andy Hummel (1951) – Bajista y compositor estadounidense, miembro fundador de Big Star.

  • Andrew Ridgeley (1963) – Músico inglés, nacido en Windlesham; junto a George Michael formó el dúo Wham!.

  • Willie Adler (1976) – Guitarrista de Lamb of God, nacido en Richmond, Virginia.

  • Matt Heafy (1986) – Vocalista y guitarrista de Trivium, nacido en Iwakuni, Japón.

Lanzamientos de álbumes en esta fecha:

  • Sin/Pecado (Moonspell, 1998) – Tercer álbum de la banda portuguesa de metal gótico, publicado el 26 de enero de 1998.

  • Dreaming Neon Black (Nevermore, 1999) – Álbum conceptual del grupo de metal progresivo, lanzado el 26 de enero de 1999.

  • Apex Predator – Easy Meat (Napalm Death, 2015) – Décimo quinto trabajo de la banda británica de grindcore; diversas ediciones señalan su publicación el 26 de enero de 2015.

  • Unsung Prophets & Dead Messiahs (Orphaned Land, 2018) – Sexto álbum de los israelíes, un disco conceptual lanzado el 26 de enero de 2018.

  • Choosing Mental Illness as a Virtue (Philip H. Anselmo & The Illegals, 2018) – Segundo álbum del ex‑vocalista de Pantera, editado el 26 de enero de 2018.

  • Catharsis (Machine Head, 2018) – Noveno disco de la banda estadounidense de groove metal, publicado el 26 de enero de 2018.

  • Mark Hollis (1998) – Álbum en solitario del exlíder de Talk Talk, lanzado el 26 de enero de 1998.

Estas efemérides muestran la riqueza de la música rock y metal en diferentes épocas, desde los pioneros de los años sesenta y setenta hasta lanzamientos contemporáneos.

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