
Hoy, 24 de septiembre, Deep Purple hace historia al unir el rock con la música sinfónica en el Royal Albert Hall, T. Rex enciende definitivamente la mecha del glam con “Electric Warrior”, Megadeth y AC/DC coinciden en 1990 con dos gigantes como “Rust in Peace” y “The Razors Edge”, 1991 nos regala en una sola jornada “Nevermind” y “Blood Sugar Sex Magik”, Edguy publica “Mandrake”, Arch Enemy desata “Rise of the Tyrant” y Steve Harris presenta con “British Lion” su primera aventura discográfica fuera de Iron Maiden.
24 de septiembre de 1969, Deep Purple une rock y orquesta en el Royal Albert Hall
El 24 de septiembre de 1969 tuvo lugar uno de los experimentos más ambiciosos de los primeros años del hard rock: Deep Purple actuó en el Royal Albert Hall de Londres junto a la Royal Philharmonic Orchestra para interpretar el “Concerto for Group and Orchestra”, compuesto por Jon Lord. El concierto, anunciado como “When Two Worlds Meet!”, estuvo dirigido por el compositor y director británico Malcolm Arnold y constituyó además el debut de Deep Purple en el histórico recinto londinense. El propio archivo del Royal Albert Hall lo considera uno de los primeros ejemplos importantes de colaboración entre una banda de rock y una orquesta sinfónica.
La actuación tuvo especial importancia porque pertenecía ya a la formación Mk II de Deep Purple: Ian Gillan a la voz, Ritchie Blackmore a la guitarra, Jon Lord a los teclados, Roger Glover al bajo e Ian Paice a la batería. Gillan y Glover se habían incorporado pocos meses antes, y aquella alineación todavía no había grabado “Deep Purple in Rock”, el álbum de 1970 que transformaría al grupo en uno de los pilares del hard rock. Por ello, el concierto muestra a una banda situada justo en la frontera entre su primera etapa psicodélica y la explosión mucho más pesada que estaba a punto de llegar.
El “Concerto for Group and Orchestra” estaba concebido como un auténtico diálogo entre dos mundos. No se trataba simplemente de añadir cuerdas a canciones de rock: Jon Lord escribió una obra completa en tres movimientos en la que la banda y la orquesta se enfrentaban, respondían y finalmente convergían. En el programa también figuraban la “Symphony No. 6” de Malcolm Arnold y una sección interpretada por Deep Purple antes del concierto propiamente dicho. El último movimiento tuvo incluso que repetirse como bis.
La idea no fue recibida de la misma manera por todos los miembros de Deep Purple. Mientras Jon Lord veía cumplida una de sus grandes ambiciones musicales, Ritchie Blackmore se sentía mucho más atraído por endurecer el sonido del grupo y alejarse de los experimentos sinfónicos. El propio archivo del Royal Albert Hall conserva declaraciones posteriores de Blackmore mostrando su incomodidad con aquella experiencia y recordando que poco después presionó para que la banda se concentrara en hacer un disco de rock duro. Esa tensión creativa acabaría siendo fundamental para el nacimiento del sonido de “Deep Purple in Rock”.
El espectáculo fue filmado y grabado, permitiendo que el “Concerto for Group and Orchestra” trascendiera aquella noche. Décadas después, la fusión entre metal y música clásica se convertiría en algo relativamente habitual, desde Metallica con la San Francisco Symphony hasta numerosos proyectos de metal sinfónico, pero en septiembre de 1969 aquello era extraordinariamente audaz. Deep Purple todavía no había grabado “Child in Time”, “Speed King” o “Smoke on the Water”, pero ya estaba demostrando que el rock podía aspirar a ocupar escenarios y territorios musicales que hasta entonces parecían reservados a otros géneros.
24 de septiembre de 1971, T. Rex publica “Electric Warrior” y el glam encuentra uno de sus discos fundacionales
El 24 de septiembre de 1971 se publicó “Electric Warrior”, el segundo álbum firmado como T. Rex y una de las obras decisivas para el nacimiento y consolidación del glam rock británico. Marc Bolan había ido transformando progresivamente la propuesta acústica y psicodélica de Tyrannosaurus Rex en algo mucho más eléctrico, sensual y directo, y con “Electric Warrior” terminó de encontrar la fórmula. Producido por Tony Visconti, el álbum llegó al número uno en Reino Unido y convirtió a Bolan en una de las primeras grandes estrellas de la nueva década.
El sonido del disco era sencillo en apariencia, pero revolucionario en su efecto: riffs de guitarra pegadizos, raíces de rock and roll de los cincuenta, boogie, una producción cálida, coros seductores y la peculiar voz de Bolan. Frente al virtuosismo progresivo y las largas composiciones que empezaban a dominar buena parte del rock británico, T. Rex apostó por canciones directas y una imagen cargada de brillo, sexualidad y teatralidad. Esa combinación ayudó a establecer buena parte del vocabulario que pronto adoptarían David Bowie, Slade, Sweet y muchos otros protagonistas del glam.
“Get It On”, rebautizada en Estados Unidos como “Bang a Gong (Get It On)” para evitar confusiones con otra canción del mismo título, fue el gran bombazo del álbum. Alcanzó el número uno en Reino Unido y llegó al número diez estadounidense, convirtiéndose en el mayor éxito de T. Rex en aquel mercado. “Jeepster” alcanzó el número dos británico, mientras que canciones como “Cosmic Dancer”, “Mambo Sun”, “Life’s a Gas” o “Rip Off” mostraban que el disco tenía bastante más profundidad que la simple imagen de purpurina asociada posteriormente al glam.
La importancia de “Electric Warrior” también reside en la figura de Tony Visconti. Su producción permitió que las guitarras conservaran suciedad y pegada sin perder claridad, mientras incorporaba cuerdas, percusión y coros sin sobrecargar las canciones. El resultado fue un álbum moderno para 1971, pero profundamente conectado con Chuck Berry, Eddie Cochran y el blues eléctrico. Esa mezcla de pasado y futuro explica en parte que el disco haya envejecido mejor que muchos productos creados posteriormente para aprovechar comercialmente la explosión del glam.
En 2026, “Electric Warrior” cumple 55 años y continúa siendo una referencia del rock británico de los setenta. Más allá de su éxito comercial, el álbum convirtió a Marc Bolan en icono y demostró que después de la solemnidad psicodélica también podía existir un rock breve, descarado, sexual y visualmente provocador. Para generaciones posteriores de músicos de hard rock, punk, indie y glam metal, aquel guerrero eléctrico seguiría siendo un punto de partida fundamental.
24 de septiembre de 1990, Megadeth publica “Rust in Peace”
El 24 de septiembre de 1990, Megadeth lanzó a través de Capitol Records su cuarto álbum de estudio, “Rust in Peace”, una de las cumbres creativas del thrash metal. El disco llegó en un momento decisivo para Dave Mustaine y David Ellefson, que acababan de completar una formación llamada a convertirse en legendaria con las incorporaciones del guitarrista Marty Friedman y el batería Nick Menza. Era la primera grabación de Megadeth con ambos, y la química entre los cuatro produjo uno de los trabajos técnicamente más exigentes y admirados de la historia del género.
La llegada de Marty Friedman fue especialmente trascendental. Mustaine siempre había necesitado un guitarrista capaz de dialogar con él de tú a tú, pero Friedman aportó una sensibilidad distinta: fraseos exóticos, melodías inesperadas y un estilo solista extraordinariamente reconocible. Nick Menza, por su parte, dio a la banda una combinación de precisión y potencia que permitía afrontar estructuras cada vez más complejas. Con Mustaine y Ellefson formando el núcleo histórico, aquella formación acabaría siendo considerada por muchos seguidores como la alineación clásica de Megadeth.
“Holy Wars… The Punishment Due” abre el disco como una auténtica demostración de fuerza, enlazando riffs, cambios de velocidad, melodías orientales y diferentes secciones sin perder cohesión. “Hangar 18” lleva el duelo entre Mustaine y Friedman a una sucesión espectacular de solos; “Take No Prisoners” y “Five Magics” muestran la vertiente más agresiva y técnica; “Tornado of Souls” ofrece uno de los solos más celebrados de Friedman; y “Rust in Peace… Polaris” cierra el álbum bajo la sombra de la guerra nuclear. El resultado es un disco que exige atención, pero conserva la violencia inmediata del thrash.
“Rust in Peace” apareció además en una época extraordinaria para el metal. El thrash había pasado del underground a grandes pabellones, y en septiembre de 1990 Megadeth estaba involucrado en la gira europea “Clash of the Titans” junto a Slayer, Testament y Suicidal Tendencies. Después llegaría la gira con Judas Priest para presentar “Painkiller”. Megadeth se encontraba así en plena transición entre banda de culto y gran fuerza internacional, y “Rust in Peace” fue el disco que terminó de afianzar ese salto.
El reconocimiento no quedó limitado a los seguidores. Megadeth recuerda que “Rust in Peace” recibió atención de los Grammy en la categoría de metal y que el álbum ha mantenido durante décadas una reputación extraordinaria dentro de la comunidad metalera. Su influencia puede rastrearse en innumerables bandas de thrash técnico, death metal técnico y metal progresivo que adoptaron la combinación de velocidad, precisión, estructuras complejas y solos virtuosos como lenguaje habitual.
Treinta y seis años después de su publicación, “Rust in Peace” continúa ocupando un lugar especial incluso dentro de una discografía que contiene trabajos tan esenciales como “Peace Sells… but Who’s Buying?” y “Countdown to Extinction”. Es el momento en el que Megadeth encontró un equilibrio casi perfecto entre furia y técnica, entre Mustaine y Friedman, entre el thrash callejero de sus orígenes y una ambición musical mucho mayor. El 24 de septiembre de 1990 no salió simplemente un gran álbum: quedó fijado uno de los modelos definitivos de cómo podía sonar el metal extremo técnicamente sofisticado sin perder agresividad.
24 de septiembre de 1990, AC/DC vuelve a conquistar el mundo con “The Razors Edge”
El mismo 24 de septiembre de 1990 en que Megadeth lanzaba “Rust in Peace”, AC/DC publicaba “The Razors Edge”. Producido por Bruce Fairbairn y grabado en Vancouver, el álbum supuso una enorme revitalización comercial para una banda que, aunque nunca había desaparecido, llevaba varios años sin alcanzar el impacto mundial de “Back in Black” o “For Those About to Rock”. “The Razors Edge” alcanzó el número dos en Estados Unidos y el número cuatro en Reino Unido, devolviendo a AC/DC a la primera línea del hard rock internacional.
La primera descarga era “Thunderstruck”, y difícilmente podía imaginarse una presentación más efectiva. El motivo de guitarra de Angus Young, acompañado progresivamente por los coros y la sección rítmica, creó una introducción que acabaría convirtiéndose en una de las más reconocibles del catálogo de AC/DC. Junto a ella aparecieron “Moneytalks”, “Are You Ready”, “Fire Your Guns” y el propio tema título, formando el núcleo de un álbum diseñado para funcionar a enorme escala sin modificar la esencia básica del grupo.
“The Razors Edge” fue también una anomalía dentro de la discografía de AC/DC porque es el único álbum de estudio del grupo con Chris Slade a la batería. Simon Wright había abandonado la formación y Slade aportó una pegada especialmente poderosa que encajó perfectamente con la producción expansiva de Fairbairn. El propio sitio oficial de AC/DC recuerda además otro cambio importante: Brian Johnson no participó esta vez como letrista, de modo que Angus y Malcolm Young asumieron completamente la composición de las canciones.
La producción de Bruce Fairbairn, que había trabajado con Bon Jovi y Aerosmith, proporcionó al disco un sonido especialmente grande y limpio sin convertir a AC/DC en otra cosa. Había reverberación, coros multitudinarios y una presentación adaptada a los grandes estadios de comienzos de los noventa, pero la materia prima seguía siendo la misma: riffs construidos alrededor de pocas notas, una base rítmica implacable y el inconfundible ataque vocal de Brian Johnson. El álbum acabaría siendo certificado multiplatino en diferentes mercados y cinco veces platino en Estados Unidos.
El “Razors Edge World Tour” comenzó en noviembre de 1990 y confirmó el tamaño que había recuperado la banda. Parte de las actuaciones de 1990 y 1991 terminaron documentadas en “AC/DC Live”, publicado en 1992. Aquella etapa también dejó imágenes ya clásicas del espectáculo del grupo y convirtió “Thunderstruck” en un tema prácticamente inseparable de los conciertos de AC/DC desde entonces.
Treinta y seis años después, puede afirmarse que “The Razors Edge” hizo algo muy difícil: renovar la popularidad de AC/DC sin reinventar a AC/DC. Mientras el rock estaba a punto de sufrir el terremoto alternativo de 1991, los hermanos Young demostraron que su fórmula seguía funcionando a escala planetaria. Y la casualidad histórica resulta magnífica: el 24 de septiembre de 1990 el público pudo entrar en una tienda y encontrar, recién publicados, “Rust in Peace” y “The Razors Edge”, dos formas muy distintas de entender el metal y el hard rock, ambas convertidas hoy en clásicos.
24 de septiembre de 1991, “Nevermind” y “Blood Sugar Sex Magik” cambian el mapa del rock
Pocos días de lanzamiento pueden competir con el 24 de septiembre de 1991. Aquella jornada apareció en Estados Unidos “Nevermind”, segundo álbum de Nirvana, producido por Butch Vig y primero del grupo con Dave Grohl en un álbum completo. El disco contenía “Smells Like Teen Spirit”, “Come as You Are”, “Lithium”, “In Bloom” y “Something in the Way”, y en cuestión de meses transformó a Kurt Cobain, Krist Novoselic y Grohl de banda de la escena de Seattle en fenómeno internacional.
La explosión superó prácticamente todas las previsiones. Según la Recording Academy, las primeras 50.000 copias en CD se agotaron impulsadas por el éxito de “Smells Like Teen Spirit”. En enero de 1992, “Nevermind” alcanzó el número uno del Billboard 200, desplazando del primer puesto a “Dangerous” de Michael Jackson. Más que una simple victoria comercial, aquello se convirtió en símbolo de un cambio generacional: el rock alternativo y el grunge podían competir directamente con las mayores estrellas del pop.
Pero ese mismo 24 de septiembre apareció otro álbum monumental: “Blood Sugar Sex Magik”, quinto trabajo de Red Hot Chili Peppers. Producido por Rick Rubin y grabado en una casa de Laurel Canyon, fue el disco en el que Anthony Kiedis, Flea, John Frusciante y Chad Smith encontraron un equilibrio mucho más maduro entre funk, punk, rock duro, psicodelia y melodía. Warner Records confirma que salió exactamente el mismo día que “Nevermind” y que representó el gran salto comercial y crítico de la banda.
“Give It Away” condensaba el lado más frenético y funky de los Chili Peppers, mientras que “Under the Bridge” reveló una vulnerabilidad melódica que amplió radicalmente su público. “Breaking the Girl”, “Suck My Kiss”, “Funky Monks” o “Sir Psycho Sexy” completaban un álbum extraordinariamente diverso. “Give It Away” terminaría proporcionando al grupo su primer Grammy, al ganar en 1993 la categoría de mejor interpretación de hard rock con voz, mientras “Under the Bridge” alcanzó el número dos del Billboard Hot 100.
Y todavía había más. El mismo día, Prong publicó “Prove You Wrong”, tercer álbum de la banda neoyorquina liderada por Tommy Victor. El trabajo desarrolló la mezcla de hardcore, thrash, ritmos mecánicos, groove y elementos industriales que acabaría ejerciendo influencia sobre parte del metal alternativo de los años siguientes. Canciones como “Unconditional” y “Prove You Wrong” mostraban un lenguaje situado entre varias escenas, anticipando parte de la transformación que viviría el metal durante los noventa.
Visto desde 2026, aquel 24 de septiembre de 1991 parece casi irrepetible. “Nevermind” cumple 35 años y “Blood Sugar Sex Magik” otros 35, y los dos siguen funcionando como puntos de inflexión. Uno ayudó a derribar definitivamente las fronteras entre underground y mainstream; el otro convirtió a Red Hot Chili Peppers en una banda capaz de llenar estadios sin perder su extraña mezcla de funk, punk y rock. Mientras tanto, discos como “Prove You Wrong” recuerdan que bajo los grandes titulares también estaba naciendo el vocabulario que alimentaría buena parte del metal alternativo y groove de la década.
24 de septiembre, Edguy y Arch Enemy dejan dos fechas clave para el metal europeo
El 24 de septiembre de 2001, Edguy publicó “Mandrake”, su quinto álbum de estudio y uno de los trabajos más representativos de su primera etapa. Tobias Sammet tenía apenas veintitrés años, pero la banda alemana llevaba ya varios discos desarrollando un power metal melódico heredero de Helloween y Avantasia comenzaba paralelamente a colocar su nombre en primera línea. “Mandrake” apareció a través de AFM Records y sería el último álbum de estudio de Edguy para ese sello antes de que el grupo firmara posteriormente con Nuclear Blast.
El álbum reunía a Tobias Sammet, Jens Ludwig, Dirk Sauer, Tobias Exxel y Felix Bohnke, y ofrecía una combinación de velocidad, grandes coros, teatralidad y composiciones cada vez más ambiciosas. “Tears of a Mandrake” se convirtió en uno de los himnos de Edguy; “Nailed to the Wheel” enseñaba su cara más pesada; “Painting on the Wall” aportaba un enfoque accesible; y la extensa “The Pharaoh”, por encima de los diez minutos, mostraba que Sammet ya pensaba en términos mucho más amplios que la canción de power metal convencional.
“Mandrake” puede verse como un disco de transición entre el Edguy juvenil de “Vain Glory Opera” y “Theater of Salvation” y la banda más abierta al hard rock, el heavy tradicional y el humor que aparecería en “Hellfire Club” y “Rocket Ride”. Además, en 2026 alcanza un aniversario redondo: 25 años. La posterior firma con Nuclear Blast confirmó que aquella etapa había situado al grupo entre los nombres fuertes de la nueva generación del power metal europeo.
Seis años después, el 24 de septiembre de 2007, Arch Enemy publicó en Europa “Rise of the Tyrant”; Estados Unidos lo recibiría un día después. El disco marcó el regreso de Christopher Amott a la formación junto a su hermano Michael, Angela Gossow, Sharlee D’Angelo y Daniel Erlandsson. La banda volvió además a trabajar en Studio Fredman con Fredrik Nordström, figura esencial en el desarrollo del death metal melódico de Gotemburgo y productor de varios de sus primeros trabajos.
Angela Gossow buscó deliberadamente una interpretación vocal más cruda. Después de experimentar con doblajes en el disco anterior, explicó que en “Rise of the Tyrant” prefirió una pista vocal principal, sin adornos ni efectos excesivos, porque quería recuperar ataque y personalidad. Michael Amott describía las nuevas canciones como más cargadas de riffs, melodías y acción, acercándose en ciertos aspectos a la intensidad de “Burning Bridges” y “Wages of Sin”. El resultado puede escucharse en “Blood on Your Hands”, “The Last Enemy”, “Revolution Begins”, “I Will Live Again” y el tema que da título al álbum.
El disco llegó al número 84 del Billboard 200, con unas 8.900 copias vendidas en Estados Unidos durante su primera semana, y consiguió posiciones destacadas en Japón, Finlandia, Alemania y Suecia. Más allá de las cifras, “Rise of the Tyrant” representa uno de los puntos fuertes de la etapa con Angela Gossow: una combinación muy equilibrada entre la escuela melódica sueca, la agresividad del death metal moderno y el duelo de guitarras de los hermanos Amott.
24 de septiembre de 2012, Steve Harris publica “British Lion”, su primera grabación fuera de Iron Maiden
El 24 de septiembre de 2012, Steve Harris publicó “British Lion”, un acontecimiento singular después de más de tres décadas dedicado casi por completo a Iron Maiden. EMI lo presentó como su álbum debut en solitario o proyecto paralelo, aunque el propio concepto de British Lion acabaría desarrollándose como una banda con identidad propia. Para un músico cuyo estilo compositivo, sonido de bajo y personalidad estaban tan íntimamente unidos a Maiden, escuchar a Harris dentro de otro contexto despertó una enorme curiosidad.
El origen de las canciones se remontaba bastante tiempo atrás. Harris había ido trabajando con diferentes colaboradores entre los compromisos de Iron Maiden, y el disco terminó reuniendo diez temas. Richard Taylor ocupaba la voz, David Hawkins y Grahame Leslie aportaban guitarras, Simon Dawson estaba a la batería y Harris asumía naturalmente el bajo, además de participar intensamente en la composición. Kevin Shirley, habitual colaborador de Iron Maiden, se encargó de la mezcla.
Musicalmente, “British Lion” fue concebido deliberadamente como algo distinto de Maiden. Había hard rock británico, ecos setenteros, pasajes melancólicos y elementos progresivos, pero no se trataba de construir otra versión de “The Trooper” o “Aces High”. “This Is My God”, “Lost Worlds”, “Karma Killer”, “Us Against the World”, “The Chosen Ones” y la extensa “A World Without Heaven” mostraban una faceta menos épica y más terrenal de Harris. La propia presentación oficial describía el álbum como una criatura completamente diferente de Iron Maiden.
También era importante el significado del nombre. Harris explicó que “British Lion” expresaba su orgullo por sus raíces británicas, pero no pretendía funcionar como declaración política. Con el tiempo, aquello que podía parecer inicialmente una curiosidad de estudio se convirtió en una verdadera segunda vida musical: British Lion realizó giras y siguió desarrollándose como banda paralela, permitiendo a Harris tocar en escenarios mucho más pequeños y cercanos al público que los estadios habituales de Maiden.
Además, la historia terminó cerrando un curioso círculo. Simon Dawson, batería de British Lion durante años, fue elegido para asumir la batería en directo de Iron Maiden a partir de 2025 tras la retirada de Nicko McBrain de las giras. Aquello reforzó todavía más la conexión entre ambos mundos y dio una nueva perspectiva al álbum de 2012: “British Lion” no fue simplemente el capricho solista de Steve Harris, sino el comienzo discográfico de un proyecto que acabaría adquiriendo una trayectoria y una importancia propias.
Otras rockfemérides del 24 de septiembre
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24 de septiembre de 1941 — nace Linda McCartney. Fotógrafa de enorme prestigio antes incluso de su matrimonio con Paul McCartney, acabaría formando parte de Wings como teclista y vocalista y acompañando a Paul durante buena parte de su etapa posterior a The Beatles. Falleció en 1998.
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24 de septiembre de 1942 — nace Gerry Marsden, cantante, guitarrista y líder de Gerry and the Pacemakers, una de las grandes formaciones del Merseybeat. Su interpretación de “You’ll Never Walk Alone” trascendió la música pop y quedó ligada para siempre a Liverpool y a su club de fútbol. Marsden falleció en enero de 2021.
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24 de septiembre de 1965 — nace Sean McNabb, bajista estadounidense que ha pasado por numerosas formaciones de hard rock y heavy metal, entre ellas Quiet Riot, Dokken, Great White, House of Lords, Lynch Mob y proyectos relacionados con Montrose y Queensrÿche.
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24 de septiembre de 1969 — nace Michael Shawn “Clown” Crahan. Cofundador, percusionista y una de las principales fuerzas creativas y visuales de Slipknot. En 2026 cumple 57 años y continúa siendo el miembro original de mayor continuidad dentro de la banda de Iowa.
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24 de septiembre de 1971 — nace Peter Salisbury, batería y cofundador de The Verve, pieza fundamental del sonido de discos como “A Storm in Heaven”, “A Northern Soul” y el multimillonario “Urban Hymns”. En 2026 cumple 55 años.
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24 de septiembre de 1975 — Rush publica “Caress of Steel” según las principales catalogaciones discográficas. Fue su tercer álbum y el trabajo en el que el trío profundizó por primera vez de forma radical en composiciones extensas con “The Necromancer” y la suite de casi veinte minutos “The Fountain of Lamneth”. Comercialmente decepcionó en su momento, pero fue un paso imprescindible hacia la monumental “2112”. La web oficial de Rush confirma su publicación en septiembre de 1975 y destaca precisamente esas dos primeras grandes piezas épicas del grupo.
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24 de septiembre de 1979 — Eagles publica “The Long Run”. Sexto álbum de estudio de la banda y primero con Timothy B. Schmit en sustitución de Randy Meisner. Incluía “Heartache Tonight”, “I Can’t Tell You Why”, “In the City” y el tema título. Fue además el último disco de estudio de Eagles antes de su separación de 1980; no volverían a publicar un álbum con material nuevo hasta “Long Road Out of Eden” en 2007.
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24 de septiembre de 1991 — Prong publica “Prove You Wrong”. Tercer trabajo de la banda de Tommy Victor, donde thrash, hardcore, groove, funk, sonidos industriales y rock alternativo empezaban a mezclarse de una forma que anticipaba parte del metal estadounidense de los años noventa.
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24 de septiembre de 2002 — Porcupine Tree publica “In Absentia”. Séptimo álbum de estudio de la banda de Steven Wilson, primero con Gavin Harrison a la batería y pieza decisiva en su evolución hacia un sonido más pesado y cercano al metal progresivo. Incluye clásicos modernos como “Blackest Eyes”, “Trains”, “The Sound of Muzak” y “Strip the Soul”.
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24 de septiembre de 2010 — Dimmu Borgir publica “Abrahadabra” en Alemania.Conviene precisar la efeméride: el noveno álbum de los noruegos llegó a Alemania el día 24, al resto de Europa el 27 de septiembre y a Norteamérica el 12 de octubre. Fue uno de sus trabajos más abiertamente sinfónicos, con participación de la Norwegian Radio Orchestra y un enorme despliegue coral y orquestal.

