
Hoy cumple años Billy Sheehan, bajista de Mr. Big; un día como hoy de 1982 fallece una leyenda de la guitarra: Randy Rhoads; 5 años después de la muerte de Rhoads, Ozzy Osbourne publica «Tribute», disco en directo homenaje al genial guitarrista; y se lanza en Europa «Sting In The Tail», decimoséptimo álbum de Scorpions.
Billy Sheehan, el arquitecto del bajo solista (1953)
El 19 de marzo de 1953 nace en Buffalo, Nueva York, uno de los bajistas más influyentes del rock: Billy Sheehan. Considerado un auténtico revolucionario del instrumento, Sheehan rompió con el rol tradicional del bajo como simple acompañamiento para convertirlo en una voz protagonista dentro del rock y el hard rock. Su estilo, conocido como lead bass, mezcla técnica, velocidad y musicalidad, integrando recursos propios de la guitarra como el tapping a dos manos, armónicos artificiales y un uso agresivo de la distorsión.
Desde muy joven mostró interés por la música gracias a una guitarra acústica que le prestó su hermana. Sin embargo, su destino cambió cuando descubrió el bajo eléctrico, influenciado por figuras como Tim Bogert. A partir de ahí desarrolló un enfoque totalmente personal, incorporando también influencias de la música clásica —especialmente de Johann Sebastian Bach— y del virtuosismo de Jimi Hendrix, lo que explica la riqueza melódica y técnica de su forma de tocar.
Su primera banda relevante fue Talas, con la que se convirtió en una figura de culto en la escena de Buffalo a finales de los años 70. Fue precisamente su reputación en directo lo que llamó la atención de David Lee Roth, quien lo reclutó tras su salida de Van Halen. En la banda de Roth, junto a Steve Vai, Sheehan alcanzó notoriedad mundial, participando en discos clave y demostrando que el bajo podía competir en protagonismo con la guitarra solista.
En 1988 daría otro paso decisivo formando Mr. Big, donde, junto a Paul Gilbert y Eric Martin, logró un enorme éxito comercial. Temas como “Addicted to That Rush” evidencian su estilo explosivo, mientras que la balada “To Be With You” llevó a la banda a lo más alto de las listas internacionales. Durante esta etapa, Sheehan consolidó su reputación como uno de los bajistas más completos del panorama, capaz de alternar virtuosismo extremo con sensibilidad melódica.
A lo largo de su carrera ha participado en numerosos proyectos, incluyendo colaboraciones con Steve Vai, Niacin, The Winery Dogs (junto a Mike Portnoy y Richie Kotzen) y el supergrupo Sons of Apollo. En todos ellos ha mantenido una identidad sonora inconfundible: un bajo con cuerpo, presencia y un enfoque casi guitarrístico que redefine el papel del instrumento en el rock.
Su influencia es enorme. Ha sido votado en múltiples ocasiones como uno de los mejores bajistas del mundo por lectores de revistas especializadas, y su legado se percibe en generaciones posteriores de músicos que han adoptado el bajo como instrumento solista. Billy Sheehan no solo elevó el nivel técnico del instrumento: cambió para siempre la forma en que el bajo se entiende dentro del rock.
Tragedia en la gira de Ozzy Osbourne: muere Randy Rhoads (1982)
El 19 de marzo de 1982 quedó marcado como uno de los días más trágicos en la historia del rock. Ese día falleció Randy Rhoads, guitarrista de Ozzy Osbourne y uno de los talentos más prometedores que ha dado el heavy metal. Tenía solo 25 años, pero en apenas un par de años había redefinido el sonido de la guitarra en el género.
Rhoads había comenzado su carrera en Quiet Riot, donde ya destacaba por su técnica y su enfoque innovador. Sin embargo, su verdadero salto llegó cuando fue reclutado por Ozzy tras la salida del vocalista de Black Sabbath. Su audición es ya historia del rock: Ozzy quedó impresionado en cuestión de minutos. Juntos grabaron “Blizzard of Ozz” (1980) y “Diary of a Madman” (1981), dos discos fundamentales que no solo relanzaron la carrera de Ozzy, sino que introdujeron un nuevo lenguaje guitarrístico en el heavy metal.
El estilo de Rhoads era único: combinaba la agresividad del hard rock con una sólida formación en guitarra clásica. Su uso de escalas neoclásicas, arpegios veloces y una precisión casi académica sentaron las bases de lo que más tarde se conocería como metal neoclásico. Solos como los de “Crazy Train” o “Mr. Crowley” no solo son icónicos, sino que siguen siendo estudiados por guitarristas décadas después.
La tragedia ocurrió durante la gira estadounidense de Ozzy. Tras una noche de viaje en autobús, la banda se detuvo en una propiedad que contaba con una pequeña pista de aterrizaje en Florida. El conductor del autobús, Andrew Aycock, que tenía licencia de piloto caducada, decidió realizar vuelos de baja altura en una avioneta ligera para “divertirse”. En uno de esos vuelos subieron Randy, la maquilladora Rachel Youngblood y el propio Aycock.
La avioneta comenzó a sobrevolar el autobús de la banda a muy baja altura, en una especie de maniobra temeraria. En uno de los pases, el ala del avión impactó contra el vehículo, lo que provocó la pérdida de control. La aeronave se estrelló contra una casa cercana y se incendió inmediatamente. Los tres ocupantes murieron en el acto. Milagrosamente, no hubo víctimas en la casa.
Las investigaciones posteriores revelaron que Aycock había consumido sustancias y que no estaba en condiciones de pilotar. En cambio, no se encontraron indicios de consumo de drogas en Rhoads. La noticia devastó a Ozzy Osbourne, quien siempre ha considerado a Randy no solo un compañero musical, sino uno de sus amigos más cercanos. De hecho, aquella misma noche habían hablado sobre la necesidad de Ozzy de reducir su consumo de alcohol, en una conversación que sería la última entre ambos.
La muerte de Randy Rhoads no solo truncó una carrera brillante, sino que dejó una profunda huella en el desarrollo del metal. Su influencia es comparable a la de los grandes pioneros del instrumento, y su legado sigue vivo en cada guitarrista que busca combinar técnica, emoción y personalidad.
Cinco años después, en 1987, Ozzy publicaría el álbum en directo “Tribute”, como homenaje a su guitarrista caído. El disco captura la intensidad y el virtuosismo de Rhoads sobre el escenario, y funciona como testimonio definitivo de lo que pudo haber sido una de las carreras más grandes de la historia del rock.
Randy Rhoads no solo fue un guitarrista excepcional: fue un innovador que cambió las reglas del juego en tiempo récord. Su historia es breve, pero su impacto es eterno.
Paul Kossoff, talento efímero de Free (1976)
Otro 19 de marzo trágico fue el de 1976, cuando Paul Kossoff, guitarrista del grupo británico Free, murió a los 25 años. Según un reportaje de Louder, Kossoff se encontraba en un vuelo de Los Ángeles a Nueva York cuando su corazón se detuvo debido a complicaciones de salud; fue hallado sin vida en el baño del avión durante el aterrizaje. Kossoff se había labrado una reputación por su tono emotivo y sus solos expresivos en canciones como “All Right Now”. Su prematura muerte cercenó la carrera de un músico cuya influencia se deja sentir en guitarristas posteriores.
1971: Aqualung, la obra que redefinió a Jethro Tull
El 19 de marzo de 1971, Jethro Tull publica Aqualung, su cuarto álbum de estudio y, con el tiempo, una de las piedras angulares del rock progresivo. Lejos de ser un simple disco más en su carrera, esta obra supuso un salto artístico decisivo, consolidando a la banda de Ian Anderson como una de las más creativas e influyentes de su generación.
Aqualung es un álbum profundamente ambicioso tanto en lo musical como en lo conceptual. Aunque su autor siempre negó que fuera un disco conceptual en sentido estricto, lo cierto es que mantiene una fuerte coherencia temática. Las canciones exploran cuestiones como la religión organizada, la hipocresía social y la marginalidad, especialmente a través de la figura del vagabundo que da título al disco. Temas como “Aqualung” o “Cross-Eyed Mary” presentan personajes crudos y realistas, mientras que “My God” lanza una crítica directa a las instituciones religiosas.
Musicalmente, el disco es una fusión magistral de estilos. Combina la crudeza del hard rock con pasajes acústicos de inspiración folk y estructuras complejas propias del rock progresivo. Esta dualidad —electricidad frente a intimidad— es una de sus grandes fortalezas. Canciones como “Locomotive Breath” destacan por su icónico riff de piano y su crescendo imparable, mientras que otras como “Wond’ring Aloud” muestran el lado más delicado y pastoral del grupo.
Uno de los aspectos más innovadores de Aqualung es su equilibrio entre virtuosismo y accesibilidad. A diferencia de otras bandas progresivas que tendían a estructuras excesivamente complejas, Jethro Tull logró mantener un enfoque directo sin renunciar a la sofisticación musical. La flauta de Ian Anderson, elemento distintivo de la banda, se convierte aquí en un instrumento protagonista dentro del rock, algo poco habitual en la época.
En cuanto a su impacto, el álbum fue un éxito tanto comercial como crítico. Alcanzó altas posiciones en las listas internacionales y con el tiempo ha sido certificado multiplatino. Pero más allá de los números, Aqualung se convirtió en un disco generacional, influyendo en innumerables bandas de rock progresivo y también en el desarrollo del hard rock y el heavy metal. Su mezcla de dureza y sensibilidad abrió nuevas posibilidades sonoras en los años 70.
Con el paso de las décadas, Aqualung ha mantenido intacta su relevancia. Sigue apareciendo en listas de los mejores discos de la historia y es considerado la obra definitiva de Jethro Tull. Más que un álbum, es una declaración artística: una combinación perfecta de crítica social, innovación musical y personalidad única que lo convierte en un clásico eterno del rock.
Un año antes, el 19 de marzo de 1962, se publicó el disco debut homónimo de Bob Dylan. El álbum, producido por John Hammond y lanzado por Columbia Records, incluía principalmente versiones de blues y folk junto a dos composiciones propias, “Song to Woody” y “Talkin’ New York”. Aunque pasó desapercibido en ventas, sentó las bases del estilo narrativo de Dylan y anunció la llegada de una figura clave del folk y el rock.
Otro lanzamiento significativo fue el de “Takin’ It to the Streets”, el sexto álbum de The Doobie Brothers, publicado el 19 de marzo de 1976 (en su época se anunciaba el lanzamiento en esa fecha por Warner Bros.). El disco supuso la llegada del vocalista y tecladista Michael McDonald, quien aportó un giro soul y sofisticado al sonido de la banda. Canciones como la homónima y “It Keeps You Runnin’” demostraron esa evolución y llevaron al grupo nuevamente al Top 10.
Un año antes, el 19 de marzo de 1962, se publicó el disco debut homónimo de Bob Dylan. El álbum, producido por John Hammond y lanzado por Columbia Records, incluía principalmente versiones de blues y folk junto a dos composiciones propias, “Song to Woody” y “Talkin’ New York”. Aunque pasó desapercibido en ventas, sentó las bases del estilo narrativo de Dylan y anunció la llegada de una figura clave del folk y el rock.
Otro lanzamiento significativo fue el de “Takin’ It to the Streets”, el sexto álbum de The Doobie Brothers, publicado el 19 de marzo de 1976 (en su época se anunciaba el lanzamiento en esa fecha por Warner Bros.). El disco supuso la llegada del vocalista y tecladista Michael McDonald, quien aportó un giro soul y sofisticado al sonido de la banda. Canciones como la homónima y “It Keeps You Runnin’” demostraron esa evolución y llevaron al grupo nuevamente al Top 10.
2010: Sting In The Tail, el disco de despedida (que no lo fue) de Scorpions
El 19 de marzo de 2010, la legendaria banda alemana Scorpions publica Sting In The Tail, su decimoséptimo álbum de estudio y, en principio, el disco con el que pretendían cerrar definitivamente su carrera. El anuncio de la retirada convirtió este lanzamiento en un acontecimiento mundial, cargado de simbolismo y expectación entre los seguidores del hard rock.
Lejos de ofrecer un trabajo nostálgico o acomodado, Sting In The Tail sorprendió por su energía y frescura. La banda apostó por recuperar el sonido clásico que los había hecho grandes en los años 80: riffs directos, estribillos potentes y ese equilibrio entre fuerza y melodía que siempre caracterizó a Scorpions. Temas como “Raised on Rock”, “The Good Die Young” o la propia “Sting In The Tail” demostraban que el grupo seguía en plena forma, mientras que baladas como “The Best Is Yet to Come” mantenían intacta su capacidad para emocionar.
El álbum fue producido por Mikael Nord Andersson y Martin Hansen, quienes ayudaron a dar al disco un sonido moderno sin perder la esencia clásica de la banda. La voz de Klaus Meine, reconocible al instante, seguía transmitiendo intensidad, mientras que las guitarras de Rudolf Schenker y Matthias Jabs ofrecían esa mezcla de contundencia y elegancia que define el ADN del grupo.
En cuanto a recepción, Sting In The Tail fue muy bien valorado tanto por la crítica como por el público. Muchos lo consideraron su mejor trabajo en décadas, destacando su cohesión y su espíritu revitalizado. Comercialmente también funcionó con solidez, entrando en listas de numerosos países y reafirmando la vigencia de la banda tras más de cuatro décadas de trayectoria.
La gira asociada, inicialmente planteada como despedida bajo el nombre de Get Your Sting and Blackout World Tour, se convirtió en un recorrido global de gran éxito. Sin embargo, el contacto con el público y la respuesta obtenida hicieron que la banda reconsiderara su retirada. Lo que iba a ser el final terminó siendo un nuevo comienzo: Scorpions decidió seguir adelante, demostrando que aún tenían mucho que decir.
Con el tiempo, Sting In The Tail ha quedado como un disco clave en su historia reciente: no solo por su calidad musical, sino por simbolizar ese momento en el que una banda legendaria miró hacia atrás para reencontrarse con su esencia… y descubrió que todavía podía mirar hacia el futuro con fuerza.
Efemérides menores
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1962: se publica Bob Dylan, disco debut del cantautor estadounidense.
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1975: el grupo Kiss edita Dressed to Kill, tercer álbum de la banda y responsable del clásico “Rock and Roll All Nite”.
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1975: muere T. Bone Walker, pionero del blues eléctrico.
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1976: la banda Free lanza el álbum Takin’ It to the Streets (The Doobie Brothers) que incorpora a Michael McDonald.
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2010: Scorpions publica Sting in the Tail en Europa.
Estas efemérides muestran que el 19 de marzo ha sido escenario de momentos alegres y trágicos en la historia del rock: desde el nacimiento de músicos virtuosos hasta la despedida de guitarristas legendarios y el lanzamiento de obras imprescindibles.

