
Hoy recordamos el nacimiento de cinco músicos que han dejado huella en distintos estilos: Herman Rarebell (batería de Scorpions), Rudy Sarzo (bajista cubano‑estadounidense conocido por Quiet Riot, Ozzy Osbourne y Whitesnake), Jan Kuehnemund (fundadora y guitarrista de Vixen), Kirk Hammett (guitarrista de Metallica y ex‑Exodus) y Tim DeLaughter (voz de Tripping Daisy y The Polyphonic Spree). El 18 de noviembre también trae lanzamientos emblemáticos: Kings of Metal de Manowar (1988), Slip of the Tongue de Whitesnake (1989)…
The Landing de Iron Savior (2011), Paraíso prohibido de Medina Azahara (2016) y el álbum doble Hardwired… to Self‑Destruct de Metallica (2016). Además, en esta fecha vieron la luz álbumes históricos como el concepto The Lamb Lies Down on Broadway de Genesis (1974), Notorious de Duran Duran (1986) y Reload de Metallica (1997), se grabó el célebre MTV Unplugged de Nirvana (1993) y se conoció el fallecimiento de Malcolm Young, guitarrista de AC/DC, en 2017. A continuación se desarrollan las efemérides principales y se recopilan otras menos conocidas.
Herman Rarebell (Scorpions) – Nace en 1949
El 18 de noviembre de 1949 nació en Saarbrücken, entonces Alemania Occidental, Herman Rarebell, batería que formó parte de la legendaria banda de hard rock Scorpions. Tras estudiar batería y piano y tocar en diversas agrupaciones en Inglaterra, Michael Schenker le presentó a sus compañeros y en 1977 ingresó como reemplazo del baterista Rudy Lenners. No sólo aportó su sólida batería, sino que compuso o co‑compuso temas como «Another Piece of Meat» y «Falling in Love» y escribió letras de himnos como «Rock You Like a Hurricane» Rarebell permaneció en Scorpions hasta 1995; dejó el grupo debido al cansancio de las giras y a las diferencias sobre el sonido del álbum Pure Instinct. Tras su salida se embarcó en una carrera en solitario y cofundó el sello Monaco Records.
Herman Rarebell (Saarbrücken, Alemania Occidental, 18 de noviembre de 1949) es un músico, compositor y productor discográfico alemán, conocido mundialmente por haber sido baterista de la banda de hard rock y heavy metal Scorpions, entre los años 1977 y 1995. Tras renunciar a la banda alemana inició con el príncipe Alberto II los preparativos para crear la primera casa discográfica de Mónaco,
llamada precisamente Monaco Records. Además, por diez años estuvo alejado de las grabaciones discográficas hasta que en 2005 fue parte del proyecto Drum Legends, en el que grabó un álbum con el mismo nombre. Desde entonces ha publicado algunos discos como solista, carrera que inició en 1981 con Nip in the Bud, paralelo a su estadía en Scorpions. Por otro lado, desde 2011 hasta 2016 fue parte de la banda Michael Schenker’s Temple of Rock, en el que compartió, entre otros, con sus excompañeros de Scorpions; Michael Schenker y Francis Buchholz.
En 1977 y con la ayuda de su amigo Michael Schenker ingresó a Scorpions como reemplazo de Rudy Lenners, que tuvo que retirarse de la banda por problemas al corazón. En la agrupación alemana no solo fue baterista, sino también se convirtió en uno de sus principales compositores con clásicos como «Another Piece of Meat», «Falling in Love» y «Passion Rules the Game», y colaboró con las letras de canciones como «Make It Real», «Rock You Like a Hurricane», «He’s a Woman She’s a Man», «Blackout» y «Arizona», entre otros. En resumen, Rarebell estuvo dieciocho años en la banda y participó en la grabación de ocho álbumes de estudio y tres en vivo.
De acuerdo a su página oficial entre las razones de su renuncia a Scorpions en 1995 se encuentra las constantes y cansadoras giras, las diferencias musicales por el sonido y la composición del álbum Pure Instinct (1996), pero por sobre todo su necesidad de incursionar en la producción discográfica y cocrear con el príncipe Alberto II el primer sello discográfico de Mónaco, llamado precisamente Monaco Records.1 Sobre esta diferencia musical con la banda, en una entrevista dada al sitio griego Rockpages en 2012 comentó: «Una de las razones de mi salida de la banda fue el álbum Pure Instinct. Pienso que fue un álbum realmente malo e incluso el siguiente —Eye II Eye— fue mucho peor. Recuerdo que le dije a Klaus durante la preproducción de Pure Instinct que no quería tocar ninguna de las canciones porque no me gustaban».
Rudy Sarzo (Quiet Riot, Ozzy Osbourne, Whitesnake) – Nace en 1950
Un año después, el 18 de noviembre de 1950, nació en La Habana Rodolfo “Rudy” Sarzo, bajista que emigró a Estados Unidos y se convertiría en pieza fundamental de varias bandas. Tras pasar por Quiet Riot en 1978, Randy Rhoads lo recomendó a Ozzy Osbourne y entre 1981 y 1983 se ganó fama mundial acompañando al vocalista en discos en directo como Speak of the Devil y Tribute. Luego regresó a Quiet Riot para grabar el exitoso Metal Health (1983) y más tarde se unió a Whitesnake, donde permaneció de 1987 a 1994. Sarzo también ha trabajado con bandas como Manic Eden, Dio, Blue Öyster Cult y, más recientemente, The Guess Who. Su versatilidad y experiencia lo han convertido en un bajista solicitado en el circuito del hard rock y el heavy metal.
Rudy Sarzo (Rodolfo Maximiliano Sarzo Lavieille Grande Ruiz Payret y Chaumont, 18 de noviembre de 1950) es un
músico cubano de nacionalidad estadounidense. Sarzo ha tocado con bandas y artistas de gran renombre como Quiet Riot, Ozzy Osbourne, Whitesnake, Manic Eden, Dio, Blue Öyster Cult, Geoff Tate’s Queensrÿche y Devil City Angels. Actualmente es el bajista de la banda canadiense The Guess Who.
Sarzo se unió a Quiet Riot en diciembre de 1978 y permaneció en la banda hasta principios de 1981. A pesar de que aparece en la portada del álbum de 1978 Quiet Riot II, no participa en la grabación del mismo. De marzo de 1981 a septiembre de 1983 Sarzo salta a la fama como bajista de la banda del exvocalista de Black Sabbath, Ozzy Osbourne. Se unió a la banda por recomendación del guitarrista Randy Rhoads, quien previamente había tocado junto a Sarzo en Quiet Riot. Su trabajo puede ser escuchado en los álbumes en vivo de Osbourne Speak of the Devil y Tribute, aunque nunca estuvo en un álbum de estudio con Ozzy. A pesar de que Bob Daisley tocó el bajo en el álbum de Osbourne Diary of a Madman, Sarzo aparece acreditado en este.
Como miembro de Quiet Riot grabó el disco multi-platino Metal Health, que lo llevó a encabezar giras mundiales. Gracias a estas participaciones, fue nombrado el bajista #1 del rock en la revista Circus en 1983. Con Whitesnake permaneció de abril de 1987 a septiembre de 1994, grabando el álbum multi-platino Slip Of The Tongue. En el 2004 se unió a la banda del guitarrista sueco Yngwie Malmsteen para la gira «Attack Tour» y luego ingresó en la agrupación Dio.
18 de noviembre de 1953 – Nace Jan Kuehnemund, alma y guitarra de Vixen
El 18 de noviembre de 1953 nació en St. Paul, Minnesota, Janice Lynn “Jan” Kuehnemund, guitarrista y mente fundadora de Vixen, una de las bandas femeninas más emblemáticas del hard rock y glam metal. Desde muy joven se empeñó en demostrar que una chica podía coger una guitarra eléctrica, montar su propia banda y salir a pelear de tú a tú con los nombres grandes de la escena ochentera.
A principios de los años 70 formó su primer grupo íntegramente femenino en St. Paul, primero bajo el nombre de Lemon Pepper y después como Genesis, antes de adoptar finalmente el nombre con el que pasaría a la historia: Vixen. Tras una primera etapa que no terminó de cuajar y una separación temporal, Jan decidió retomar el proyecto con más ambición: reformó Vixen, se trasladó con la banda a Los Ángeles a comienzos de los 80 y empezó a forjar la formación que acabaría firmando contrato discográfico.
Con la llegada de la vocalista Janet Gardner, la batería Roxy Petrucci y la bajista Share Pedersen (Share Ross), Vixen alcanzó su alineación clásica y grabó su debut homónimo en 1988, seguido de Rev It Up en 1990. Gracias a esos discos y a temas como “Edge of a Broken Heart” o “Cryin’”, la banda giró con Scorpions, Ozzy Osbourne, Bon Jovi, Kiss y Deep Purple, demostrando en grandes escenarios que el hard rock también podía tener rostro femenino sin perder un ápice de pegada. La guitarra de Jan, con su mezcla de melodía y garra, era el eje sonoro de ese sonido.
A pesar de los cambios de formación, parones y líos legales –incluida la batalla por recuperar el nombre Vixen cuando otras formaciones siguieron sin ella–, Jan nunca renunció a su banda. A comienzos de los 2000 reactivó Vixen con nuevos músicos y llegó a editar el álbum Live & Learn en 2006, además de trabajar en el proyecto paralelo Drawing Down the Moon, donde siguió explorando su faceta compositiva.
Jan Kuehnemund falleció el 10 de octubre de 2013, tras una batalla contra el cáncer que mantuvo en privado, cuando se preparaba una nueva reunión de la formación clásica de Vixen. Más allá de los discos y las giras, su legado es el de una auténtica pionera: una guitarrista que abrió camino a muchas mujeres en el rock duro, demostrando que el glam metal y el hard rock no eran territorio exclusivo de hombres, y que la combinación de actitud, riffs y perseverancia también podía llevar un nombre propio: Jan.
18 de noviembre de 1962 – Nace Kirk Hammett, guitarrista de Metallica
El 18 de noviembre de 1962 nació en San Francisco, California, Kirk Lee Hammett, uno de los guitarristas más influyentes del thrash metal y pieza fundamental en la historia de Metallica. Criado en la zona de El Sobrante, creció rodeado de música gracias a la colección de discos de su hermano mayor, donde descubrió a Jimi Hendrix, UFO, Led Zeppelin y otras bandas que marcaron de manera
decisiva su estilo. Aquellas primeras escuchas y su obsesión por manipular guitarras y amplificadores caseros dieron forma a un músico curioso, autodidacta y con un oído privilegiado para los riffs.
Hammett empezó a tocar la guitarra siendo adolescente, y su primera banda seria fue Exodus, uno de los grupos pioneros del thrash metal de la Bay Area. Con Exodus forjó su estilo agresivo y veloz, muy influenciado por el metal británico y por la energía punk que impregnaba la escena californiana de principios de los 80. Su habilidad para crear riffs contundentes y su técnica en continuo crecimiento llamaron pronto la atención de otras bandas locales.
En 1983 llegó el giro decisivo: Metallica lo reclutó como sustituto de Dave Mustaine, justo días antes de entrar a grabar su primer álbum, Kill ’Em All. Aquello cambió para siempre la historia del metal. Desde entonces, Hammett ha sido responsable de innumerables solos emblemáticos y riffs que han definido la identidad de Metallica durante más de cuatro décadas. Su capacidad para equilibrar agresividad y melodía se hizo patente en discos clave como Ride the Lightning, Master of Puppets, …And Justice for All y el célebre Black Album, donde aportó uno de sus riffs más populares: el de “Enter Sandman”.
A lo largo de su carrera, Hammett también se ha distinguido por su afán de aprendizaje. Durante los primeros años con Metallica tomó clases con Joe Satriani, quien lo ayudó a expandir su técnica, desarrollar nuevas herramientas expresivas y dar forma a su característico vibrato y fraseo melódico. Con el tiempo se convirtió en un guitarrista respetado tanto por su técnica como por su intuición musical, combinando escalas rápidas, wah-wah expresivo y un estilo muy reconocible.
Con más de tres décadas sobre los escenarios, Kirk Hammett sigue siendo un referente absoluto del metal moderno. Su papel dentro de Metallica no solo ha dejado solos memorables, sino también una influencia imborrable en millones de guitarristas que encontraron en su estilo la mezcla perfecta de agresividad, sentimiento y creatividad.
Tim DeLaughter – Nace en 1965
El 18 de noviembre de 1965 nació en Dallas, Texas, Tim DeLaughter, cantante y compositor conocido por liderar la banda alternativa Tripping Daisy y posteriormente el colectivo coral The Polyphonic Spree. DeLaughter es apreciado por su voz emotiva y sus composiciones de rock psicodélico y pop orquestal. Con The Polyphonic Spree desarrolló una propuesta escénica con más de veinte músicos vestidos de túnicas blancas que conquistó festivales y bandas sonoras; entre sus proyectos recientes también figura Preteen Zenith
18 de noviembre de 1988 – Manowar lanza Kings of Metal
El 18 de noviembre de 1988 salió a la venta Kings of Metal, el sexto álbum de estudio de Manowar y uno de los discos más influyentes y definitorios en la historia del heavy metal épico. Con este trabajo, la banda estadounidense consolidó por completo su identidad basada en la exaltación del metal, la fuerza, la fantasía heroica y la fidelidad absoluta a sus seguidores.
El disco fue publicado por Atlantic Records y marcó el final de una era dentro del grupo, al ser el último álbum de estudio en el que participó el guitarrista fundador Ross “The Boss” Friedman.
Musicalmente, Kings of Metal es una declaración de intenciones desde el primer segundo. Temas como “Wheels of Fire” y la propia “Kings of Metal” muestran la faceta más rápida y combativa de la banda, con riffs contundentes, una base rítmica explosiva y la voz poderosa de Eric Adams alcanzando registros casi imposibles. La banda llevó su estilo al extremo, combinando velocidad, melodía y un sentido teatral que se convertiría en seña de identidad. Es un álbum que destila espíritu guerrero y orgullo metalero en cada una de sus piezas.
El disco también posee momentos más emotivos y atmosféricos. “Heart of Steel” es una balada épica que se ha convertido en una de las favoritas de los fans por su carga emocional y su construcción progresiva, mientras que piezas como “The Crown and the Ring” juegan con una estética casi operística, haciendo uso de coros solemnes y texturas que evocan imágenes mitológicas. Todo ello otorga a Kings of Metal una amplitud estilística que trasciende la etiqueta del heavy tradicional.
En cuanto a su impacto, el álbum fue clave para consolidar el legado de Manowar como una de las bandas más fieles a la estética del metal puro. Además, marcó un punto de inflexión en la formación con la salida temporal del baterista Scott Columbus, que regresaría años después. A 1988 y hasta hoy, Kings of Metal sigue siendo un disco imprescindible, un manifiesto del metal heroico y una obra venerada por varias generaciones de seguidores del género.
18 de noviembre de 1989 – Whitesnake publica Slip of the Tongue
El 18 de noviembre de 1989 Whitesnake lanzó su octavo álbum de estudio, Slip of the Tongue, un disco clave en la etapa más glam y espectacular de la banda de David Coverdale. Llegaba dos años después del enorme éxito del álbum homónimo de 1987, cuando Whitesnake conquistó el mercado norteamericano a base de grandes baladas, producción pulida y vídeos omnipresentes en MTV. Las expectativas eran altísimas y el grupo respondió con un trabajo todavía más sofisticado, potente y orientado al mercado internacional.
El proceso de creación del álbum estuvo marcado por un giro obligado en la formación. David Coverdale comenzó a componer el material junto al guitarrista Adrian Vandenberg, pero una lesión en la mano del holandés le impidió grabar las partes de guitarra en el estudio. Para sustituirle, Coverdale fichó a Steve Vai, conocido por su virtuosismo con Frank Zappa y David Lee Roth. El resultado fue un álbum en el que las ideas compositivas de Vandenberg conviven con la ejecución pirotécnica y llena de efectos de Vai, dando a Whitesnake un sonido más técnico, recargado y de corte casi “shred” en comparación con el hard rock más bluesy de sus primeros años.
Slip of the Tongue incluye algunos temas que se convertirían en clásicos de la banda. Destaca la nueva versión de “Fool for Your Loving”, regrabada con un enfoque más grandilocuente que la original de 1980, así como “The Deeper the Love” y “Now You’re Gone”, que explotaban la vertiente más melódica y romántica del grupo. A nivel de producción, el disco suena grande, brillante y muy trabajado: baterías potentes, bajos contundentes, capas de teclados y las líneas vocales de Coverdale empujadas al máximo en estribillos pensados para estadios.
Comercialmente, el álbum consiguió buenas posiciones en listas y obtuvo certificaciones importantes, pero también generó opiniones encontradas entre los fans más veteranos. Muchos consideraron que el sonido se alejaba demasiado del Whitesnake clásico de raíz más blues y hard británico, mientras que otros abrazaron esta etapa como la culminación del Whitesnake más glam y espectacular. El propio Coverdale, con el tiempo, ha reconocido que fue un disco complicado y que, aunque no es su favorito, ha aprendido a valorarlo dentro de la historia de la banda.
En perspectiva, la salida de Slip of the Tongue el 18 de noviembre de 1989 marca el final de una era dorada para Whitesnake: la del éxito masivo en la era MTV, las grandes giras y las producciones millonarias. También cierra el círculo de los años más “americanizados” del grupo antes de que el grunge y los cambios de la industria desplazaran el foco del hard rock de los 80. Un disco quizá polémico, pero imprescindible para entender el legado completo de la serpiente blanca.
The Landing – Iron Savior (2011)
El 18 de noviembre de 2011 salió a la venta The Landing, séptimo álbum de la banda alemana de power metal Iron Savior. Tras varios años de ausencia discográfica, la banda de Piet Sielck grabó el álbum entre junio y septiembre de 2011 en Hamburgo y lo publicó a través de AFM Records. La ficha técnica indica que el lanzamiento, que incluye once canciones de metal melódico y potente, es el primero en el que vuelve a aparecer el bajista Jan‑Sören Eckert desde Condition Red (2002). Temas como «Heavy Metal Never Dies» y «No Guts No Glory» recuperan la fórmula clásica de la banda, con riffs afilados, estribillos épicos y letras inspiradas en ciencia ficción.
Os dejamos una reseña del disco publicada en Hellspress.com:
Cuaderno de bitácora. Entrada de noviembre de 2011.
Tras el último contacto con IRON SAVIOR en 2007 y los posteriores intentos para conocer la ubicación y estado de la nave, hemos vuelto a recibir señales de su actividad en la Tierra. El capitán Piet Sielck y el resto de la tripulación han aterrizado de nuevo cumpliendo su dificultosa misión: entregar un gran álbum de Heavy Metal, «The Landing».
Y hacía falta, la verdad, que un nombre importante de esa escena como IRON SAVIOR se soltara con un trabajo del calibre de «The Landing». Ya van unos años de satisfacción incompleta con los discos de grupos de referencia como BLIND GUARDIAN o GAMMA RAY, y en cambio ahora Piet Sielk ha salido de nuevo a la luz, dando un puñetazo en la mesa y sacando once temas frescos, poderosos y en la línea de siempre. Power Metal alemán potente, y con todas las canciones presentando ese halo mágico de los mejores trabajos del estilo a finales de los 90.
Podría destacar todas las composiciones por algo, es un trabajo que atrapa a nivel global porque está repleto de buenos momentos en todos los temas, pero me quedaría especialmente con «No Guts No Glory», con un puente y un estribillo memorables, o «Heavy Metal Never Dies», un single imparable. Siempre me ha gustado esta música a la cara, tan pesada como veloz y melódica y, por qué no decirlo, repetitiva en el caso de IRON SAVIOR.
Esa repetición en el método es uno de los rasgos de los alemanes. Sus esquemas están tan definidos que, escuchando un álbum suyo de cualquier época, tendrías el patrón de al menos el 90% de lo que es el resto de su carrera musical. Pero claro, luego escuchas canciones como «The Savior» o trallazos como «Starlight», «March Of Doom» o «Faster Than All», la emotividad de «Moment In Time» o «Before The Pain», la épica «Hall Of The Heroes» y es cuando piensas: «¿acaso se pedía otra cosa?» La respuesta es aplastante y sencilla, y ya la sabéis todos. Su ecuación funciona y no van a cambiarla, ni deben.
Y después de todo este tiempo con varios trabajos de calidad, después de este inmenso disco… ¿Quién dijo que no había vida después de Kai Hansen? Estamos de acuerdo en que es un músico clave para entender el Heavy Metal en Europa y el desarrollo del Power Metal (europeo), pero IRON SAVIOR supo sobrevivir sin él, y ahora el grupo se ha marcado uno de los mejores discos del año en el estilo. Tras un largo viaje de cuatro años, los alemanes han realizado un aterrizaje perfecto. Bienvenidos de nuevo.
18 de noviembre de 2016 – Medina Azahara lanza Paraíso Prohibido
El 18 de noviembre de 2016 la banda cordobesa Medina Azahara publicó Paraíso Prohibido, su decimonoveno álbum de estudio, consolidando una carrera que comenzó a finales de los 70 dentro del rock andaluz y el hard rock nacional. El lanzamiento supuso una reafirmación del grupo en pleno siglo XXI, con una formación ya experimentada y un sonido que buscaba combinar raíces andaluzas, melodía potente y producción moderna.
Grabado principalmente en los estudios Mart de Córdoba, el álbum contó con la producción de Manuel Ángel Mart, lo que permitió al grupo equilibrar tradición y contemporaneidad: guitarras nítidas, teclados elaborados, vocalista firme y arreglos que intentaban mantener la esencia rockera sin caer en la simple nostalgia. A nivel compositivo, los temas exploran tanto baladas (“El cielo a tus pies”) como himnos de directo (“Ven junto a mí”, “Ponte en pie”), reflejando la dualidad de la banda entre melodía y fuerza, sentimiento y contundencia.
En la letra, Medina Azahara continúa con su discurso habitual: referencias al paraíso y al alma, críticas veladas al conformismo, reivindicación del origen andaluz y la integración de elementos flamencos o atmosféricos en el rock. Paraíso Prohibido se lanzó como un paso más en la evolución de la banda, sin abandonar lo que les hizo grandes en los 80 y 90, pero con la mirada puesta en generar canciones que pudieran ser parte de sus conciertos actuales y conectar con nuevo público.
El álbum recibió buena acogida por parte de seguidores y crítica especializada en España, destacando que una banda con casi cuatro décadas de trayectoria lograra mantener vigor compositivo y atractivo en directo. Paraíso Prohibido quedó como testimonio de la capacidad de Medina Azahara para reinventarse sin perder su identidad, reafirmando que su historia, lejos de haberse quedado en el pasado, seguía activa y relevante.
Puedes leer nuestra reseña aquí:
18 de noviembre de 2016 – Hardwired… to Self‑Destruct de Metallica marca el regreso triunfal
El 18 de noviembre de 2016 vio la publicación de Hardwired… to Self-Destruct, el décimo álbum de estudio de Metallica, lanzado como un doble disco a través de su propio sello. Este trabajo representó no solo el esperado regreso del grupo tras un parón de ocho años sin material de estudio —la pausa más larga en su carrera—, sino también una afirmación de que la banda seguía siendo un pilar central del heavy y thrash metal contemporáneo.
La grabación del álbum se extiende entre mayo de 2015 y agosto de 2016, y fue realizada principalmente en el cuartel general de la banda en San Rafael (California), bajo la producción de Greg Fidelman junto a James Hetfield y Lars Ulrich. La decisión de hacerlo un doble álbum con casi 80 minutos de música refleja la ambición del grupo: reconstruir su conexión con las raíces agresivas del thrash, sin renunciar a la amplitud de sonido que han desarrollado en sus etapas posteriores. El resultado es una mezcla de velocidad, riffs demoledores y melodías trabajadas, diseñada para satisfacer tanto a los fans de la primera hornada como a las nuevas generaciones.
Musicalmente, Hardwired… to Self-Destruct apuesta por recuperar el nervio de la era clásica —como los discos Ride the Lightning o …And Justice for All— sin caer en la mera repetición. Canciones como el tema homónimo “Hardwired”, “Moth Into Flame” o “Atlas, Rise!” encabezan la cara más directa del álbum: guitarras afiladas, estribillos potentes y un tempo elevado. Al mismo tiempo, temas más largos y elaborados muestran facetas más profundas: arreglos cuidadosos, atmósferas densas y una producción tan pulida como cargada de fuerza. Este impulso dual —rendición al pasado, pero con visión hacia el presente— es lo que hace que el álbum destaque.
En su recepción comercial y crítica, el disco fue todo un éxito: debutó directamente en el número uno en numerosos países, marcando uno de los lanzamientos más fuertes de su época. La prensa lo reconoció como un sólido retorno de Metallica al terreno principal, valorando su energía renovada, si bien algunos críticos señalaron que el doble formato podía restar impacto al conjunto. En cualquier caso, para la banda y sus seguidores, Hardwired… to Self-Destructrepresenta una victoria: la reafirmación de su vigencia, su capacidad para reinventarse y seguir dominando el escenario del metal global décadas después de sus inicios.
En definitiva, el 18 de noviembre de 2016 se convierte en una fecha destacada en la historia del metal moderno: la publicación de un álbum que combina la madurez artística con la rabia del metal puro, y que además abre un nuevo capítulo para Metallica en tiempos de cambio en la industria musical.
Otras efemérides destacadas
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1974 – Genesis lanzó su álbum doble conceptual The Lamb Lies Down on Broadway el 18 de noviembre; el proyecto, último con Peter Gabriel, apareció como un LP doble y narra la historia surrealista de Rael a través de un rock progresivo experimental.
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1986 – Duran Duran publicó Notorious, su primer álbum como trío tras la salida de Andy y Roger Taylor, coproducido por Nile Rodgers; fue lanzado el 18 de noviembre y marcó un giro hacia un funk sofisticado
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1993 – Nirvana grabó su mítico MTV Unplugged in New York en los estudios de Sony Music en Nueva York el 18 de noviembre. El concierto incluyó versiones de David Bowie, Lead Belly y canciones propias con la participación del guitarrista Pat Smear y la violonchelista Lori Goldston. La actuación se publicó en disco en 1994 y se convirtió en uno de los directos más influyentes de la década.
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1997 – Metallica editó Reload, la continuación de Load. El artículo de uDiscover recuerda que el álbum se lanzó el 18 de noviembre de 1997 y que con él la banda se apartó de las limitaciones del thrash, incorporando influencias de hard rock y blues en temas como «Fuel» y «The Memory Remains».
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2017 – Malcolm Young, cofundador y guitarrista rítmico de AC/DC, falleció el 18 de noviembre de 2017 a los 64 años después de luchar contra la demencia. La noticia, publicada el mismo día, destacó su papel como fuerza motriz del grupo y su influencia en el hard rock.
Efemérides menores
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1988 – El álbum Rev It Up de Vixen llegó a las tiendas.
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1994 – U2 lanzó el single «Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me» como parte de la banda sonora de Batman Forever.
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2008 – Se editó Fooled by a Feeling, recopilación de Tommy Tutone.
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2011 – El supergrupo Chickenfoot editó su disco III (edición de lujo).
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2017 – La banda holandesa Epica publicó el EP The Solace System.
Estas efemérides muestran cómo el 18 de noviembre está repleto de historias que abarcan desde nacimientos de músicos fundamentales hasta lanzamientos de álbumes que marcaron distintas épocas del rock y el metal. Un día para recordar la evolución del género y homenajear a los artistas que lo han hecho posible.

