
“Última oportunidad para rockear”
Reseña de Christian Dárchez
Pese a ser un buen vocalista, guitarrista y también compositor, cada esfuerzo del norirlandés Ricky Warwick nunca logró del todo calar hondo en la escena rock/metalera mundial, ya sea solo o acompañado. Bueno, corrijo: tuvo su momento de auge con los rockeros/metálicos The Almighty con discos como “Blood, Fire and Love” (1989) y los mas famosos “Soul Destruction” (1991) y “Powertrippin’” (1993) que aún en los tiempos de las camisas a cuadros no solo tuvieron ventas nada desdeñables sino que les permitió tocar como teloneros de nombres Megadeth, Motorhead, Alice Cooper, Iron Maiden y en el ya extinto Monsters Of Rock de Donington.
Un auge que lamentablemente no duró mucho ya que llegada de discos inconsistentes como “Crank” (1994) y “Just Add Life” (1996), problemas varios de salud y muy malas decisiones administrativas con respecto a los sellos llevaron al grupo a su primer parate. Tras aquello el bueno de Warwick comenzaría una larga carrera solista y que con el paso de los años iría alternando con una nueva reunión de The Almighty, el supergrupo Circus Diablo y por supuesto siendo parte de una reunión de Thin Lizzy que derivó en el otro proyecto más famoso (digamos) de Warwick: Black Star Riders con quien ya lleva 5 discos editados y como es costumbre: no llega a un público amplio en los sectores más duros del rock y metal. Igual siendo justo con Warwick, el estrellato es algo que le quite el sueño, de haber sido lo contrario hace rato se hubiera dedicado a otra cosa como a la plomería o como electricista. Apenas un año de su anterior “Blood ties” el bueno de Warwick está de vuelta con eso que tan bien le sale: rockear.
“Fire & Vengeance”, décimo disco del cantante y guitarrista norirlandés Ricky Warwick, se aparta de alguna forma de ese sonido pesado y más alternativo “Blood ties” para ir por carriles un poco más clásicos dentro del rock. El resultado final no impresiona, pero demuestra su buen gusto a la hora de crear canciones gancheras como la entrada muy a lo Thin Lizzy de la canción homónima del disco con la voz carismática de Warwick adueñandose enseguida del ambiente pasando por el rock duro de Hellbent & Heaven Sent con el guitarrista Doug Aldrich como invitado y la marcha casi pop/rockera de Seek Zen Destroy con el guitarrista Phil Collen (Def Leppard) metiendo sus yeites tan conocidos.
El momento de bajar llega con la balada de aires countries a lo Neil Young When The King Falls con el guitarrista Charlie Starr (Blackberry Smoke) que sin ser nada especial aprueba y un poco más, mientras que el rock ligero de Last Chance To Dance anima nuevamente la cosa. El country bien sureño se hace presente en Sweet County Down con el multiinstrumentista y cantante Darren Holden (The High Kings). para el final llega la muy rockera y cadenciosa Tumbleweed Town y la marcha melancólica y eléctrica de If You Think Your Country Needs You… termina el disco de muy buenas maneras.
La producción del disco a cargo del propio Ricky Warwick con la ayuda de Keith Nelson le dio un buen sonido a las distintas incursiones que abordan las canciones, donde los instrumentos no se pisan entre sí y fluyen con total naturalidad. Tal vez la portada sea de lo más flojo que haya entregado del lote, eso si. No creo que vaya a quedar entre lo mas destacado del año, pero le sirve a este eterno luchador para salirse de su zona de confort, y lo hace con un disco variado y bastante entretenido. Solo para mentes abiertas.

Canciones
Fire & Vengeance
Hellbent & Heaven Sent
Seek Zen Destroy
When The King Falls
You Just Lie
The Angels’ Share
Last Chance To Dance
Sweet County Down
Tumbleweed Town
If You Think Your Country Needs You…

