Calificación: 7,50/10 género: terror

“Monerías diabólicas”

Reseña de Christian Dárchez

Al igual que otros animales e insectos, en el pasado también se hicieron pelis sobre monos y simios asesinos, tanto en pelis de terror como en la  ciencia ficción. Tenemos el caso de “Link: el eslabón” (1986) de Richard Franklyn con Elizabeth Shue (que venía del éxito de la primera de “Karate kid” 2 años antes) y Terence Stamp (QEPD), “Atracción diabólica” (1988) de George Romero y “Shakma” (1990) de Tom Logan y Hugh Parks que pese a no ser bien tratadas por la crítica (¡cuando no!) ambas pelis hoy son de culto y en la ciencia ficción y aventuras tuvimos a “Congo” (1995) adaptación de la novela homónima del escritor Michael Crichton dirigida por Frank Marshall. En los tiempos modernos los monos y simios volvieron a tener su protagonismo en el cine como en las remakes de “El planeta de los simios” aunque se trataba mas bien de maquillaje digital y de películas mas enfocadas en la acción.

Tampoco me quiero olvidar del regreso de nuestro gorila gigante favorito King Kong tanto en sus películas solistas como peleando tanto contra el lagartote japonés Godzilla como uniendo fuerzas con él para cagar a golpes a otros bichos gigantes. De peliculas hechas para TV como las del canal SyFy o hechas exclusivamente de DVD prefiero mejor ni hablar! Corrió mucha agua por el puente para que volveríamos a tener una peli de un mono o simio asesino en el género del terror y en eso a principios de este año llegó “Primate”, la cual tras su estreno tuvo criticas generalmente positivas y que extrañamente le dieron un descanso a la exageración que elevan a cualquier peli a la categoría de obra maestra. Hace poco la pude ver y puedo decir que dentro de todo se trata de una buena peli y bastante entretenida.

La trama tiene a Lucy (Johnny Sequoyah) una universitaria que va a pasar junto a sus amigas unas vacaciones en su casa de Hawaii tras años de haberse ido de ahí y sin tener contacto con su hermana menor Erin, quien está algo recelosa con su hermana mayor porque no venía a visitarla tras haber entrado a la universidad. Pero Lucy no solo viene a visitar a su familia sino también a Ben, un chimpancé entrenado por la difunta madre de las chicas que es capaz de comunicarse mediante una tablet. Pero las vacaciones llena de fiestas y alcohol se vuelven una pesadilla cuando a Ben lo muerde una mangosta infectada de rabia, lo que despierta en él un único impulso: el de matar. Con esta sinopsis y si son conocedores del género seguramente asociarán la trama del film del director Johannes Roberts (responsable de la fallida “Resident evil: welcome to Raccoon city” de 2021) con la del san bernardo asesino de “Cujo” (1983) adaptación del libro homónimo de Stephen King y dirigido por Lewis Teague, como tambien se puede asociar al perturbador y trágico caso real del ataque del chimpancé Travis ocurrido en 2009 y que no solo fue noticia internacional sino que hizo que se impulsara un proyecto de ley para que no se tuviera a animales salvajes como los chimpancés como mascotas, pero que inexplicablemente el senado de USA rechazó el proyecto de ley.

Volviendo a la peli, se puede decir que el director Roberts se redime de aquel mamarracho de 2021 basado en la querida saga de videojuegos “Resident evil” con una peli efectiva y sin vueltas de ningún tipo a la hora de entretener con los ataques del chimpancé Ben con secuencias sangrientas y violentas muy bien logradas donde los amantes del gore y la sangre falsa no van a sentirse decepcionados con esta versión primate de Jason Voorhees. Las actuaciones dentro de todo cumplen con el standard del género, por lo que pegarle desde ese campo es algo hasta innecesario porque hablamos de una peli de un chimpancé asesino y no de una peli de A24 como para hablar de composiciones de planos y dialogos elaborados que dejan entrever una trama pretenciosa. Esto es otra cosa, entretenimiento puro y duro. Si tuviera que objetarle algo a la peli que diseño del chimpancé Ben, encarnado de manera genial por el actor colombiano Miguel Torres Umba, se ve aterrador ya de entrada y mucho antes de que la rabia lo afecte, pero en defensa del diseño el mismo fue hecho con efectos prácticos y con mascara animatrónica y movimientos actuados. Algo que le suma otro valor a la peli al no recurrir al CGI. La peli dura lo justo y necesario, lo que la trama necesita y se pasa sin problemas.

Además de obtener reseñas positivas, a la peli hasta la fecha aunque a paso lento le está yendo muy bien en la taquilla, recaudando unos 14 millones en todo el mundo teniendo en cuenta que se hizo con un poco mas de 20 millones de presupuesto. Lo cual es una buena señal. “Primate” al igual que la última versión de “Anaconda” (de la que pronto me ocuparé), no busca ser una obra cumbre del cine de terror sino mas bien aspira a entretener con una trama sencilla y sin pretensiones grandilocuentes, cosa que a estas alturas viene siendo mas perjudicial que beneficioso para el género del terror, porque si algo debe hacer el género es justamente entretener. “Primate” lo logra y además de sumar otro buen titulo a la filmografía de los monos y simios asesinos merece su recomendación.

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