«Arqueologia punkera»

Reseña de Christian Dárchez

 

La efímera carrera musical de la aún muy recordada cantante americana  Wendy O’ Williams (QEPD) tanto con los controversiales Plasmatics como su etapa solista (mas allá de su atractivo físico que bien sabía explotar sobre las tablas) nunca aceptó grises: o la amabas o la odiabas. Esa bidimensionalidad la acompañó siempre desde sus inicios con Plasmatics (una creación suya junto con su pareja Rod Swenson) donde podía entregar un Punk Rock bastante cutre y básico como en el debut “New hope for the wretched” (1980) como una bomba incandescente de Heavy Metal como “Coup d’etat” (1982); eso sin contar los incendiarios shows del grupo en los que Wendy ademas de tocar con muy poca ropa le gustaba mucho destrozar o quemas cosas en el escenario. Sin embargo en su faceta solista se dio algo totalmente distinto ya que su primer disco el potente  “WOW” (1984) que ademas de contar con la producción de Gene Simmons el elenco restante de Kiss también colaboró en el, lo que le valió una nominación a los Grammy como “Mejor interpretación vocal de Rock femenina” en 1985 como algún encontronazo con el infame PMRC por aquellos años o apariciones como actriz en pelis de muy bajo presupuesto o en series como “MacGyver; o bien entregar un pastiche infumable de Thrash, Rock y Rap como lo fue “Deffest! And Baddest!” (1988). Es una lástima que ese desastre haya sido el ultimo registro en vida de Wendy ya que en la gira promocional del disco, las múltiples controversias en las que la cantante había quedado envuelta le cobraron factura y prácticamente no la dejaban tocar en ninguna ciudad la terminaron desanimando y decidió retirarse de la música a principios de 1989. En cualquier caso Wendy fue una adelantada a su tiempo en donde la palabra “Empoderamiento” solamente existía en el diccionario y se animó con unos ovarios de acero a pelearla en una escena dominada por los hombres sin necesidad de recurrir a ningún panfleto ideológico de géneros y de victimización como los que abundan hoy en día. Si eras hombre y te gustaba su música ella no iba tirarse en contra tuya, sino en la siempre sociedad hipócrita yanqui que la criticaba y pretendía censurarla, ya sea por las temáticas sus letras o sus shows llenos de teatralidad donde mezclaba tanto la sensualidad con la mas pura rabia rockera. En aquellos tiempos a Madonna (ya sabido por todos como salía a tocar en los 80’)  la premiaban y llenaban de dólares y ni hablemos de Lady Gaga y su exhibicionismo barato en los tiempos modernos donde hoy hasta le ofrecen papeles en tanques hollywoodenses y gana Oscares; mientras que a Wendy la arrestaban y la golpeaban hasta dejarla ensangrentada  después de un show por tocar en toppless y en tanga. Es notable como cambiaron los tiempos. Sus últimos años fueron tristes y muy oscuros: totalmente olvidada y alejada tanto de la civilización como de sus otroras títulos como “La reina del Punk y el Shock Rock” “Suma sacerdotisa del metal” o “La dominatrix de los decibeles” ; viviendo en una cabaña en medio de un bosque donde solo se dedicó al cultivo mientras que su cuadro depresivo iba empeorando con los años, lo que la llevó incluso a separarse de Swenson y en 1994 apareció en su cabeza por primera vez  la idea del suicidio. Hasta que el 6 de Abril de 1998 tomó la trágica decisión de terminar con su vida con un disparo en la cabeza. Tenia apenas 49 años de edad. Casi un mes después se realizó un evento a modo de homenaje en el extinto CBGB de Nueva York, el lugar donde todo comenzó para ella y en 2016 la incluyeron en el Rochester Music Hall Of Fame en el que asistieron algunos de sus ex compañeros de Plasmatics y la ex The Runaways Cherrie Currie. 6 años después de ese reconocimiento tardío para una autentica pionera como lo fue Wendy aparece esta especie de colección editada tanto en vinilo como via digital de Plasmatics, el cual no viene nada mal pegarle una oída a modo de homenaje a la incombustible Wendy.

 

“The vice squad recordings 1978 – 1979”, como su nombre lo indica se trata de canciones de Plasmatics en plan demo y en vivo de algunas de las canciones que luego entraron en su debut de 1980. En lo personal no soy tan afín a la etapa primigenia y puramente punkera de Wendy ya que luego tendría momentos mas interesantes en su corta carrera en los terrenos del metal, pero no deja de ser curioso de bucear en sus inicios Punkys y es ahí cuando nos encontramos con la acelerada Butcher Baby con la impertinente y desenfadada voz de Wendy pasándola muy bien tanto cuando cantaba como cuando destruía cosas como en este caso cortaba algún instrumento con una motosierra, pasando por  versiones en vivo en el CBGB de Fast food service donde le daba duro a la comida rápida como una confesa amante de la comida naturista y la sincopada casi a lo Alice Cooper Concrete shoes. El “One, two, three, four!” vuelve con la veloces Dream lover  y Corruption. La muy ramonera Want you baby nos facilita las cosas al imaginar a Wendy cantando y bailando en bikini como una endemoniada y desenfrenada. Para el final tenemos el medio tiempo bastante rockero Sometimes I, la veloz e hiperkinetica Won’t you y una versión extendida de Want you baby de casi 12 minutos cierra de manera sencilla este muy ameno compilado.

 

El compilado dentro de todo presenta un muy buen sonido que hasta uno sospecha si no fueron versiones retocadas para la ocasión, pero poco importa eso: siempre que nos haga recordar la obra de una artista fuera de serie como lo fue Wendy O’ Williams es mas que bienvenido.

LARGA VIDA A WENDY O’ WILLIAMS!

 

 

Tracklist

1 Butcher baby

2 Fast food service

3 Concrete shoes

4 Dream lover

5 Corruption

6 Want you baby

7 Sometimes I

8 Won’t you

9 Want you baby (versión extendida)

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