
Calificación: 7/10 género: terror/drama/acción
“Ritmo y Blues con vampiros”
Reseña de Christian Dárchez
Después de haber sido masticado, digerido y regurgitado por Marvel/Disney con la horrenda “Wakanda forever” (2022) un film que fue pornográficamente manoseado por los ejecutivos de la malvada casa del ratón, algo que no hizo mas que profundizar la decadencia del universo fílmico de Marvel y de apadrinar a Michael B. Jordan en su debut como director en la mas que aceptable “Creed 3” (2023), el bueno del director y guionista Ryan Coogler comenzó a idear este particular proyecto a comienzos del año pasado y dada su ya mala experiencia con otras productoras decidió financiarla con su propia productora Proximity Media. Digo proyecto bastante particular porque en esta oportunidad el bueno de Coogler aborda el cine puramente de genero donde una vez mas da la pauta de que los tiempos oscurantistas donde los vampiros habían quedado como protagonistas de comedias y novelitas románticas para adolescentes es cosa del pasado con este film que pese a algunas debilidades ofrece una muy buena peli de vampiros que por lo menos yo disfruté mucho.
La trama de “Pecadores” se ambienta en 1932 en plena ley seca y tiene a los hermanos gemelos Smoker y Stack (Michael B. Jordan) que tras haber combatido en la primera guerra mundial terminaron trabajando como gánster para el Outfit de Chicago al mando de Al Capone, deciden escapar a su pueblo natal en Mississipi Delta con el dinero que le robaron al famoso gánster con el fin de abrir un club nocturno donde los trabajadores de los campos de algodón puedan ir a relajarse, beber y escuchar Blues. Pero lo que no se imaginan es que no serán acechados precisamente por sus viejos compañeros del crimen organizado sino por un mal mayor: ¡vampiros! Seguramente con esta sinopsis a muchos se les vendrá a la mente la peli de Robert Rodríguez el clasicazo “Del crepúsculo al amanecer” (1996) y no van a estar para nada equivocados: “Pecadores” es básicamente “Del crepúsculo al amanecer” pero con mucho Blues primigenio jejeje. Si bien la peli de Coogler toma como base aquella peli clásica de Rodríguez la particularidad de este film es que es toda una oda a los orígenes del Blues y todo el contexto social durísimo que vivía la comunidad de raza negra por aquellos años como la explotación a la que eran sometidos, con interminables jornadas laborales y y en pésimas condiciones que los condenaba a la pobreza absoluta (motivo por el los hermanos deciden escapar del lugar con tal de hacer dinero fácil con el crimen organizado) y encima eran perseguidos por esos grandes hijos de puta y racistas del Ku Kux Klan.
Por suerte Coogler toma esta referencia para acoplarla al argumento sin convertirlo en un panfleto infumable como si hubiera pasado si Jordan Peele se hubiera hecho cargo de este proyecto. Dentro del reparto Jordan sobresale con una doble composición de los gemelos gangsters que son un casi versión afro de los hermanos Kray (cuya historia fue despediciada en la peli “legend” de 2015, con Tom Hardy) y está muy bien secundado por la bella Haille Steinfeld y el ya veterano Delroy Lindo y el debutante Miles Caton como un joven aspirante a Bluesman que tiene muy buenos momentos en la trama como en el segmento musical. Coogler se toma su tiempo para establecer a los personajes y los conflictos que viven casi como un drama de época, pero cuando el grupo de vampiros liderado por el gran actor Jack O’Connell (“Eden lake”) y con una clara referencia a “Vampiros” (1998) de John Carpenter, entra en escena la peli cambia por completo de registro para convertirse en una lucha por la supervivencia contra los monstruos sedientos de sangre; por eso los que busquen secuencias violentas y sangrientas la van a pasar bárbaro con el film de Coogler y sus efectos prácticos donde no abunda el CGI.
Las grandes debilidades del film de Coogler pasa por cuestiones narrativas puesto que si no te apasiona el contexto del origen del Blues y los temas raciales y los dramas personales de sus personajes, te va a costar seguirle el ritmo a la peli y aunque el Blues me encanta es cierto que todo el desarrollo se hace bastante extenso y algunas cosas quedaron muy desaprovechadas como la tribu de indios cazadores de vampiros que los vemos solo una vez y luego desaparecen de la trama y encima Coogler estira el climax del ultimo acto hasta lo inimaginable con por lo menos dos finales y da la sensación de que el director no se decidió por uno y optó por incluir a ambos. Por ese motivo a la peli le sobran fácil unos 40 minutos.
Aunque “Pecadores” recibió muy buenas reseñas y tuvo un muy buen arranque en sus primeras proyecciones, todavía le falta mucho para ser una peli rentable puesto que tiene que pasar los 180 millones de dólares teniendo en cuenta su presupuesto de 90 millones. Hay que ver si el público en sí acompaña con el fin de aprovechar la estrepitosa caída de público del live action del videojuego de “Minecraft”. Pese a sus debilidades que me impidieron encontrarme con la obra maestra que aseguró la critica especializada, “Pecadores” es una muy buena peli que disfruté y recomiendo mucho, ya que nuevamente coloca a los vampiros como personajes siniestros y esta vez a ritmo de Blues.

